Capítulo 1: La chica de cabello rojo y ojos carmesí

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Nubes grises se juntaban en el cielo.

El cielo estaba así cuando recibí mi carta de designación que me desterraba a las fronteras, pensó Regis. Su mirada vuelve hacia el suelo, el pueblo que tiene un color similar al cielo es diferente de la capital. Él no extrañaba los ladrillos, los mármoles o las luces de la ciudad, pero las paredes de la ciudad le recordaban a una prisión.

El pueblo fronterizo de Turnvale. A 100 Li (444km) de la capital y cinco días de viaje en carruaje. Las calles son opacas incluso en pleno día, los vientos helados le causan dolor. El clima nublado es normal en invierno para los lugares al norte cerca de la frontera, pero se siente como una señal de su futuro.

¿Soy un fracaso?, pensó Regis. Él perdió a su maestro, su rango y su futuro, y fue exiliado a las líneas fronterizas en el norte.

— Bueno, no esta tan mal…. La vida no trata solo del avance profesional. De hecho, esto aumentara mi tiempo de ocio para leer.

La campana de la tarde estaba sonando en la iglesia cuando llegó la caravana. Las personas en el trasporte se desplegaron para buscar donde almorzar. Regis camina hacia una tienda que no tiene nada que ver con comida. Las ventanas de la tienda están ordenadas con libros. Filas de estantes están alineadas dentro del edificio construido con piedra. El olor a papel y tinta se perdura en el aire.

— Ah, soy libre si hay libros, y este lugar será mi hogar.

Citado de Cello Romeros “Bourgui Journals” – agregó silenciosamente en su corazón.

Regis afirma ser un aficionado de los libros, pero en realidad él es un bibliófilo.

Él buscó apasionadamente en el estante etiquetado como nuevas publicaciones.

Su boca se abre gradualmente por el pánico.

— Que, que está pasando….

— ¿Hmm? ¿Qué sucede Sr. soldado?

El vendedor barbudo detrás del mostrador en lo profundo de la tienda preguntó. La cicatriz en su rostro y su cuerpo muscular lo hacían parecer más a un instructor militar de reclutas en vez de a un empleado de una librería.

Regis continúa buscando a pesar del aire opresivo.

— No puedo encontrar la nueva publicación de Cello, o del Conde Ludocell, o del Profesor Illusi…. ¿Se vendieron por completo? Sé que son populares, pero esto es demasiado cruel.

— ¿Sr. soldado, vino del centro del imperio?

— Ah, vine de la capital….

— Es por eso que no lo sabía. Los libros que mencionó no se venderán en este pueblo, así que la mayoría de las tiendas no los importaran.

— …. ¿Qué….dijiste….?

Regis suena como un hombre varado en el desierto anhelando agua.

Su garganta estaba seca en un instante.

El empleado encogió sus hombros, él no parece estar bromeando.

— Esta es una zona de guerra. Las historias heroicas y eróticas son las que se venden aquí. Ah, esta de aquí es la más vendida en mi tienda.

Él señaló al título “Como escribir tu testamento sin arrepentimientos”.

¡Ni hablar! Regis abraza su cabeza mientras pensaba.

— Espera, espera un minuto….  ¿No hay mercancía de esos autores famosos? ¿Aún sigo en Belgaria? ¿Me tropecé en un asentamiento bárbaro?

— Bueno, este era el territorio de la nación vecina 50 años atrás.

— Uuh… ¿Y qué le pasa a este precio? Es diez veces más que en la capital…

Él finalmente encontró un libro que quería, pero Regis parecía como si estuviera a punto de llorar cuando lo sujetó en sus manos.

El empleado barbudo dijo casualmente.

— Bueno, los libros son pesados y recientemente hay bandidos merodeando. Requiere mucho esfuerzo trasportarlos aquí, y la clientela es pequeña…. Cerca de las fronteras, los libros son pasatiempos lujosos para la clase alta.

— ¿Por qué está pasando esto?

— Lo siento por eso….

— El empleado estira su mano hacia el libro que Regis estaba sosteniendo.

Regis abraza el libro en pánico.

— ¡Espera, espera, espera, no dije que no lo voy a comprar….!

— ¿Eh? ¿Hablas en serio? Pareces un soldado joven. Es extraño decir esto siendo un vendedor pero…. Disculpa, ¿no te costaría eso una semana de tu salario?

— Uuh… Esto es el infierno….

Regis se lamenta.

En ese momento, el empleado hace un sonido raro “¡Oh!” y observa con sus ojos bien abiertos.

Regis sigue su mirada y da la vuelta.

En la entrada de la tienda esta una chica joven con la luz en su espalda.

Una linda chica joven con cabello rojo que parecía como si se estuviera quemando y ojos de color rubí. Tiene alrededor de 13 o 14 años. Sus rasgos aun son un poco infantiles, pero tiene un encanto que retiene tu mirada, haciéndote incapaz de desviar tu mirada.

Su dedo índice está tocando sus labios.

— ¿silencio? ¿Por qué? ¿Cuál es su significado?

Que otros clientes entren a la tienda no es nada especial, pero Regis estaba extrañamente inquieto.

La chica joven baja su mano y abre sus labios rosas.

— Hay muchos reclutas lamentándose por las condiciones infernales de una zona de guerra después de ser trasferidos a las líneas fronterizas, pero creo que tú eres el primero en hacerlo en una librería.

Su voz se siente tan refrescante como una briza.

Además, expresa una sonrisa de alegría.

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— ¡Al fin puedo conocerte! Tú eres Regis Alric, administrador oficial de 5to grado, ¿cierto?

— ¿Eh? ¿Ah, a mí?

— ¿¡Me equivoqué!?

— ¡No, estas en lo cierto! Yo soy Regis…

— Grandioso ~. Me estaba preguntado qué hacer si me equivoqué de persona.

Su sonrisa de alivio tiene una inocencia apropiada para su edad.

Las mejillas de Regis se pusieron cálidas.

Es porque la chica delante de él es muy linda—no. No es así. Él solo se está sintiendo avergonzado de sí mismo cuando una chica obviamente menor a él lo llama por su nombre.

— ¿Eh? como…. ¿Cómo sabias mi nombre?

— Es obvio recordar el nombre de la persona que vas a recoger. Por favor no me menosprecies solo porque soy una niña.

— No, no, eso no es lo que pienso…. Ya veo, estas aquí para recogerme.

Regis mira a la chica de nuevo.

Ella está vistiendo pantalones y botas de cuero bajo su capa marrón. Un atuendo común para los conductores de carruajes.

— Viniste del fuerte para recogerme, ¿eso significa que eres un soldado?

— Vaya, ¿así parezco?

— No…. No puede ser. Eres menor de edad, ¿cierto?

— Así es, acabo de cumplir 14.

En Belgaria, te conviertes en adulto cuando cumples 15 años. Excluyendo casos extremos, los menores de edad no pueden enlistarse en el ejército.

—Ya veo, debes ser una conductora temporal…. Estaba planeando tomar diligencia pública de allí. Pero enviar a alguien para recogerme, es un privilegio.

— …. ¿Estás feliz?

— …. Me deprime la sensación de que me estén apurando a trabajar.

— …. Fu fu, en verdad eres honesto.

— No me gusta mentir.

— ¿Así? Pero eres… un estratega, ¿cierto?

La chica lo mira con sus ojos carmesí.

Regis se siente presionado a hablar por la chica cuatro años menor que él.

— …. Bueno, hay algunos que dicen eso… Era un bibliotecario en la biblioteca del ejército.

— Dices algunas cosas interesantes. Sigamos hablando en la carreta.

— Está bien…

Regis siente que es difícil respirar y masajea su cabeza.

La chica sale de la tienda mientras lo apresura.

— Ven, vamos. Las nubes se están volviendo más densas, probablemente va a nevar.

— Es cierto…. ¡Ah, lo olvidé!

Regis estaba saliendo, pero entonces recordó algo y camina hacia el empleado y pone el dinero para comprar el libro en el mostrador

— Comprare este libro…. ¿Hmm? ¿Qué sucede empleado? Luces enfermo.

— No, no es nada. Gracias por su compra, Sr. soldado.

El empleado barbudo cubre su boca con su mano y agacha su cabeza por alguna razón. Él parece estar resistiendo algo.

La chica se acerca a Regis con una expresión amarga.

— ¿¡Eres un idiota!?

— ¿Que, que sucede, tan de repente…..?

— Los libros son pasatiempos lujosos en las fronteras. Solo las personas ricas y los tontos gastarían tanto dinero.

— Bueno, no creo que sea un hombre listo… la sed por conocimiento es el orgullo de la raza humana, sucumbir a este deseo y leer es mi forma de vivir. No importa los obstáculos o la falta de fondos, decirme que renuncie a leer es lo mismo que decirme que renuncie a mi vida.

Regis cierra su boca después de terminar, sintiéndose avergonzado por ser tan serio con una niña.

La chica tiene inesperadamente una expresión seria.

Ella asienta.

— Lo mismo que renunciar a la vida… Ya veo. Si es así entonces puede que lo entienda. Yo también…..

— ¿Yo también….?

— ¡No es nada! ¡Vamos!

— Ah, sí.

Regis pone el libro bajo su brazo, arrastrando su maleta fuera de la tienda y persiguiendo a la chica.

Una pequeña carreta jalada por un solo caballo estaba estacionada delante de la tienda.

Un caballo delgado y marrón miraba hacia este lado.

La chica salta con facilidad al asiento del conductor el cual estaba a la altura de la cintura del caballo.

— ¡Hey, apúrate!

— Si… por cierto, ¿Cuál es tu nombre?

Regis mira hacia arriba a la chica y pregunta.

Sus ojos se ponen agudos y habla lentamente con un tono bajo, silaba por silaba.

— Te-voy-a-de-jar.

Regis llega hasta el asiento del conductor.

No era un buen momento para preguntar.

Parte 2

Taratara…. Las ruedas de madera suenan mientras giran por el camino. Se dirigen hacia la entrada norte que está rodeada por muros de piedra. La posición más alejada llamada Fuerte Sierck.

Una chica sujetando las riendas está sentada en el asiento del conductor. A su derecha esta Regis y su maleta. Detrás de ellos hay madera y ladrillos cubiertos por un manto.

— …. Entones, ¿acerca de mi nombre?

— Sí. ¿Cómo debería llamarte?

— Es cierto….

La chica sostiene su mandíbula bien formada con su mano en guantes de cuero y piensa.

¿Esto es algo que necesitas pensar? Regis estaba confundido.

La chica relaja sus labios tensos.

— Bueno, puedes llamarme Altina.

— ¿Es un sobrenombre?

Preguntó sin pensar demasiado, pero fue un error. La chica llamada Altina frunció las cejas.

— …. Que grosero…  ¿no es acaso un nombre asombroso? Estaba considerando darte el privilegio de usarlo, ¿debería retractarme?

— Disculpa, disculpa. ¡Por favor déjame llamarte Altina!

— Bueno, te lo permitiré si en verdad lo deseas.

— Lo deseo.

— Fuu~ …. No eres parecido a un soldado.

— Ja ja, pienso lo mismo.

Regis sonrió agriamente, y Altina hizo lo mismo.

Hay campos enormes de trigo en ambos lados de ellos. Los brotes están creciendo a pesar de ser  invierno. El mundo está coloreado en la paleta del cielo gris y la tierra color marrón.

— Oye, no viniste aquí voluntariamente ¿cierto?

— Mi meta desde que me uní al ejército es ser un bibliotecario. Para ser honesto, me enlisté por problemas financieros… Por cierto, ¿hay una biblioteca en el Fuerte Sierck?

— Al parecer, tu cuarto se llamara así algún día.

— Ah, ¿acaso no hay ni un dios?

— …. ¿Estás haciendo un juego de palabras con papel y dios1? Que aburrido.

— No-No estaba haciendo ningún juego de palabras.

— ¿Qué hiciste en tu ultima unidad?

— ¿Por qué? ¿Estas dudando de mi existencia como soldado?

— No es eso, estoy preguntando por qué motivo te transfirieron a estas líneas fronterizas.

— Creo que es porque perdí una batalla.

— ¿Y tú aceptaste eso? Solo eres un joven sub oficial. Ni siquiera tienes alguna autoridad para comandar, ¿no es raro que tú tomes la responsabilidad?

Regis mira a la distancia.

El campo está lleno de brotes de trigo. Él puede ver la cordillera ondulada en el horizonte.

— …. Fue un buen hombre.

— ¿Quién?

— Mi amo anterior. Yo era pésimo con la espada y la equitación, fui el último lugar en la academia militar. Quien contrató a un estudiante como yo que repitió un año, fue el Marqués Teneth.

— ¿Repetiste un año? Pero he escuchado que nunca has perdido antes en la clase de estrategia militar.

— Sabes mucho. Me pregunto quién te dijo eso… Bueno, los rumores no son erróneos… Subí mis notas con la estrategia militar, pero es algo parecido a jugar ajedrez.

— Pero el Marqués Teneth te contrató para ser un estratega, no un ajedrecista ¿cierto?

— Solo soy estratega subalterno. Solo tenía 15 años cuando me gradué de la academia militar, así que era algo como trabajo de aprendiz.

— Ya sea un personal subalterno o un aprendiz, pienso que es sorprendente ser un estratega a una edad tan corta… ¿estás insatisfecho?

— ¡Claro que no! Pienso que el Marqués solo me contrató por capricho… Pero aun así estoy agradecido por su amabilidad, incluso ahora.

Es por eso que los ojos de Regis se humedecieron cuando partió con el Marqués. Regis aprieta con fuerza su maleta, aplastándola.

— …. Él Marqués dijo que yo era necesario. Y aun así…. Yo, deje que esa persona enfrente su muerte.

Su tono estaba tan bajo que parecía ser la voz de alguien más.

La expresión de Altina se hizo firme.

— Si recuerdo bien, el Marqués Teneth, en esa batalla en el verano….

— Ah….

Ella sabe mucho para ser una conductora temporal, pensó Regis. ¿Está preocupada con la guerra ya que vive en las líneas fronterizas? ¿Altina es una rara? ¿Tal vez existe otra razón?

— ¿Enfrentar su muerte? ¿Qué quieres decir?

— Esta es solo mi opinión…

— Quiero saber tu opinión. No a través de rumores, sino directamente de ti… Oye~, ¿puedes contarme?

Regis lo considera.

Es un largo viaje. No hay nada que ocultar, de todas formas fue publicado en los periódicos después de las sesiones de la corte militar.

Sucedió un día en ese verano…

Él recuerda claramente las palabras y las expresiones de todos, pero no sabe cómo empezar.

Tomó un poco de tiempo para organizar sus pensamientos.

— Durante el consejo de guerra…. El Marqués Teneth usó la estrategia planeada por el jefe oficial. Bueno, los detalles pequeños no son importantes. Estábamos peleando 3000 soldados del imperio contra 500 barbaros. Con la victoria a nuestro alcance, el consejo se concentró menos en la batalla y más en discusiones banales sobre si el vino debería acompañar la carne de pato para la cena.

— ¿Entonces ellos estaban en ánimos de victoria antes de la batalla?

— Eso es algo común, es porque el ejército del imperio es fuerte…. Pero el problema es nuestra falta de planes de contingencia si los salvajes nos rodean y atacan por la retaguardia.

— Los oponentes son barbaros ¿cierto? ¿No es una pérdida de tiempo planear esas cosas?

— Es cierto, es poco probable que los salvajes indisciplinados planeen exitosamente un movimiento como ese, por eso prefieren enfrentarse directamente. Sin embargo, de acuerdo a registros pasados, existen ocasiones en que ellos conducen ese tipo de ataques sorpresa cuando hay una gran diferencia en números. Hay una necesidad de ser cuidadosos…. Yo propuse  esto dos veces, pero el jefe oficial me calificó de cobarde, y sugirió al Marqués que observe la victoria desde la retaguardia……

— Entonces fuiste expulsado del cuartel general.

— Ah….

La corte marcial tuvo un debate similar, y la atmosfera se dirigió hacia la interrogación de Regis.

¿Debería haberlo propuesto una tercera vez aunque se molesten con él? Eso es lo que pensaba ahora. Si él hubiera insistido en su punto de vista, ellos podrían haberse defendido contra el ataque sorpresa.

Altina murmura.

— ¿Te culpas a ti mismo?

— …. Tenía miedo de un castigo más severo que la expulsión del cuartel general…. Así que no lo propuse por tercera vez.

— El jefe oficial era un noble ¿cierto?

— Si, así es…..

— Entonces, él no aceptaría la propuesta de un plebeyo sin importar las veces que lo intente. El Marqués Teneth no puede hacer nada si eso compromete la posición de un noble.

— Ah…

Regis era un plebeyo que no estaba acostumbrado a la aristocracia, así que no tomó en cuenta que el Marqués podría estar indeciso de menospreciar al jefe oficial.

Si tan solo él lo hubiera pensado mejor. Él tenía el conocimiento del estatus social de la aristocracia.

Altina lo consuela.

— Es por eso que no deberías culparte a ti mismo.

— No, ahora que lo mencionas, me doy cuenta del motivo de su comportamiento…. Es mi culpa por ignorar las relaciones delicadas entre nobles…. Si me hubiera acercado al Marqués en persona en vez de hacerlo durante el consejo de guerra…. Tal vez…. ¡¡Tch!!

Regis aprieta sus dientes. Su estómago se siente pesado y sus ojos se enrojecen. Las lágrimas se filtran en su visión.

Altina lo llama repentinamente en un tono de comando.

— ¡Regis Alric!

— ¿Eh?

Comparado a ser llamado por su nombre, la naturaleza fuerte de la voz fue más sorprendente para él. Esto lo hace dudar si esta chica en verdad era una simple conductora.

— No seas tan duro contigo mismo. Hiciste lo mejor que pudiste, ¿no es eso cierto?

— …. Ah, eso es cierto. Sin embargo no quiero pensar que el Marqués murió para proteger la reputación de un noble…. Sino porque fui demasiado ingenuo.

Pero ahora lo entiendo, pensó Regis.

Altina asienta.

Mirando hacia arriba, ellos ven muchas sombras blancas cayendo del cielo

— Nieve….

Murmura ella.

Regis se encoje.

— Nevando en mi primer día aquí…. Me están dando la bienvenida… ja ja ja.

— No podrás reírte si esto se convierte en una ventisca.

— Sí, lo sé.

— ¿Viviste en el norte antes?

— Lo leí en los libros.

— …. Ah, ya veo…. Necesito aumentar la velocidad, ¡agárrate fuerte y no te caigas!

Altina alza la voz que es una mezcla de furia y sorpresa mientras azotaba al caballo.

Parte 3

Lobos están aullando a lo lejos.

¡Aah uuu! El sonido de las bestias salvajes intimidan a los viajeros. Es igual para el caballo jalando la carreta.

El caballo sacude su cabeza repentinamente y se desvía del camino.

— ¡Regresa!

Altina jala las riendas.

El caballo empieza a relinchar.

Regis estaba atónito.

La carreta resbala en el camino cubierto de nieve ya que las ruedas pierden tracción. Se inclinó hacia un lado.

Los ladrillos y la madera almacenados bajo la manta se caen ruidosamente. La bulla se detiene con un sonido desagradable de madera quebrándose.

El impacto lanza a Regis por el aire.

— ¡Uwah!

— ¡Resiste!

Quien gritó fue Regis, mientras que Altina está sujetando sus hombros y apoyándolo.

Ellos evitaron caerse de la carreta.

La carreta se detuvo en medio del camino.

El caballo se detiene y empieza a relinchar.

Después de un momento, se calma y mira hacia el asiento del conductor.

Metí la pata, el caballo parece haberse dado cuenta de eso. Al igual que un niño incomodo por haber hecho algo mal.

Altina salta del asiento del conductor y acaricia la cabeza del caballo.

— ¿Estas bien? ¿Dónde estás herido?

El caballo relincha en respuesta.

Regis no sabe lo que significa, pero ve que Altina está examinando la pata derecha delantera del caballo.

— ¿Esta herido?

— …. Puede andar si lo forzamos….. Pero si su pata se deteriora más allá de poder curarse, tendrá que ser sacrificado.

Ella suspira mientras acaricia al caballo.

Le quita el arnés al caballo y deja que descanse, y amarra las riendas para prevenir que se aleje.

Regis mira hacia el horizonte humeante de nieve.

— ¿Qué tal lejos estamos del Fuerte Sierck?

— A unos 5 Li (22 km)…. Pero es imposible empezar a caminar.

— ¿Por qué?

— Porque se acerca una ventisca. Sin luces, será completamente oscuro en la noche. Si nos desviamos del camino hacia el campo de trigo, no llegaremos al Fuerte aun si caminamos hasta el amanecer. Incluso podríamos caer en una zanja.

— Bueno, tampoco quiero caminar 5 Li con mi maleta.

— ¿¡En verdad eres un soldado!?

— Ja ja, mis notas por marchas con equipaje eran pésimas. Eso era más un entrenamiento de supervivencia que un entrenamiento de marchas con equipaje.

Aah~, suspira Altina mientras presiona su cabeza.

Regis inclina su cabeza.

— ¿Ahora qué?

— ¿No es el trabajo del estratega pensar en una forma?

— Bueno, mis habilidades de comando han sido alagadas antes…. Pero esta situación se ajusta más para soldados, comerciantes o aventureros.

— ¿¡No eres un soldado!?

— Oh, es cierto.

— Eres una persona sorprendente.

— Heh, tranquilízate Altina. Los humanos pueden lograrlo si se concentran.

— Que firme.

— ¿Entonces en verdad no tienes ninguna idea?

— Hmmm, es cierto…. Leamos esto.

Regis sacó el libro que compró en el pueblo.

— Ah, ¿quieres decir que ese libro puede ser usado en esta situación? ¡Bien hecho!

— Me pregunto eso. Esta obra describe la vida de un joven que encuentra un hada y las seis bellas damas alrededor de él. Es una novela de fantasía y recuentos de vida.

— ¿Eres idiota? ¡Este no es el lugar para historias sin sentido!

— Es grosero que lo descartes como sin sentido. Discúlpate con el autor.

— Te congelaras como un helado si esto continúa, ¡no serás capaz de leer nunca más! Aunque el sacerdote leerá algunas escrituras para ti.

— Por eso…. Quiero leer el último libro que compré.

— ¡Te estas rindiendo muy fácilmente!

— Solo bromeaba. No es bueno entrar en pánico. Tenemos que calmarnos y pensar. Subamos a la carreta. Es mucho mejor tener algo de refugio.

— …. Tienes razón.

La cabeza y los hombros de Altina estaban cubiertos de nieve cuando entra a la carreta.

La madera y los ladrillos están juntados en un lado por la carreta que se inclinó antes.

Regis se sentó en un lugar vacío.

Altina se sentó cerca.

— Es grandioso que los vientos estén bloqueados.

— Pero sigue haciendo frio.

— No se puede evitar. Tomaré una ducha caliente cuando lleguemos al Fuerte. ¡Definitivamente lo haré!

— Que lujoso para una conductora…. ¿podrá ser que eres conocida de alguien importante en el Fuerte?

— Urgh.

Por alguna razón, Altina hace ese sonido.

¿Su comentario estuvo cerca de la verdad?

— Bueno, lo descubriré cuando lleguemos al Fuerte.

— Si llegamos al Fuerte….

La nieve y el viento se acumulan. Es una tormenta de nieve.

La briza es suficientemente fuerte para entrar al refugio, haciendo que los hombros de Altina tiemblen.

— Ugugu….

Regis busca a través de sus memorias de un libro que leyó.

— Como lo pensé, es mejor no alejarse en esta situación…..

— ¿De verdad?

— Comparado con gastar energía para moverse, es mejor esperar por otras carretas que pasen.  ¿Qué tan preocupados por ti crees que estén las personas en el Fuerte? ¿Se olvidaran de un conductor temporal? ¿Hay amigos esperando por ti?

— Bueno…. Creo que no se olvidaran de mí. Ellos deberían…. estar preocupados por mí. Probablemente.

— En ese caso, hay una probabilidad alta que un equipo de búsqueda venga antes del anochecer. Solo hay un camino entre el Fuerte y el pueblo. Ellos nos verán si se dirigen al pueblo, disminuyendo nuestra carga.

— Ya veo…. tu mente trabajo muy rápido.

— Solo es mi conocimiento.

Leí una historia con una situación similar—Para Regis, eso era todo.

— Lo siguiente es usar objetos que nos ayuden a protegernos del frio.

— ¡Ahora que lo dices, hay algo así!

— ¿Hmmm?

— Hay una manta en el compartimiento de equipaje. Aunque es pequeña.

Altina saca una pieza de ropa gruesa desde debajo de la madera mientras habla.

— Pues sí es pequeña.

— Pero es gruesa y cálida, así que úsala.

— Gracias…. Úsala, Altina.

— ¿Eh…?

— Podre verme así, pero sigo siendo un soldado. Proteger a los ciudadanos es el deber de un soldado, ¿cierto?

— Esa es solo una frase.

— Pero hablo en serio.

— Fu~, que persona interesante, …. Entonces, hagamos esto.

Altina toma la ropa, se sienta a la izquierda de Regis y se inclina hacia él.

El brazo izquierdo de Regis se une con el brazo derecho de Altina.

— ¿¡Q-Que!?

— De esta forma, una pieza de ropa puede proveer calor a dos personas, ¿cierto?

— Ah…. ya veo, ¿así… es?

Comparado con la ropa, el calor corporal de una chica joven hacía que este más caliente.

Su corazón late tanto que su espalda está sudando.

Regis se dice a sí mismo en su corazón: cálmate, yo. Ella solo tiene 14 años. Aun es una chica menor de edad más joven que yo. En verdad es linda, pero perder mi control porque nuestros brazos están entrelazados es realmente vergonzoso para un adulto.

El rostro de Altina se acerca.

— ¿Estas bien? Tu cara está muy roja….

— No, no es nada.

— Ya veo….

Regis se calma.

Él solo puede escuchar el viento y la respiración de Altina.

— …. Regis.

— ¿Eh? ¿Q-Qué?

— Pienso que eres una persona interesante.

— Ja ja…. Me lo dicen mucho.

— Los soldados deberían proteger a los civiles, esa es solo una frase oficial que es dicha pero no es seguida. Hay más personas que creen que los soldados son más valiosos.

— Puede ser así… Pero, ¿no deberían aquellos con poder proteger a aquellos que no lo tienen? Esta es la razón del porque los humanos forman sociedades. Igual que adultos protegiendo niños, es lo mismo con el fuerte protegiendo al débil…. Así que los soldados deberían proteger a los civiles, eso es lo que pienso.

— Eso significa que los aristócratas tienen que proteger a los plebeyos y el emperador tiene que proteger a sus ciudadanos, ¿cierto?

— Así debería de ser. Aunque los nobles están peleando guerras absurdas y gastando las vidas y el dinero de los ciudadanos.

— ¿La guerra contra los barbaros es inútil? No podemos empezar negociaciones de paz con ellos, y seremos masacrados si perdemos en una guerra, ¿ciertos?

— …. Eso es cierto, los salvajes son terroríficos. Sin embargo, ellos deberían atraer a los barbaros hacia una posición más defensiva y construir murallas largas y resistentes si en verdad quieren proteger la nación.

— ¿ellos no pueden escalar las murallas fácilmente?

— Es difícil para la caballería y las carretas atravesarlas, así que eso sería suficiente para deteriorar ejércitos grandes.

— Oh, ya veo…. ¿Por qué los generales no hacen eso? ¿No se les ocurrió?

— Lo que estoy diciendo es conocimiento tan común como los libros. La clase alta quiere pelear porque es un negocio para ellos. Repeler a los barbaros les producirá prestigio como soldados. Las armas y la comida pueden ser vendidas a un alto precio durante la guerra. Las tropas que entrenan en las academias militares también son una fuente de ingresos para los nobles. Aunque le concierne a toda la nación, solo un grupo de gente con poder obtienen ganancias…..

— ¡Eso es imperdonable!

El rostro de Altina se acerca a Regis casi golpeándolo.

Regis fue empujado por el aire intimidante de Altina y retrocedió.

Sin embargo, no puede escapar porque sus brazos están enlazados.

— Tran-Tranquilizate Altina…. No digo que todos los aristócratas son así. En realidad, el Marqués Teneth no actuaba de esa forma.

— …. ¿De verdad?

— Ah, él incluso propuso al emperador que se oponga a la expansión del territorio del imperio, y en vez de eso concentrarse en fortalecer la seguridad de la nación. Fue él quien sugirió el plan de construir murallas defensivas durante la conferencia aristocrática.

— Esa es una gran idea. ¡Eso debería reducir la tasa de pobreza y las muertes de guerra después de la guerra!

Los ojos de Altina están brillando por las palabras de Regis.

Los dos se quedaron en silencio después de un momento.

Regis vio su expresión peligrosa por un instante.

— ….. ¿Podrá ser por culpa de eso?

— ¿? ¿Sucede algo, Altina?

— Nada, solo pensé en algo sin importancia. Es cierto, hay todo tipo de gente entre los nobles.

— Sí, es por eso que es preocupante si el emperador no los controla bien.

Dijo Regis con una sonrisa agria.

El cuerpo de Altina tembló. Regis lo notó porque están muy pegados.

— …. ¿Crees que el emperador actual…. es malo?

— Si digo que es malo, seré condenado por traición….

Tal vez ya es muy tarde ahora. Sin embargo, esto es en medio de una ventisca. Solo Altina y el caballo están escuchando.

Regis comienza su monologo.

— El emperador actual ha reinado por demasiado tiempo. Su cuerpo es demasiado débil para manejar sus deberes administrativos. El primer príncipe debería haberlo sucedido hace cinco años, pero el primer príncipe es enfermizo y débil mientras que el segundo príncipe demostró sus talentos en la política y en lo militar. El segundo príncipe también tiene un apoyo más fuerte.

— Eso suena complicado.

— El primer príncipe nació de la segunda concubina. El segundo príncipe nació después por parte de la reina. Además, la reina disfruta las posiciones altas siendo una aristócrata. Esto terminó en problemas de sucesión entre el imperio.

— La lucha por la corona entre los príncipes…. es la lucha entre sus partidarios. Esto causó la extensión del tiempo del emperador en el trono. Esto condujo a que los nobles hagan lo que les plazca y a las olas de corrupción.

— Hay otros hijos imperiales a parte de ellos.

— Bueno, el tercer principe solo es un estudiante de 15 años. No es un oponente para sus dos hermanos mayores.

— Ha-Hay uno más…. ¿cierto?

— ¿Hmm? Ah…. hablando de eso, el comandante del Fuerte Sierck es de la realeza.

— ¡Sí! ¿Qué piensas acerca de esa persona?

Altina se inclina de nuevo y Regis retrocede hacia la derecha. Un poco más y terminara cayendo al compartimiento del equipaje.

— Ehm, la princesa gorrión flechada….

— ¿Qué es eso?

— Es el apodo de la cuarta princesa Mary Quatre en la capital. Su nombre verdadero es muy largo y nadie lo recuerda.

— Es verdad, es un poco largo.

— Creo que es Mary Quatre Algentina Du Belgaria…. Puedo recordar la historia en los libros, pero es difícil memorizar un nombre tan largo como ese.

— No necesitas esforzarte. Por cierto, ¿Qué es eso de princesa gorrión flechada?

— Estaré bajo su cuidado desde ahora, así que sería problemático decir cosas que parezcan como si la estuviera insultando…. Este es su apodo en la capital.

— Entonces, ¿Qué significa?

— Es lo que escuché de boca a boca…. Bueno, de todas formas tenemos mucho tiempo. Esta es la historia de una princesa penosa  que fue forzada a las fronteras de la nación….

Parte 4

15 años atrás——

En cuanto a los antecedentes, hablemos de la madre de Mary Quatre.

En la capital imperial Versailles, el emperador está haciendo una fiesta para su cumpleaños número 50.

La orquesta de la corte está tocando vals. Lujosos platillos son presentados uno tras otro, los generales comparten sus reportes de victoria como regalo. No solo nobles poderosos y magnates famosos están aquí, incluso los aristócratas de clase más baja fueron invitados, así de grande era la fiesta.

Entre los invitados, sentada al final de los asientos esta una chica increíblemente hermosa.

Su cabello es tan oscuro como la noche y sus ojos son negros como la obsidiana, contrastando con su piel tan blanca como la nieve, haciéndola aún más blanca.

Increíblemente, quien estaba hablando con esta chica de 16 años es el emperador que dejó su trono y caminó lentamente por toda la habitación.

— ¿Bailaría conmigo, mi lady?

De acuerdo a los registros del escribano imperial, Claudette Bartholomee se inclina cortésmente y responde.

— Seria un placer. ¿Cómo debería llamarle?

Y por qué ella preguntó por el nombre del emperador, hay muchas teorías. “No darse cuenta” parece demasiado ofensivo. “Se dio cuenta, pero siguió el ritual de una fiesta” y “Ella es una dama atrevida que se atreve a bromear con su majestad” son teorías más convincentes.

Pero ella es la única que sabe la verdad.

La hermosa chica de cabello negro extiende su mano, y el emperador sonríe al tomar su mano.

— Discúlpeme. Soy Liam Fernando Du Belgaria. Las personas me llaman Liam XV.

— Entonces, por favor llámeme Claudette.

El director conocido como el mejor en el imperio, agita su bastón después de un momento de indecisión y la orquesta vuelve a la vida.

Esto es conocido comúnmente como el incidente Claudette.

Medio año después——

La Sra. Claudette quien ahora tiene 17 años, se convirtió en la cuarta concubina del emperador.

Su nombre es cambiado a “Marie Claudette Du Belgaria”. Se rumoró que estaba embarazada durante la boda.

La concubina dio a luz al cuarto sucesor del emperador antes de su cumpleaños número 51. Ella es Mary Quatre Algentina Du Belgaria.

Ella es oficialmente la legitima hija del emperador, pero es considerada una hija ilegítima por las masas.

Cuando Liam XV recibió las noticias del nacimiento de su cuarto hijo, se dice que preguntó “¿su cabello es rojo?”

El primer emperador de Belgaria conocido como el “Emperador flameante” tenía cabello rojo, ojos carmesí y un cuerpo enorme. Él derrotó a las tribus bárbaras de los alrededores y estableció la base del imperio.

Liam XV es igual, es un hombre enorme con cabello rojo y ojos rojos, a pesar de tener un cuerpo frágil.

Aunque los tres príncipes tenían ojos carmesí, ellos heredaron el color de cabello rubio y castaño de sus madres, y tampoco son grandes en cuerpo. Liam XV no se preocupa de los asuntos militares y financieros, pero el debilitamiento de la sangre del primer emperador lo ponía triste.

El jefe mayordomo se mueve nerviosamente mientras se inclina y reporta.

— Su majestad, el cabello es rojo, pero es una niña.

La preocupación por el bebé de Liam XV parece detenerse  en ese momento.

Una plebeya convirtiéndose en una concubina y quedar embarazada en menos de un año. Esto es una deshonra insoportable para los aristócratas con ansias de gloria.

Si la hija de Claudette hubiera sido un niño, podría haber sido asesinado. Los rumores ya se han esparcido, diciendo que el cuerpo del primer principe es frágil por envenenamiento.

Afortunadamente, Marie Quatre nació como niña y creció pacíficamente hasta los 13.

Aprende sobre espadas y política aun siendo una chica, sus raras acciones se han convertido en chiste en el palacio.

Pero mientras se va convirtiendo lo suficientemente mayor para entrar al círculo social, surge un problema.

La belleza de Marie Quatre excede a la de su madre.

En ese momento, un bardo apuesto con una voz solida era muy popular en el mundo social. Este hombre fue invitado al palacio por la reina….. Cuando pasó por Marie Quatre, el bardo empezó a cantar halagos a su belleza.

— ¡Oh~ que día tan, tan hermoso! ¡Este sol que parece ángel me aturde! ¡Tus llamas queman mi alma completa, los rubíes brillantes roban mis palabras y penurias!

Y por supuesto, esto enfurece a la reina. El bardo es echado del palacio y desaparecido del mundo social.

Las cosas no acabaron aquí.

El hijo de la reina, el segundo príncipe Allen Du Latoreille Du Belgaria es un hombre peligroso con una mente tan afilada como una espada. Aunque él es solo el comandante del primer ejército, se ha estado haciendo cargo de todo el ejército desde la edad de 23, reemplazando a su viejo padre y a su frágil hermano.

Latoreille presenta una propuesta al rey avanzado de edad.

— Si la princesa hermosa comanda el ejército, encenderá la pasión entre las tropas. Sugiero colocar a la princesa a la zona norte de guerra.

— Un plan brillante.

En ese momento, la adoración de Liam XV por Claudette se ha ido por completo.

Año 850 del imperio——

El viejo rey se sienta en su trono con nobles sonriendo fríamente alineados en cada lado de la alfombra roja.

La cuarta concubina no está presente.

Marie Quatre agita su cabello rojo detrás y se arrodilla.

— Saludos, su majestad.

— …..

Liam XV simplemente asienta en respuesta.

El jefe mayordomo abre el edicto imperial y lo lee en voz alta en nombre del emperador.

La edad requerida para Marie Quatre fue omitida por su sangre real, y fue nombrada como la comandante del régimen fronterizo de Beilshmidt.

Pequeñas risitas se escuchan de los aristócratas.

No había nadie presente que sabía lo que la princesa estaba pensando.

Después de retirar al jefe mayordomo, el viejo rey pregunta suavemente.

— …. ¿Qué te gustaría como regalo de despedida?

Esta es una pregunta tradicional que es preguntada cuando un familiar de sangre del emperador parte de la capital. De acuerdo con la tradición, la respuesta es “las palabras de su Majestad me motiva más que cualquier regalo que pueda tener”. Pero….

Marie Quatre infla su pecho y dice.

— Por favor concédame una espada del Emperador Flameante.

La multitud se alborota.

Los nobles lanzas miradas obvias de desprecio.

— ¿Ni siquiera sabes propios modales, mendiga? Alguien insultó.

El emperador lo considera por un momento.

— …. El emperador fundador tenía siete espadas. Tú eres mi cuarta hija, así que de concederé la cuarta espada. Cuando vuelvas a la capital, solo deposítala de vuelta en el depósito de tesoros.

La cuarta espada——

Un soldado con armadura cargó una espada de doble filo demasiado grande.

Llamada como “Grand Tonnerre Quatre”2

La espada gigante fue hecha de acuerdo a la altura del primer emperador, 26Pa (192 cm) de largo.

Aunque Marie Quatre es alta para ser una dama, la espada es demasiado gruesa y larga, haciendo cómica la diferencia en altura.

La audiencia estaba llena de risas despreciables de los aristócratas. La princesa probablemente la dejara sin siquiera tocar la espada—pensó la mayoría de las personas.

— Estoy agradecida…. Tomare prestado esto…. ¡Hya!

Marie Quatre usó toda su fuerza.

El piso de mármol se raja bajo la presión.

Ella levantó la espada.

Las risitas se detienen y se convierten en sorpresa.

La princesa levantó una espada más alta que ella.

— …. Cargare esta pesada responsabilidad de mi nombramiento.

Ella se inclinó hacia el viejo emperador.

Miró a la cara tiesa del segundo príncipe y la mirada odiosa de la reina.

Solo Marie Quatre sabía lo que estaba pensando, el mundo solo puede adivinar.

Se dio la vuelta y dejó a la silenciosa audiencia atrás.

Parte 5

— Bueno, más o menos así es la historia.

La ventisca está agitando el refugio.

Altina pregunta después que Regis terminó.

— Espera un poco.

— ¿Hmm?

— ¿De dónde salió el apodo princesa gorrión flechada?

— Ah, ¿no pone la princesa esa espada en su cintura?

— ¿Hay algún problema? No hay otra forma, la espada es demasiado larga. Arrastraría la espada por el piso si la pusiera en mi espalda.

— ¿Altina también la vio? ¿La princesa también lleva su espada de esa forma en el Fuerte Sierck?

— ¿Eh? Bueno, si….. La he visto antes.

— ¿Has pensado en ello? Cuando los soldados y los ciudadanos ven a la pequeña Marie Quatre llevar la espada de esa forma, piensan que se parece a un gorrión disparado por una flecha.

— ¿¡Qué!?

Altina abre sus ojos, atónita.

— Ahora es difícil embellecer su imagen. No ha hecho una aparición en público y no tiene logros famosos. Todos han unido el apodo Princesa gorrión flechada a ella. Yo estaba fuera en las líneas frontales así que jamás la he visto.

— Gugugu….

— ¿Estas bien?, tus hombros están temblando…. ¿es por el frio?

— ¡No es eso! ¡No tengo motivos para quejarme contigo, pero no se puede evitar!

— Por favor mantenlo en secreto de ella. Será difícil de vivir aquí si ella me odia.

— Puedes relajarte. Ella no es tan tonta como para odiar a la persona que solo dijo el rumor.

Regis se encoje.

— Eso sería grandioso…. Oh si, ¿tienes hambre? Aun no has almorzado, ¿cierto?

— ¿Qué es lo que tienes?

— Dejé algo de pan para comer mientras leo.

Regis abre su mochila, movió la espada y tomó el pan tostado.

— Aunque preferiría un poco de leche caliente ahora mismo.

— ¿Lo estás compartiendo conmigo?

— Ya te dije mis principios, no te forzare.

— …. Quiero un poco.

Regis sonríe mientras corta el pan en dos y le da uno a ella.

— Toma.

— Gracias…. Hay diferentes tipos de sonrisas.

Murmura Altina mientras observa el pan.

Después de comer el pan duro, Regis pregunta.

— ¿Dijiste algo?

— … He visto sonrisas más frías.

— Hmmm~ ¿Dónde viste eso?

— En el palacio imperial.

Ñam, Altina toma un bocado del pan.

El caballo relincha repentinamente.

Es un relincho urgente rogando por ayuda.

Los dos miran hacia afuera en la dirección del asiento del conductor.

— ¿Q-Que sucede….?

— ¡Allá!

Altina señala con su dedo. Al frente de la carreta, hacia donde las patas delanteras del caballo apuntan.

Hay cinco sombras en la ventisca.

Una luz negra reluce en sus ojos dorados.

Hay cinco bocas color sangre.

Regis siente como si un demonio apretara su corazón.

— …. Lobos.

— Loup gris3

— Fuego… necesitamos lanzarles antorchas. Ah, ¿tienes un barril de pólvora?

— ¡Cálmate Regis! No hay forma de que tenga uno.

— Ugh…. Tienes razón.

— El caballo estará en peligro si esto continúa.

— Después de él seguiremos nosotros…. Ugugu… ¡Tch!

Regis retrocede hacia el compartimiento de equipaje cerca al refugio.

Recoge su espada y salta por detrás de la carreta.

Altina entrecierra sus ojos y suspira.

— Bueno, aunque dice que protegerá a los ciudadanos….

No importa que tan genial se veía diciéndolo, es un asunto diferente cuando su vida está en juego. Altina sabe eso.

¿Él es igual?, piensa Altina.

Pero Regis rodeó la carreta hasta la parte frontal.

Él no huyó.

Levanta su espada y hace frente a los lobos.

— ¡Uuuuhh!

— ¿Qué, qué estás haciendo? ¡Incluso un Caballero tendría una batalla difícil cuando se enfrenta a lobos grises!

— ¡Ya lo sé! ¡Es por eso que estoy haciendo esto!

Las manos de Regis no están temblando por el frio.

Su postura era la de un novato.

No, era peor que eso.

Su espalda esta encorvada y no hay poder en su cintura, él luce como si fuera a dar la vuelta y correr en cualquier momento.

Incluso un niño jugando tendría una postura más recta.

Altina agarra su cabeza con sus manos.

— ¿¡Puedes ganar de esa forma!?

— Ja ja…. No es nada de que estar orgulloso, pero jamás he ganado en una pelea simulada con espadas.

— En verdad no es nada de que estar orgulloso.

— Huye Altina…. Toma el caballo y oblígalo a correr. Seremos comida para esos lobos si esto continua…..

— ¿Hablas en serio? ¿¡Morirás!?

Un grito lleno de tristeza.

Regis sonríe.

No es una sonrisa para calmar a Altina, o porque tiene un as bajo la manga. Es una sonrisa que salió naturalmente.

Incluso Regis no entiende por qué.

— Aun así…. La muerte es más placentera que vivir una vida retorcida.

— ¡Ah!

Altina jadea.

Incluso Regis piensa que es raro. ¿Por qué esta sonriendo? ¿Se está burlando de él mismo? No, eso es demasiado negativo. Es mejor pensar que pudo mantener sus principios a pesar de estar en una situación peligrosa.

— Incluso yo podría ganar algo de tiempo. Los lobos no atacaran fácilmente cuando se enfrentan a oponentes que se acercan a ellos en vez de huir. Medirán la fuerza del oponente y solo se acercaran cuando estén seguros de su victoria… Ah, ¿eh? ¿Creo que se están acercando a mí?

— Es cierto, tu postura luce muy débil.

La voz de Altina suena alegre por alguna razón. ¿Es como si estuviera sonriendo?

El lobo más grande se acerca.

Abre su mandíbula llena de colmillos afilados y aúlla.

Aunque la distancia aun es larga, Regis agita su espada para intimidar a los lobos.

— ¡Ah, oh!

Se inclina a un lado por el peso de la espada.

La punta de la espada golpea el suelo.

Se escucha un sonido de golpe. La empuñadura de la espada golpea la rodilla de Regis.

— …. ¡Ugh!

— Gracias Regis. Has protegido exitosamente a la ciudadana. Protegiste a la conductora de la carreta, Altina.

— ¿Eh?

Regis voltea su cabeza por el tono alegre.

Los ojos carmesí de Altina están brillando.

Ella sacó algo plateado del compartimiento de equipaje. Brilla intensamente incluso en la oscuridad de la ventisca.

Empujando los ladrillos y la madera, la chica saca un objeto oculto debajo de estos con su delgado brazo.

Se puede escuchar un sonido estruendoso.

Algo asombroso e increíble está sucediendo.

Era pesado, ancho, grueso y enorme.

Tomó un poco de tiempo indicar lo que era ese objeto por su tamaño.

La carreta apenas oculta su tamaño completo. Una masa de metal demasiado pesado para que lo cargue un humano.

Dejando de lado su tamaño colosal de momento, ha sido pulido limpiamente sin ninguna mancha.

El cuerpo de la hoja es justo como un espejo.

Los labios de Regis están temblando.

— ….. Grand Tonnerre Quatre

Altina está sosteniendo la espada de los reyes en su mano derecha.

La capa que viste está revoloteando en el viento como la capa de un gobernante. Su cabello rojo flameante fue peinado hacia atrás con su mano izquierda.

— Es hora de que yo te proteja, Regis. Mira cuidadosamente.

— ¿¡Q-Que!?

— ¡Esta espada es solo una flecha de gran tamaño atascada en un gorrión, o es una hoja ejercida por un rey!

12

Los pies de Altina se hunden en la nieve.

Patea la nieve y camina hacia adelante.

La espada en su mano aúlla mientras corta el aire.

— ¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaah!!!

Baja la espada con fuerza.

Destruyendo la tierra.

La nieve en el suelo explota.

En vez de un corte, esto se parece más a un golpe de cañón, piensa Regis.

Él puede sentir los temblores en el suelo.

Los lobos probablemente se retiraran.

— Mi suposición estaba en lo cierto.

Lo único que salió volando fue la nieve, los lobos grises han retrocedido a una distancia segura y evitaron una muerte segura.

Altina sacó el pan de su pecho y lo lanzó a los lobos.

— ¡Ei!

El pan voló con el viento y cayó delante de los lobos.

— ¡Esto es para ustedes! ¡Apúrense y vayan a casa!

El lobo olfateó el pan cautelosamente, lo comió y huyó.

Desaparecieron en la niebla blanca de la ventisca.

Parte 6

Regis relajó su tensa cintura y colapsó.

Altina incrustó la espada en el suelo y caminó delante de él.

— ¿Estas herido?

— Ha, ha… Me duele mi rodilla izquierda

— ¿no te golpeaste ahí con tu propia espada?

— Estaba en un sueño en ese entonces, así que no recuerdo.

Altina sonríe incómodamente.

Regis se rasca la cabeza.

— Estoy impresionado contigo…. No…. Su Majestad Real Marie Quatre Algentina Du Belgaria, cuarta princesa real…. ¿es usted su Alteza?

— ¿No es demasiado tarde para eso?

— Jah, eres mala.

Todo lo que Regis puede hacer es suspirar.

Altina estaba toda sonriente después de llevar a cabo su plan exitosamente.

— ¿En verdad no te diste cuenta?

— Bueno, noté tu cabello rojo y ojos carmesí, pero Altina parecía un apodo demasiado largo para Algentina.

— Así es como me llama mi madre.

— Algentina es el nombre de la tierra natal de Claudette Bartholomee. Y altina es el apodo de ese lugar….

— ¿Por qué no te diste cuenta si sabias eso?

— Era demasiado absurdo, así que lo descarté en mi cabeza. El comandante de la unidad a la que me estoy transfiriendo es la cuarta princesa. Que la princesa me recoja en el disfraz de una conductora de carreta es demasiado.

— Pensé que sería descubierta en la librería y estaba nerviosa por un momento.

— Ahora entiendo la conducta sospechosa del empleado. ¿Siempre haces cosas como esta?

— ¡No! Si sigo haciendo esto, se esparcirían rumores de una princesa tonta.

— …. Estuvimos en el pueblo más temprano, ¿ya se esparcieron los rumores?….. Princesa del servicio de transporte.

— Eso suena mejor que Princesa gorrión flechada.

Ella tiene una cara seria de preocupación.

Regis inclinó su cabeza.

— Dijiste que no es algo que haces siempre…. ¿Entonces por qué a mí? ¿Tienes algún resentimiento conmigo?

— ¿Resentimiento?

— No importa que tan positivamente vea esto, he faltado el respeto al emperador. Dejando de lado mis modales hacia ti disfrazada, criticar al emperador es un crimen grave.

— ¿Por qué lo dijiste si sabias que era un crimen?

— Ese tipo de conversaciones no es nada más que un saludo entre plebeyos.

Hmm, Altina pone sus manos en su cintura y fruñe.

Después de calmarse, la situación se pone mal. La tormenta continúa mientras que la temperatura caerá después que el sol se vaya.

— No quiero que lo malentiendas. No tengo un resentimiento contra ti y no tengo ninguna intención de acusarte por criticar al emperador.

— Entonces, ¿Por qué?

— Porque escuche un rumor de que eras un estratega hábil.

— ¿Hablas de mí? Creo que es exagerado.

— Yo creo que hay una posibilidad…. Necesito la ayuda de hombres capaces…. No solo hábiles, sino también que tengan los valores y principios justos. Necesito investigar más a fondo.

— ¿Es por eso que te disfrazaste de conductora?

— Hay cosas que no se dirán delante de la realeza, ¿cierto? Quiero escuchar tus pensamientos verdaderos, Regis Alric.

— Lo único que descubriste hoy es que no tengo ninguna pasión hacia los asuntos militares.

— También tu habilidad con la espada.

Altina bromea mientras Regis rasca su cabeza.

Ella mira a la distancia repentinamente.

— Ah… parece que tu suposición estaba en lo cierto.

— ¿Qué?

Atina escucha atentamente.

Regis hace lo mismo.

Un momento después…

Se puede escuchar el sonido de las patas de los caballos corriendo en el camino nevado.

Ella estaba hablando conmigo hace poco, su oído es excelente. Regis estaba impresionado.

— …. Ah, pero podrían ser bandidos o barbaros.

— Puedo oír armadura metálica, así que son ellos.

— ¿También puedes oír eso?

Mientras ella hablaba, cinco jinetes aparecieron desde la dirección de la ventisca.

Los Caballeros en armadura desmontaron delante de Altina.

Se arrodillaron.

— Princesa, ¿¡Se encuentra bien!?

Preguntó un hombre calvo de mediana edad con barba negra.

Altina asienta.

— Gracias por recogerme. Estoy bien…. Pero el caballo está herido.

— ¡Entiendo! Deje que mi caballo jale la carreta.

— Sí, te lo encargo.

La carreta vuelve a la acción después de sustituir el caballo.

El caballo herido fue guiado de nuevo con sus riendas.

Dos soldados levantaron la espada de Altina y la llevaron al compartimiento de carga.

Después de ver a los soldados hacer sus labores, Altina camina hacia Regis.

Su mano blanca se acerca a Regis que está sentado por el cansancio.

— Ven, hora de irse.

— Erm…. ¿Pr-Princesa?

— Olvídalo, es demasiado tarde para ti que me llames de esa forma.

— No, pensé que eras una conductora en ese entonces…..

— Arruinara mi ánimo. Dijiste que me llamarías por mi apodo, ¿estabas mintiendo?

— Eh…….

Es porque estabas disfrazada de conductora, pero Regis no puede decir eso.

La espalda de Regis estaba empapada de sudor frio.

Él pensaba que era malo ser exiliado a las regiones fronterizas, pero puede que haya llegado a un lugar increíble.

Levantó su cabeza y miró hacia el cielo.

Regis se acercó a la mano extendida hacia él.

— …. Pienso que soy alguien que puede leer el ambiente…. ¿Pero en verdad está bien, Altina?

¡Por supuesto! Dijo ella con una voz llena de energía.

—  Bienvenido a mi regimiento fronterizo. ¡Hare que trabajes mucho, Regis Alric!


Notas del traductor:

1) 神=dios, 紙=papel. Ambos se leen como “kami”

2) 帝身轟雷ノ四 literalmente: cuarta espada del emperador, trueno rugiente

3) lobos grises


IlustracionesPagina principal – Capítulo 2

Un pensamiento en “Capítulo 1: La chica de cabello rojo y ojos carmesí

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