Capítulo 26: Leyenda

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[Raza] Goblin

[Nivel] 26

[Clase] Duque; Jefe de la horda

[Habilidades] <<Comandante de la Horda>> <<Voluntad Desafiante>> <<Aullido Abrumador>> <<Esgrima B->> <<Avaricia Insaciable>> <<Alma del Rey>> <<Sabiduría de Gobernante I>> <<Ojos de la Serpiente Azul>> <<Danza al Borde de la Muerte>> <<Ojo de la Serpiente Roja>> <<Manipulación Mágica>> <<Alma del Guerrero Enloquecido>><<Tercer Impacto (El Tercer Canto)>>

[Protección Divina] Diosa del Inframundo, Altesia

[Atributos] Oscuridad, Muerte

[Bestias Subordinadas] Kobold (Lv9)

[Estado Anormal] <<Encanto de la Santa>>


Entre la recientemente añadida horda de druidas, 30 podían ser contados como guerreros, 25 de los cuales eran capaces de utilizar la magia en el combate.

Le otorgué un nombre al goblin raro que lideraba la horda.

—Yo te nombro Gi Za— dije.

El goblin raro me lo agradeció, pero al mismo tiempo puso una cara rara. Esta es la primera vez que obtengo esa clase de respuesta.

—¿Qué ocurre? ¿No estás satisfecho?— le pregunté.

—No… Simplemente me he dado cuenta de que realmente no existe el hombre perfecto— dijo mientras se encogía de hombros.

«¡Bueno, perdóname por no tener buen gusto!» (NTE: Menudo bullying más gratuito :V aunque es justificado, los nombres son un poco una mierda xD…)

Los no combatientes de la nueva horda, sumados con los combatientes, daban un total de 50.

Llevamos a todos esos goblins con nosotros, y volvimos al asentamiento.

◇◆◇

Con los druidas incorporados, ahora sumamos 142 goblins en total.

92 combatientes y 50 no combatientes, los cuales incluyen a las hembras, los ancianos y las larvas. Nos hemos vuelto una gran familia. (NTE: Vaya, no esperaba que los considerase su “familia”)

Gi Gu también completó su tarea de proteger la aldea sin ningún problema, y nuestras cacerías están procediendo favorablemente también. (NTE: Demasiado bonito todo de repente. Que corra sangre >:D)

Volví a formar células de 3 hombres con los druidas, les enseñé nuestro método para cazar, y el día terminó.

Al día siguiente, usé la [habilidad] <<Ojo de la Serpiente Roja>> para evaluar a los goblins, seleccionando a los goblins prometedores y asignándolos a células bajo la supervisión de Gi Ga.

Cuando el Sol comenzó a ponerse, guie a Gi Ga y su grupo a cazar al sur. Y cuando el cielo comenzó a oscurecerse, tomamos nuestros botines y volvimos a la aldea.

Cuando volví, seguí mi horario habitual, y me dirigí hacia la cárcel de Reshia. Pero me di cuenta de que alguien se me había adelantado.

—¿Gi Za, qué estás haciendo aquí?— inquirí.

—Nada en particular— me contestó.

Gi Za parecer ansiar bastante el conocimiento. Incluso en nuestro duelo previo, fue por esa razón que pidió que Reshia fuera su recompensa.

Pero justo por ello, parece que Reshia lo odia, y se ha negado a hablar con él. Desafortunadamente, Reshia es el tesoro del rey, dejando sus planes paralizados, incapaz de hacer nada. Es bastante peculiar el ver a este goblin hacer una sonrisa tan amarga.

Debe ser porque sus rasgos se asemejan a los de un humano que su expresión ahora extrañamente apesta a humanidad.

—Has llegado aquí justo a tiempo. Estaba a punto de visitar a Reshia. Acompáñame— dije, a lo que el goblin respondió con una reverencia.

—Gracias— añadió.

Una visión bastante peculiar el ver a este goblin haciendo una reverencia. Pero de nuevo, me pregunto solo cuantas veces habrás rechazado a este goblin, ¿eh Reshia? No es fácil ver a este goblin con tanta confianza lucir tan afligido.

Realmente estoy más preocupado por ello que por mi discusión con Reshia.

Tan pronto entré en la cárcel, Reshia me vio. Y rápidamente después, vio a Gi Za detrás de mí. Inmediatamente, un amplio valle atravesó su frente. (NTE: literalmente lo que pone. Vamos, que frunció el ceño, pero dicho de forma “bonita”)

—¿Por qué está ese goblin aquí?— preguntó, visiblemente irritada.

—Aparentemente también quiere hablar— repliqué.

—Solo estoy hablando porque eres tú. No quiero hablar con ese goblin— respondió ella sin rodeos.

—Oh, vamos, no digas eso. Considéralo una petición de mi parte— le dije, tratando de persuadirla para que aceptara.

Reshia murmuró para sí misma, y respondiendo en una leve voz, casi en un susurro, dijo:

—Está bien… Pero solo cuando tú estés cerca.

—Parece que me odia— habló Gi Za mientras se encogía de hombros, sonriendo amargamente.

«Que hombre más persistente» pensé. Después continué diciendo:

—Hoy quiero hablar sobre los dioses. (NTE: MasterClass de mitología)

—¿Te refieres, a su leyenda?—preguntó Reshia, curiosa

—Si, en especial a la historia del dios que creó la tierra y sus hijas… ¿Hmm? ¿Cuál es el problema?

Por alguna razón, Reshia estaba congelada, asombrada, con una expresión extraña en su rostro.

—Ah, no… Solo estaba un poco sorprendida. No esperaba que tú estuvieras interesado en el pedigrí de los dioses— contestó.

Miré hacía Gi Za y le pregunté:

—¿Es de verdad tan raro?

—Bueno… Normalmente preguntarías por algo más normal. Como los usos prácticos de la magia, por ponerte un ejemplo— me respondió.

 

«Oh, así que eso es lo que él está buscando» pensé tras oírle. Luego le pregunté a Reshia.

—Hmm… Reshia, ¿también tu encuentras las historias sobre los dioses inútiles?

—Ah, no. No pienso eso en absoluto. Después de todo, el obtener conocimiento del estudio de la historia de los dioses es razón de ser (NTE: aquí utiliza la expresión en francés “raison d’etre”, y no sé, me llamó la atención) de nosotros, los apóstoles— contestó Reshia.

¿La razón de ser de los apóstoles?

—Ese apóstol de dios tuyo… Hay algún significado especial en ello?— pregunté.

—Si. En nuestro mundo, es decir el mundo humano, tenemos algo llamado religión. ¿Tenéis vosotros también algo como ello?— respondió.

—¿Lo tenemos?— pregunté, lanzando la pregunta hacia Gi Za.

—Nope— respondió cortamente Gi Za —. Nuestra manera de vivir es sencilla. Aquellos sin poder, mueren. Aquellos que tienen poder, les obedecemos. Pero por supuesto, tenemos una pizca de amor hacia aquellos dioses que nos otorgan sus protecciones divinas.

Hay también casos como el mío, donde no tenemos ningún tipo de vínculo ni gratitud incluso tras recibir una protección divina como la que conseguí de Altesia. Pero de nuevo, probablemente solo sea parte de una extrema minoría.

Mientras pensaba esto, Reshia dijo:

—Ya veo. Entonces, podría ser complicado para ti que lo entiendas, pero entre los humanos hay aquellos que reciben, y aquellos que no reciben el favor de los dioses.

Bueno, esta discusión se ha vuelto problemática. Reshia tampoco parece que tenga planeado detenerse pronto.

Siento que he presionado un interruptor peligroso. No es bueno, estoy empezando a arrepentirme de haber sacado este tema.

Ante ello, decidí interrumpir a Reshia. Vacilando, dije:

—Es-Espera Reshia.

—En otras palabras- ¿Si? ¿Qué pasa?— preguntó Reshia mientras me lanzaba una mirada que parecía decir “¡Pero si estábamos en una parte tan buena!”

—Sé que no entiendo la religión bien; no es eso de lo que quiero hablar. Quiero hablar sobre los dioses— respondí.

—En fin… De acuerdo. Hablaremos de religión en alguna otra ocasión entonces— respondió, un poco desilusionada.

◇◆◇

El dios ancestral, Kutiarga.

Fue él quien creó el mundo.

Creo la tierra en el gran mar durante ocho días y siete noches. Entonces se cortó una parte de su cuerpo para crear un nuevo dios que vigilara su creación.

La diosa madre, Deetha.

Kutiarga trabajó junto a la diosa madre que nació de una parte de su carne, Deetha, para crear una nueva vida tras otra.

El dios del agua, el dios del bosque, el dios del viento, el dios de la tierra, el dios de las ilusiones, el dios de los sueños, el dios del viaje estelar (NTE: es la traducción de Starfaring. No pinta mucho ese dios ahí, pero bueno xD)…. Muchos, muchos dioses. Donde hay vida, hay un dios gobernando sobre ella.

El mundo se llenó de dioses, y Kutiarga y Deetna estaban satisfechos. Pero cuando la diosa madre dio a luz al dios del fuego, fue quemada. La herida se convirtió en la causa de su muerte y de su viaje al mundo de los muertos.

Kutiarga estaba entristecido.

Después de todo, había perdido a la persona con la que había creado vida, literalmente su otra mitad.

En su afligimiento, hundió su cuerpo en este mundo, dejando detrás solo la orden a sus hijos de crear más vida. Y su deseo de él y Deetna de volverse parte del mundo que habían creado se volvió realidad.

Siguiendo sus deseos, los dioses restantes trabajaron juntos para crear nueva vida.

Los dioses del agua y el bosque crearon a los elfos siguiendo el ejemplo de la madre diosa a la que habían admirado.

Los dioses de la tierra y el viento afeitaron los minerales para crear los semihumanos. (NTE: no encontré mejor traducción que afeitar ¯\_()_/¯)

Los dioses de las ilusiones y los sueños hilaron juntos los sueños y las ilusiones, creando los dragones.

Los dioses del viaje estelar pasaron por diferentes estrellas, recogiendo recursos. Y con ellos, crearon a los gigantes.

Todo lo que quedaba era el dios del fuego.

Fue por su culpa de que la madre diosa le dio a luz muriera. Completamente solo y siendo el más joven, era el único dios que no podía crear nueva vida. Y los otros dioses lo sabían porque fue por su culpa que el dios padre y la diosa madre habían muerto.

Y sus hermanos y hermanas se negaron a trabajar con él.

.

El mayor de entre los dioses, el dios del agua, sintió pena por el dios del fuego. Llamó a los otros dioses, y cada uno de estos entregó lo que le sobraba al dios del fuego.

El dios del bosque dio una larga liana. El dios del agua trajo agua fría. El dios de la tierra trajo un pedazo de tierra… y así prosiguieron. Cada uno de los dioses dio al dios del fuego las partes que no podían usar.

Pero el dios del fuego perseveró.

Con sus torpes manos, mezcló el agua con el pedazo de tierra, y la amasó. Deseó con todo su corazón mezclar todos los restos que había recibido.

Recordó la figura de su padre que había visto en sus días más jóvenes.

—Por favor— deseó —. Déjame crear vida justo como mi padre hizo.

Y así… nacieron los humanos.

Y los dioses repartieron las criaturas que habían creado por toda la tierra que su padre había creado.

Los elfos fueron mandados a los profundos confines de los bosques. Los semihumanos a las praderas ventosas. Los dragones a las colosales montañas cuyos tamaños eran casi de ensueño. Los gigantes al interior de la tierra. Y los humanos a la pequeña playa.

Mientras las diferentes criaturas trabajaron juntas, prosperaron y crecieron en número.

Satisfechos, los dioses gradualmente hicieron más vida

Bestias, bestias mágicas, incluso aquellos considerados como fracasos fueron llevados al mundo por los dioses.

Pero el dios del fuego estaba triste.

Porque los humanos que había creado eran débiles en comparación con las otras razas.

Así que el dios del fuego consultó al dios del agua.

—¿Qué debería hacer?— le preguntó. Y el dios del agua le habló del tiempo en que su padre creó a su madre.

El dios del fuego lloró y se quejó al dios del agua.

—¡Pero nadie quiere trabajar conmigo!

—¿Por qué no coges la mitad de tu cuerpo y lo distribuyes?— sugirió el dios del agua.

El dios del fuego estaba encantado.

—Ah, ya veo— dijo —. Si hago eso ya no volveré a estar solo nunca más.

Y así el dios del fuego usó sus propias piernas, y creó dos lunas. Usó su brazo derecho y dio al hombre el Dios del Conocimiento. Uso su brazo izquierdo y creó los espíritus. Entonces usó su propia cabeza y dio a luz al Dios Que Dio A Luz A La Tierra. Y, por último, usó su cuerpo para crear el Sol.

Los espíritus rompieron el contacto con los humanos tan pronto como fueron creados.

Estaban entristecidos por la muerte del dios del fuego, así que cambiaron su forma y se unieron a la tierra para salvar a su creador, dando a luz a los volcanes que crearían nueva tierra.

Entonces los dioses nacidos del brazo derecho y cabeza del dios del fuego fueron llamados los Nuevos Dioses.

El Dios Que Dio Luz A La Tierra fue conocido como Ativ. La diosa de la sabiduría, Hera.

Los dos dioses se casaron y dieron a luz a los dioses y diosas que guiarían a la humanidad.

La hija mayor, Altesia, tomó el cargo del valor. El hijo mayor, Gurdika, tomó el cargo de las armas y la magia. La siguiente hija, Hekaterina, se encargó de la victoria y la gloria. La tercera hija, Liuryuna, gobernó sobre el destino. Y la cuarta hija era la diosa de la curación, Zenobia.

Pero mientras los humanos se desarrollaban, los dioses del mundo estaban al borde de la destrucción.

Los dioses que habían creado la vida inconscientemente comenzaron a discutir entre ellos sobre cuál de sus creaciones era la mejor.

Eventualmente la discusión creció, a pesar de que el dios del agua, el mayor entre ellos, trató de sofocar la pelea. Gradualmente, incluso el mayor de entre los dioses fue arrastrado al conflicto.

Hasta que, con el tiempo, los dioses se encontraron con la respuesta

—Averigüemos la creación de quién es la más fuerte— se dijeron entre ellos.

Y así comenzó un espantoso intercambio de vida y muerte

Los elfos y los semihumanos, los dragones y los gigantes, las razas se mataron las unas a las otras sin piedad. Y de entre todo ese caos, esa guerra de razas, fueron los humanos protegidos por sus dioses los que se alzaron triunfantes.

Envueltos por el valor de Altesia. Las armas y la magia de Gurdika en sus manos. La promesa de victoria y gloria de Hekaterina. Y a través de la guía de la diosa del destino, Liuryuna, humanos conocidos como héroes aparecieron para sacrificarse, salvando a la humanidad mientras el amor de Zenobia salvaba a los heridos.

Y antes de que nadie lo supiera, los humanos dominaban la mayor cantidad de tierra y poseían la mayor influencia. Quemaron los bosques, picaron las montañas (NTE: no es como se traduciría el “shaved the mountains”, pero no sé cómo leches afeitas una montaña :/), cavaron la tierra recolectando minerales, y expandieron sus dominios.

Las otras razas se odiaban las unas a las otras justo como sus dioses habían querido, pero no poseían el poder suficiente la pelear contra los humanos.

El poder de los nuevos dioses liderados por Ativ era simplemente así de poderoso.

Uno de los dioses contempló esto molesto, y con el tiempo, propuso a los demás dioses una idea.

—Hagamos que nuestra madre, Deetna, vuelva y traiga la paz a nuestro mundo. Pelear es estúpido, al fin y al cabo— dijo el dios.

Los otros dioses estuvieron de acuerdo, incluso aunque su poder se hubiera debilitado tras tanta matanza.

Y así la puerta al mundo de los muertos se abrió.

Los dioses rezaron.

—Diosa madre, Deetna— oraron —. Por favor, guíanos una vez más.

Pero lo que les dio la bienvenida al otro lado era un nido de serpientes.

Las serpientes se deleitaron con los dioses, y el mundo descendió en las tinieblas.

Pero las serpientes no fueron las únicas que pasaron a través de la puerta. Bestias mágicas, monstruos, incluso los muertos, todos la atravesaron.

Las sucias y corruptas bestias fueron liberadas en el mundo.

El dios del agua quien de alguna manera había conseguido sobrevivir con los dioses ancianos todos sintieron miedo ante esa crisis.

—A este ritmo en mundo que nuestro padre creó se llenará de muerte— se lamentaron

Pero los elfos, semihumanos y gigantes a los que habían dado a luz estaban indefensos ante las incesantes fuerzas de la muerte.

Fue entonces que un rayo de luz se apareció ante ellos.

Los humanos que Ativ lideraba, aunque solo fuera un poco, eran capaces de pelear contra las fuerzas de la muerte.

Así que los dioses concentraron sus poderes hacia los dioses de los humanos.

Y los semihumanos, dragones, gigantes, elfos y humanos fueron unificados bajo el liderazgo de Ativ.

Ativ y Hera colocaron a Altesia en la vanguardia, permitiéndole dirigir a la coalición.

—¡Demostrad vuestro coraje!

—¡Sacad vuestras armas!

—¡Creed en vuestro destino!

—¡Por la victoria y la gloria!

Altesia lideró la coalición, y junto con Gurdika, Liuryuna y Hekaterina, desesperadamente lucharon contra el infinito ejército de la muerte.

Altesia era la vanguardia, liderando el frente blandiendo su espada. Gurdika era el centro, creando armas y magias una tras otra. Liuryuna salvaría a aquellos que iban a morir de ese destino, y Hekaterina cantaría alabanzas de gloria y victoria, elevando el espíritu de todos.

Tras 100 años de pelea, finalmente fueron capaces de expulsar el ejército de la muerte a través de la puerta por la que habían venido.

Y mientras la espada de Altesia perforaba los restos del cadáver de Deetna al otro lado, la batalla finalizó.

Los antiguos dioses agradecieron a los nuevos dioses, y volvieron a sus respectivas regiones sin discutir. Y decidieron vivir de allí en adelante sin elegir un camino de conflicto.

Fue lo mismo para las criaturas que habían creado.

Los elfos fueron a los oscuros confines del bosque.

Los semihumanos a las praderas y los bosques.

Los dragones a las altas montañas.

Los gigantes volvieron bajo tierra.

Era la era de los nuevos dioses.

Cuando estuvieran en peligro, Altesia vendría. Y Gurdika solucionaría los problemas con su magia y sus armas. Mientras Liuryuna lideraría el destino de la gente, y Hekaterina prometería la gloria y la victoria.

Pero su prosperidad no duró mucho.

Porque el Dios Quien Dio A Luz A La Tierra, Ativ, estaba encantado por la belleza de Zenobia (NTE: Es la más inútil de sus hermanos en la guerra y además es una de las causas del declive de los dioses… menudo currículum el de Zenobia, normal que Altesia la odie :V)

La diosa de la sabiduría, Hera, cambio su apariencia ante el cambio en el corazón de Ativ, mientras Altesia ardía en celos.

Las armas y la magia que Gurdika creó eventualmente trajeron caos al mundo, y se detuvo. Liuryuna, quien debería estar salvando a los humanos de la muerte, se encontró a si misma intoxicada con la muerte de los humanos.

Hekaterina se encontró ante el dilema de a quién prometer la victoria y la gloria hasta que eventualmente se olvidó de bendecir a cualquiera.

Con los dioses en este estado, la humanidad gradualmente fue cayendo.

Depravación, putrefacción y celos se extendieron como una plaga, y los humanos comenzaron a olvidar el orgullo que una vez llevaron con ellos mientras se volvían asustadizos de las enfermedades y la muerte.

Y Altesia seguía siendo consumida por los celos.

La persona quien lideró la armada, quien expulsó el ejército de los muertos, era ella. Nadie más, sino ella.

Y aún así, ¿por qué solo Zenobia? ¿Por qué es ella la única amada por Ativ? (NTE: demasiado incesto para mi gusto, esto parece el Olimpo griego xD…)

Las llamas de los celos ardían en Altesia, y Ativ se volvió harto de ella. Así que le entregó el mundo de los muertos a ella para que lo gobernara.

El mundo de los muertos estaba abandonado desde el fallecimiento de Deetna, y estaba actualmente en el camino de la destrucción.

A ese ritmo, el mundo de los muertos sería completamente destruido.

Y cuando su mundo sea destruido, lo dejarán, volviéndose a encontrar en el mundo de los humanos.

Altesia fue al mundo de los muertos por ella misma, sacó la espada de Gurdika del cadáver de Deetna, y asesinó a las serpientes.

Su furia era terrorífica, y eventualmente llegó a gobernar el mundo de los muertos.

Y esta vez, quien atacó el mundo de los muertos fue ella.

En lo que tardas en parpadear, había conquistado el mundo humano.

Ativ, quien había olvidado todo por su amor hacia Zenobia.

La diosa Hera, quien había cambiado su forma.

Gurdika, quien ya había decidido no crear más armas ni magias.

Liuryuna, quien estaba entretenida jugando con el destino.

Hekaterina, quien había olvidado bendecir a nadie con la gloria y la victoria.

Solo cuando fueron atravesados por la espada de Altesia comprendieron las profundidades de su furia y su desesperación (NTE: es que ella es la “buena” de la historia 7.7)

Los dioses despertaron cuando la mitad del mundo había sido tomado por Altesia, y juntaron sus poderes para combatir a Altesia.

Ativ recordó trabajar con la gente.

Hera hizo brillar la luz del conocimiento sobre el hombre de nuevo.

Gurdika comenzó a crear magias y armas de nuevo.

Liuryuna volvió a tejer los hilos del destino, guiando a los “héroes”.

Zenobia curó a los heridos (NTE: por fin hace algo la muy inútil :V)

Con los dioses trabajando juntos, fueron capaces de repeler a Altesia.

Pero no había nadie capaz de pelear contra Altesia frente a frente.

La serpiente gigante quien rompería la tierra mientras se arrastraba. El dragón negro quien gobernada el cielo mientras volaba. La serpiente de dos cabezas quien pudriría las aguas, y la serpiente que quemaría todo con llamas negras.

Con ellos, nadie era capaz de detener a Altesia.

Ativ estaba perplejo; después de todo, era un desastre que él mismo había causado.

Así que pidió ayuda a los antiguos dioses. (NTE: *Cof* marica, hazte cargo de tu fracaso :V *Cof*)

Muchos de ellos dudaron, pero estaban en deuda con él debido a la anterior guerra.

Así que se unieron a la batalla como aliados de Ativ.

Y juntos, fueron capaces de expulsar a Altesia de vuelta al mundo de los muertos.

Ativ y los otros dioses hicieron un juramento de no interferir con los humanos demasiado. Y para debilitar los poderes de Altesia, los dioses durmieron.

Aquí termina la era de los dioses.

T el telón de la historia se cierra.

◇◇◆

Ya había amanecido para cuando la historia hubo acabado.

Los únicos despiertos éramos yo y Reshia.

Incluso Gi Za y Lili, quienes deberían estar acostumbrados a esto, estaban dormidos.

—¿Lo entiendes?— preguntó Reshia.

—Si…— respondí.

Tan solo hay una cosa que definitivamente tengo que confirmar.

—¿Alguna vez has conocido a Zenobia?

—¿No? Lo acabo de decir justo ahora, pero los dioses odian interferir con nosotros— replicó.

—¿Pasa lo mismo con Altesia?

—Por supuesto. Por esa misma razón es que los dioses entraron en hibernación.

Ya veo.

Así que, para los humanos, no es más que una leyenda. ¿O es que Altesia es en general desinhibida? En cualquier caso, no está tan alejada como los humanos dicen que los dioses lo están.

Lo que viene a decir que esos héroes que debo matar podrían aparecer.

–––Muestra tu coraje, ¿huh?

¿Por qué es que, cada vez que oigo esas palabras, no puedo evitar el ver a Altesia resplandeciente, una galante figura envuelta en armadura en la parte de atrás de mi cabeza?

*Ruido sordo (NTE: literalmente, es una onomatopeya así de gratis, y como no tengo ni idea de cómo traducirla exactamente, se queda así para que lo entendáis ¯\_()_/¯)

Mientras pensaba esto, sentí una picazón elevándose desde la serpiente roja enrollada en mi brazo derecho.

—…Ha sido una buena lección— dije, agradeciéndole a Reshia.

—¿Cierto?— respondió ella con una sonrisa mientras iba a dormir.

Tengo que recordar ser extremadamente cuidadoso cuando hable con Reshia

De cualquier manera, mejor me voy a dormir…


Nota del autor:

La lección de Reshia sobre la historia de los dioses

La lección total duró alrededor de 8 horas (NTE: Lol o.O lo gracioso es que a mi traducirlo me habrá llevado sobre 4-5 haciéndolo a mi ritmo XD…). Como descansos, tomaron pausas de 10 minutos cada 3 horas


Ay la leche, este se me ha hecho largo traducirlo ;V me duelen los dedos de tanto teclear.

La verdad es que ha sido interesante, te ayuda a comprender el lore del mundo, pero sobre todo, te permite comprender que Altesia es la buena y debería matarlos a todos ;D.

Y mis notas…bueno, algunas son útiles, y otras que me aburría bastante xD si a alguien le molestan, puede decirlo e intentaré hacer menos el cafre…

Debo reconocer que traducir la parte de las guerras mientras escuchas música épica para no aburrirte resulta bastante entretenido, os lo recomiendo encarecidamente.

Y sin más que decir, me vuelvo a mi cueva. Nos vemos, un saludo :3

NIGHTMARE


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