Capítulo 2: Juramento en el amanecer

Capítulo 1Pagina principal – Capítulo 3

Regis cayó en un sueño profundo.

Escuchó una voz humana desde muy de cerca.

No podía decidir si era un sueño o la realidad, pero era la voz de una chica.

— ¡No se despierta para nada! ¿Está muerto?

— Fu fu fu…… Probablemente esta exhausto. Princesa, ya que no hay asuntos urgentes, déjelo descansar.

— …. Mu, no queda de otra.

Aún faltaba un poco de tiempo para que se despierte.

Regis fue despertado por el coro de gritos furiosos.

— ¡Jah!

— ….. ¿ugh?

Regis abrió los ojos.

Delante de él estaba un techo desconocido.

Estaba construido con piedras en forma de un arco, un techo gris sin ninguna decoración.

Se podía dibujar una línea curva desde el techo a la pared.

Esto se parece a un calabozo, pensó Regis aturdido.

Regis estaba echado en la cama colocada en la parte más profunda del cuarto.

Podía tocar las paredes irregulares si estiraba su mano izquierda. Había una ventana esculpida en la fría pared, y estaba abierta.

Brillaba luz solar desde ahí.

Un grito fuerte, lleno de espíritu y varonil podía ser escuchado desde algún lado.

— ¡Hya!

Probablemente era el entrenamiento de los soldados; también se podía escuchar el sonido del viento que pasaba por el arma cortante y las pisadas de los pies.

— …… Ah….. Así que es eso.

Fui exiliado al Fuerte Sierck, recordó Regis mientras pensaba.

La cama suave era divinamente diferente al carruaje de la caravana. Él estaba feliz de estar vivo después de recordar los eventos de ayer.

— ….. ¿Ya es de mañana?

— ¡Hoh!

El sonido extraño empezó de nuevo.

Regis tapó sus orejas.

— ¿Siempre….es así por aquí? Que horrible despertador…..

Se levantó forzadamente.

Él estaba congelado cuando llegó al Fuerte Sierck anoche. Después recibir agua caliente para bañarse, le dijeron que use este cuarto. No podía recordar nada después de eso.

Observó todo el cuarto de nuevo. Tenía espacio suficiente para cuatro camas y escritorios. Había un pilar colocado en el medio. Diez soldados se acomodaban en un cuarto. Un oficial no comisionado como Regis fue asignado un cuarto que podían usar cuatro personas.

Pero solo había una cama en este cuarto.

Al lado de la cama había un escritorio tan grande que Regis pensó que alguien se había equivocado en su rango y grado. ¡Y tiene un estante!

Había espacio suficiente para acomodar seis o más estantes entre la cama y la puerta.

Regis se sintió incómodo en vez de sentirse feliz.

— ¿Es porque hay demasiados cuartos en el campo? Pero este Fuerte es pequeño y estrecho…. ¿En verdad se equivocaron con mi rango y grado?

Un oficial administrativo de quinto grado estaba a diez rangos de la cima.

——— Mariscal de Campo, General, Teniente General, Mayor General, General de Brigada. Estos son los rangos de general.

Los oficiales estaban divididos en oficiales administrativos y de combate. Los oficiales administrativos de primer grado, segundo grado y tercer grado eran oficiales comisionados.

Esto era seguido por los oficiales no comisionados, desde cuarto grado hasta sexto.

Esto significaba que el oficial administrativo de quinto grado era el penúltimo rango.

Por cierto, los soldados son divididos en cabo segundo, cabo primero y soldado ligero. Incluso un soldado ligero en la armada regular del imperio disfrutaría una buena paga y buena vida. Los granjeros reclutados que forman milicias y aprendices de soldados menores de edad eran considerados voluntarios por lo que no eran pagados.

Y así, que un oficial administrativo con el rango penúltimo sea asignado a este cuarto tan espacioso, debe ser un error, concluyó Regis.

— Si no encuentro a alguien que me guie a mi verdadero cuarto…. Ah, ¿Quién es mi comandante oficial?

El comandante oficial de un oficial administrativo guiaría a Regis en diferentes cosas como su supervisor.

Regis aun no lo ha conocido.

Se quitó su ropa en el cuarto.

Hacia frio aunque era el interior de un cuarto en pleno día. Se dio cuenta que esto en verdad era el norte.

Se puso su uniforme nuevo colocado en el escritorio.

El uniforme militar de Belgaria era elegante de un color verde, rojo y blanco. Sin embargo, el uniforme del regimiento fronterizo tenía un diseño opaco con un color verde oscuro que casi era negro como color base, pero el material era grueso y los bolsillos grandes, era un diseño práctico.

— Hmm, el uniforme está bien pensado, como se esperaba del regimiento en la posición más fronteriza.

Después de vestirse, escuchó los gritos de un grupo de hombres.

— ….. No parece que alguien este viniendo. Supongo que tengo que encontrarlo yo mismo.

Salió del cuarto.

Cuando abrió la puerta, el corredor de piedra se extendía a su izquierda y derecha.

Apenas podían caber dos personas caminando lado a lado. El camino estaba ligeramente serpenteado, con algunas puertas de madera adornando la pared.

Se dirigió hacia lo profundo del corredor de la izquierda y entró al patio.

Parte 2

— ¡Ah!

Un coro de gritos se escuchó de nuevo.

El patio que estaba rodeado de edificios de piedra era una campo de entrenamiento donde el suelo había sido endurecido por las pisadas de los soldados. 30 soldados estaban practicando sus movimientos de espada.

En frente de la formación ordenada estaba un hombre grande y corpulento.

Este hombre que estaba hecho de puro musculo y estaba moviendo su gran Fauchard4 con sudor en todo su cuerpo, tenía alrededor de 40 años.

Tenía barba gruesa y negra y una cabeza calva.

Regis tenía tanto frio que quería usar una chalina, pero este hombre estaba presumiendo su cuerpo lleno de cicatrices de batalla, y encima disipando calor.

Él sonrió después de ver hacia su lado.

— ¡Wah, estas despierto, jovencito!

Que voz tan alta.

Los jóvenes musculosos entrenando en frente de él estaban gritando “¡he!” y “¡Ha!”.

También estaban sin ropa de la cintura para arriba, con calor y sudorosos.

El hombre calvo le ofreció su alabarda a Regis.

— ¡Bien! ¡Ven y muévelo también! ¡Tu espíritu de lucha aumentara en un instante! ¡Agítalo, agítalo, haz que ruja el viento! ¡Wa ja ja!

Regis retrocedió y dijo:

— No, no…. Soy un oficial administrativo así que usar espadas y lanzas es un poco….. Por cierto, tú eres el Caballero que nos ayudó ayer, ¿cierto?

El hombre asentó después que Regis preguntó.

— Así es. Soy Evrard Du Blanchard, oficial de combate de primer grado. ¡Soy el comandante de los caballeros del regimiento de Beilschmidt!

— Yo soy Regis Auric, oficial administrativo de quinto grado. Estoy agradecido por tu ayuda…. En verdad nos salvaste.

— ¡Wa ja ja! Me estaba preguntando por qué no podía encontrar a la princesa. Así que ella se disfrazó de una conductora de carretas y se escabulló hasta el pueblo eh. Y los bandidos están desenfrenados últimamente. Eso me dio un susto.

— Ja ja ja, a mí también.

Y pensar que la conductora de la carreta era la princesa real.

— Pero si es la princesa, ¡ella podría terminar aniquilando a los bandidos!

— Ah…. Ella en verdad es fuerte.

— ¡Porque es una diosa!

Después que Evrard terminó, sus caballeros subordinados asentaron en acuerdo. “¡Sí! ¡Una diosa!”

Regis no entendió lo que quisieron decir.

— Pienso que la princesa es una princesa…. ¿?

— ¡Ella es una diosa!

— …. Ah, recuerdo que hay una religión de La Victoire en el norte.

— ¡Sí! ¡Una diosa!

— Ya veo…..

La adoración a ídolos fue prohibida por la iglesia, pero las cosas fueron menos exigentes aquí en las regiones fronterizas. La doctrina restrictiva de la iglesia era menos influyente a 100 Li (444 kim) de distancia.

Con la forma en que sostenía su gran espada con sus brazos delgados, no era de extrañarse que los soldados pensaran que es un milagro sagrado.

— ¡Ayer ella espantó a los lobos grises con un solo golpe! ¡Maravilloso! ¡Wa ja ja…. Cof cof cof!

Cuando Evrard rió tan fuerte que se atoró, los soldados jóvenes estaban sonriendo alegremente.

— ¡Wa ja ja!

Muchas voces.

Regis estaba agradecido por su ayuda, pero no estaba cómodo con la atmosfera varonil.

— Ja ja….. Entonces ya me voy….

Evrard lo detuvo con un “¡Espera!” justo cuando Regis se estaba yendo. Puso su alabarda pesada en su hombro y se acercó con pasos pesados.

Respiró lentamente y se inclinó.

— Quiero preguntar solo por si acaso.

— ¿Qué, qué cosa?

— ¿Le hiciste algo raro a la princesa?

La mirada de los subordinados se afiló repentinamente.

Aparecieron venas gruesas en la cabeza calva de Evrard.

Regis dio un par de pasos hacia atrás.

— ¿Algo raro?

— La princesa se veía diferente ayer. ¿Qué, hiciste?

— No hice nada…. Solo hablamos.

— ¿¡De que hablaron!?

— Erm, sobre rumores de la capital y esas cosas…..

Los soldados jóvenes murmuraron entre ellos. “Dijo rumores de la capital”. “Debe ser acerca del mundo social”. “Para los granjeros, seria cosas sobre la cosecha de alguna familia o la vaca de que familia ha tenido una cría”. “Esos no son rumores”. “Maldición, los tipos de las ciudades me molestan”. “¡La capital apesta!”.

Regis sintió que estaba en peligro.

Evrard se inclinó aún más, sus labios casi tocándose.

— ¡Ugh! ¡La princesa estaba actuando casi como mi hija después de su primera cita! ¡Qué hiciste, chiquillo!

— ¡Espera, espera! Le conté lo que piensa la capital sobre la cuarta princesa y cosas de política. Como podría decirle esas cosas a una niña…. ¡Y no estoy presumiendo, pero jamás he sostenido manos con una chica!

Silencio.

El ruido se había ido.

Evrard sonrió gentilmente como un santo retratado en los cuadros.

Sus caballeros mostraron expresiones angelicales.

— Se fuerte, hombre joven.

— Pasaran buenas cosas algún día.

— Esfuérzate.

No necesito esa simpatía, pensó Regis.

Regis cargó con el apoyo gentil e inútil y con su corazón pesado por la derrota, saliendo del patio triste.

Parte 3

Fue al corredor delante de su cuarto se dirigió al camino de la derecha.

Él escuchó un tarareo.

— ¡Hmm♪ hmm♪, hmm♪!

— ¿Eh?

Echó un vistazo por la puerta abierta y vio un cuarto grande.

Había ocho mesas largas y 50 sillas ordenadas en filas.

— ¿Este es el comedor de los oficiales?

Las paredes rocosas daban una impresión resistente, pero el envase con flores decorando el lugar lo hacía parecer elegante.

Una sirvienta estaba limpiando la mesa con un trapo.

Ella estaba tarareando.

Vistiendo un uniforme de sirvienta con una base roja, con su cabello castaño atado detrás de ella, estaba barriendo al ritmo de su tarareo.

Tenía alrededor de la edad de Regis.

Los ojos color avellana y sonrisa encantadora de la señorita dejaron una impresión profunda. Su cabello hermoso y piel clara en verdad eran encantadores cuando trabajaba.

— Hmm♪ hmm♪, hmm♪ la, lalala♪ la sirvienta al igual que la Cenicienta le dijo al ratón♪ habrá una fiesta en el castillo esta noche♪

Ahora estaba cantando.

Aunque su tono estaba un poco desafinado.

Dio vueltas y los restos de comida cayeron al piso. ¿Estaba limpiando o bailando?

Sus ojos se encontraron.

Ella notó a Regis parado en la puerta.

La sirvienta se paralizó.

Su canto se detuvo.

Regis sintió que el ambiente se volvía tenso.

— Oh….. Que linda canción.

— ¿Eh, de verdad? ¿Fuiste conmovido por mi canción?

— No dije que estuve conmovido……

— Esta es una canción popular que está de moda últimamente.

— Ya veo, pero es la primera vez que la escucho…. ¿Es popular en el Fuerte? ¿O es famosa en las calles de Tuonveil?

— ¡Te equivocas, está de moda en mi corazón!

— ¡Entonces solo es para ti!

13

— Inventé eso justo ahora.

— ¿No dijiste que está de moda últimamente?

Ignorando la respuesta de pregunta de Regis, la sirvienta explicó la canción con una sonrisa.

— Fu fu fu…. Trata de un amo cruel que trata mal a su sirvienta. Y entonces, una abuelita con poderes mágicos aparece. Es muy romántico.

Él leyó un cuento parecido antes. Regis asentó.

— ¿La abuelita usó magia para ayudar a la sirvienta a ir a la fiesta en el castillo?

— ¿Qué historia es esa? La canción es acerca de la abuelita usando hechizos de combate para convertir al amo cruel en algo pegajoso.

— ¿Dónde está el romance? Que forma tan directa de usar la magia. ¿No te sientes a gusto con tu trato actual?

La magia solo era algo de los cuentos de hadas, así que solo era una broma. Sin embargo, él podía sentir la oscuridad en su corazón por ese cuento.

La sirvienta sonrió secamente.

— A ja ja, no es eso. La princesa es una niña buena. Las batallas son horribles, pero es seguro dentro del Fuerte. Es solo que el futuro se ve un poco sombrío.

— Ah, ya veo……

Era una sirvienta con una lengua afilada.

Ella siguió la etiqueta apropiada y se presentó a si misma de nuevo.

— Soy Clarisse, la sirvienta personal de la princesa. Por favor dígame “hey” o “muchacha”.

— ¡No usare esa forma grosera para llamarte! Hah….. Déjame llamarte Clarisse-san. Yo soy Regis Auric.

— ¡Sí! Escuché mucho sobre ti de parte de la princesa.

— ¿De verdad? ¿Qué escuchaste?

— Dejar que la princesa use la única manta en una ventisca, compartir tu pan con ella y enfrentarte a los lobos grises valientemente, cosas como esas. Pienso que tus acciones son destacadas.

— Me halagas… Esto es vergonzoso. ¿Dijo algo más?

— También que eres peor que un niño en el uso de la espada, y un perdedor que gasta todo su dinero en libros.

— Lo siento.

Él no debió seguir preguntando.

Clarisse sonrió como si no tuviera malas intenciones.

— ¿Hay algo en que pueda ayudarle? Al contrario de cómo me veo, en realidad estoy muy ocupada. Solo bromeo.

No tenía malas intenciones. Probablemente.

— …….. ¿Sabes quién es mi oficial comandante? ¿Escuchaste algo sobre eso?

— No sé ese tipo de cosas.

— Tienes razón. Entonces Altina ah, no….. ¿Puedes decirme donde se encuentra la princesa?

— Fu fu…. Sé acerca del apodo así que está bien, pero por favor evite decirle así en frente de otras personas que no sea la princesa o yo.

— Ya veo. ¿Muy pocas personas tienen permiso de llamarla así?

Debo ser cuidadoso con los caballeros del patio, pensó Regis.

— Creo que me dio ese privilegio…. ¿La otra persona seria su madre?

Eso es mucho menos de lo que pensó.

Regis sintió más confusión que alegría.

— Entonces…. ¿Por qué?

— ¿Estas preguntando porque la princesa tiene pocos amigos? Eso es por su carácter.

— Que lengua tan afilada…. Eso no es lo que quise decir, ¿Por qué me permitió llamarla por ese apodo? Podría ser nuevo para realeza que pregunten por sus nombres, pero es natural para un conductor de carretas. Probablemente no soy el primer plebeyo que conoce…

Clarisse inclinó su cabeza.

— No sé lo que la princesa está pensando…. ¿Te vio como alguien de confianza? A pesar de cómo se vea, ella está en una posición complicada.

— Alguien de confianza….

— Si, el mismo nivel de confianza que tiene a su madre….

— Ya veo……

Regis recordó su encuentro con la chica de pelo rojo.

Ya que él compró un libro muy caro, ella preguntó si él era un idiota, ¿eso está relacionado?

Clarisse agitó sus manos con una sonrisa.

— Bueno, uno tiende a cometer errores cuando se es joven.

— ¿¡Concluyes que su confianza en mí es un error de juventud!? No lo puedo refutar, pero ¿no es demasiado pronto para juzgar eso?

— Bromeo. Es porque Regis-san reacciona a todo lo que digo. ¡Parece que esas palabras tienen un gran impacto en usted!

— No me molestes…..

— Es porque si le digo a Evrard o sus amigos, ellos solo responderán “¡si, una diosa!”, una respuesta muy vaga.

— Ah, eso es lo que haría el comandante de los caballeros.

Regis sonrió agriamente cuando recordó al comandante de los caballeros sudando y sin ropa de la cintura para arriba que conoció en el patio.

Volviendo al tema, él preguntó de nuevo por la ubicación de Altina.

Clarisse miró el reloj en la pared.

— Ella salió. Regresara en un momento.

— ¿Fuera del Fuerte? Es temprano para ir al pueblo. Tiene un carácter serio así que probablemente no se fue a jugar…. ¿está cazando o patrullando?

— Algo así. Por cierto…. Todos han desayunado, ¿Qué hay de usted, Regis-san?

— Gracias, estaba a punto de desmayarme de hambre.

— Ya veo, será difícil… Aún hay mucho tiempo para que esté listo el almuerzo.

— ¿¡Por qué se perdió la escena donde me ofreces el desayuno!?

— A ja ja, no se puede evitar, es un servicio especial esta vez.

Aunque Clarisse era una sirvienta que paraba jugando, era rápida con su trabajo, trayendo algo de comida en un instante.

Era pan suave y estofado de vegetales con pollo.

Era un platillo lujoso dado que estaban en las líneas fronterizas.

— Increíble…..

— Por favor disfrute su comida.

Clarisse continuó con sus labores con una sonrisa. Tarareó mientras limpiaba las mesas con un trapo.

Regis disfrutó de su comida placenteramente.

Parte 4

Cuando Regis estaba terminando su desayuno tardío….

Altina apareció en el comedor.

— Ah, Regis. Es grandioso que estés vivo.

— Gracias a ti.

Altina no se vistió hoy como una conductora de carretas o cargaba su espada.

Tenía puesto un vestido de una pieza con cordones, equipado con una armadura mínima la cual consistía en guantes y protectores de hombros.

Tenía un abrigo blanco  como la nieve bajo su brazo, que fue tomado por la sirvienta Clarisse agachando su cabeza.

— Bienvenida de vuelta princesa.

— Gracias Clarisse. ¿Puedes darme algo de té por favor?

— Entendido.

Clarisse bajó la cabeza una vez más y se fue rápidamente.

Sorprendentemente, ella estaba actuando seriamente como una sirvienta.

Altina se sentó frente a Regis.

— Jah, hoy tampoco es bueno….

— Escuché que saliste.

— Estaba patrullando las calles. Hace un tiempo, aparecieron bandidos que atacan a las caravanas.

— También escuché eso en mi viaje. La probabilidad de ataques de bandidos aumenta mientras más lejos de la capital estés.

La deterioración de la seguridad en el pueblo era uno de los motivos por la subida de precios. Ha causado entregas fallidas y costos adicionales para contratar escoltas armadas.

— Es difícil para las caravanas y los ciudadanos.

— ¿Has escuchado rumores del ataque inminente de los barbaros?

— ¿Cómo es la situación real? No puedo encontrar evidencia relevante aquí así que tampoco estoy segura. Es imposible para los soldados estacionados aquí proteger todas las caravanas.

— Es por eso que la comandante misma está patrullando tan temprano en la mañana. El momento en el que recién te levantas y hace frio.

— Es porque todos odian ese turno, así que el comandante debería dirigirlos con el ejemplo.

— Oh…. Eso es impresionante.

— En realidad, no quería patrullar. ¡Sería mejor si los bandidos solo desaparecen!

— También pienso lo mismo.

Los libros serían más baratos si el viaje se hace seguro.

Altina usó todo su vocabulario de palabras de juramento para maldecir a los bandidos escondidos.

Después que terminó, Regis cambió el tema.

— Por cierto, quiero saludar a mi oficial comandante…. ¿Quién es? ¿Ha sido decidido?

— Oficial comandante…. ¿Quieres decir al líder de los oficiales administrativos?

— Sí.

— No hay nadie.

— ¿Ningún oficial administrativo no comisionado me quiere?

— Hmm. A parte de ti, no hay ningún otro oficial administrativo en este Fuerte.

Regis se sentó paralizado porque no podía comprender las palabras que estaba escuchando.

Regis expulsó algunas palabras después de un momento.

— ….. ¿Qué, dijiste?

— Este regimiento siempre ha estado bajo el comando del Margrave6 Jerome Jean Du Beilschmidt. Él expulsó a todos los oficiales administrativos hace medio año.

— ¿Qué está sucediendo? ¿Pueden pelear una batalla solo con oficiales de combate…..? ¿Quién está a cargo de la contabilidad y el reabastecimiento? ¿Los reportes de batalla? ¿Recaudación y envió de impuestos?

— El mayordomo del conde está haciendo todo.

Los mayordomos eran administradores haciéndose cargo de los bienes de los nobles.

Ellos manejaban la recaudación de impuestos dentro del territorio y la compra y venta de bienes. Incluso manejaban la distribución del salario a los sirvientes. Usualmente eran explotados para que manejen trabajos de contabilidad, así que no había problema en dejarlos que traten con grandes cantidades de papeleo.

— Que mayordomo tan destacado, como se esperaba de la casa de un conde. ¿Antes fue un oficial administrativo?

Los documentos relacionados al ejército eran únicos y complicados; a Regis le tomó dos años en la academia militar para aprender los gajes del oficio.

Mientras Regis se sentía impresionado….

Altina movió su cabeza.

— Recibimos cartas de reclamaciones cada mes por errores, e incluso vinieron inspectores para auditarnos.

— ¿Qué? Como puede ser….. ¿En verdad es este el imperio Belgaro?

— Los que originalmente permanecen aquí son la armada privada de Jerome.

— Creo que leí eso en un libro. Cuando mi asignación a las fronteras fue confirmada, tomé la oportunidad de investigar muchas cosas.

— …… En verdad eres raro. Normalmente, te sentirías molesto por el lugar al que fuiste desterrado.

— ¿Te sientes molesta?

— Yo…. Tengo una meta…..

Altina tartamudeó inusualmente.

Regis también lo sintió ayer, ella estaba ocultando algo.

Ella no lo ha dicho porque juzgó que no era apropiado. Regis detuvo este pensamiento.

— Por los libros y rumores, conozco acerca de las grandes hazañas de Jerome…. Pero noticias de que el haya echado a los oficiales administrativos son menos esparcidas. ¿Qué sucedió?

— Le pregunté antes….. Pero él no me dijo. Es porque Jerome me odia.

— ¿Te odia?

Altina asentó con una expresión frágil.

— Si una chica joven se convierte en tu jefe por motivos de una disputa de poder en la que no estabas envuelto, también odiarías a esa chica, ¿cierto?

— Así que es eso…….

Que el nuevo comandante y el comandante original del regimiento no se estén llevando bien era una escena común.

Normalmente, el comandante original sería ubicado a otra unidad, pero Altina era una novata mientras que el Fuerte Sierck era una posición estratégica en el norte. Podrá ser por el edicto del emperador, pero quitarle el mando a Sir Jerome era una movida demasiado estúpida.

Altina parecía insatisfecha.

— Si el regimiento está operando normalmente y está protegiendo a los ciudadanos, no tengo intención de meterme….

— No sabía que no habían oficiales administrativos.

— Sir Jerome tampoco es muy trabajador.

Los dos suspiraron.

Clarisse trajo una tetera de porcelana blanca con dos tazas.

Puso las tazas en la mesa y vertió un líquido rojo trasluciente.

La fragancia de té era fuerte.

— Lamento la demora, princesa. ¿Algo de azúcar para usted?

Estaba siendo usada casualmente, pero hojas rojas de té, azúcar y vajillas de porcelana eran objetos de clase alta en el imperio. Era imposible que ellos sean objetos para uso militar, así que deben ser objetos personales de la princesa.

— Gracias Clarisse.

— De nada, ¿Qué dice usted Regis-san?

— ¿También hiciste té para mí? Gracias.

— ¿Qué está diciendo? Estoy preguntando sus planes para el futuro.

— Ugh…..

La sirvienta lo apuñaló con palabras afiladas mientras ponía una sonrisa inocente.

— A ja ja. Esa es una pregunta importante.

“Los planes de Regis para el futuro” era una pregunta difícil, él rascó su cabeza y pensó.

— Erm…. ¿Por qué Jerome expulsó a los oficiales administrativos…..? Es necesario entender eso….

— Eso es bueno, pero ¿quieres ayudarme con mi trabajo?

— ¿Hay algo en que pueda ayudarte?

Él recordó que ella dijo que lo haría trabajar mucho.

— Necesito tu ayuda con un asunto importante, ¡Encontrar a los bandidos que se están escondiendo!

— Así que has estado patrullando.

— Sí. Los comerciantes y ciudadanos están preocupados con esto. También es una molestia para los soldados. ¿Puedes pensar en una forma para resolver esto? Regis, eres un estratega, ¿cierto?

— No….. No soy un estratega…..

— ¿No puedes hacerlo?

— Quiero decir, no soy un estratega, pero sí tengo un plan…. ¿Cuánto es el personal y el tiempo límite disponible?

Altina juntó sus dedos índices, moviéndose nerviosamente y dijo.

— En cuanto al tiempo límite, tan pronto sea posible…. Los bandidos empezaron a hacer alborotos hace medio año, pero no provocaron demasiados problemas así que no había prisa. El problema es el personal disponible.

— ¿Solo está disponible una pequeña cantidad?

— ¿Estará bien si solo soy yo?

— ¿Eh? ¿Qué estás diciendo……?

— Tengo confianza en mí habilidad con la espada.

— Sé que eres fuerte, pero son muchos bandidos. Si puedes arrestar un par, el resto huiría.

— Uuuuhh…. Tienes razón.

— ¿Quieres atraparlos todos por ti misma?

— No…. Es solo que muy pocos soldados escucharan mi comando.

Ella dijo algo que no podía ser ignorado.

— ¿Por qué pasa eso?

— Erm…. Te dije que Jerome me odia, ¿cierto?

El rostro de Altina tenía una expresión de preocupación justo como alguien de 14 años.

Al destacado comandante original no le agradaban las órdenes del nuevo comandante, así que muy pocos soldados seguirían al nuevo comandante.

— Es una sorpresa. Conocí al comandante de los caballeros Evrard y sus hombres, ellos parecían adorarte, ¿cierto? Incluso afirmaban que eras una diosa.

Regis recordó. El grupo en el patio parecían peligrosos.

Altina se sonrojó.

— Es vergonzoso ser llamada diosa….. Algunas personas están dispuestas a escucharme. Estoy agradecida por eso.

— ¿Cuántos? ¿Qué hay del resto?

— Dejando de lado situaciones normales, solo seguirán órdenes de Jerome en el campo de batalla.

— ….. Bueno, un general famoso es más confiable que una diosa cuando tu vida está en juego.

— Es cierto.

Había soldados a quienes le agradaban Altina, pero solo la estaban tratando como una princesa. Altina aún tenía que ganar su confianza como una comandante.

Esto era normal ya que ella aun no tenía logros.

— Recuerdo que el regimiento fronterizo de Beilshmidt tiene 500 en caballería, 500 soldados de artillería y 2000 soldados a pie.

— Eso es….. En verdad hiciste tu tarea.

— ¿Cuántos de ellos están dispuestos a escuchar tus ordenes? Solo necesito 300 hombres para ejecutar mi plan y lograr algunos resultados.

— ¿Unos 300….?

Altina respondió en un tono de disculpa.

Regis alzó sus manos y se recostó hacia atrás, empujando su silla.

— ……… ¿No dijiste “este es mi regimiento”?

Regis preguntó tímidamente.

Los ojos de ella estaban húmedos.

— Eso es…. Aunque por ahora parece un título vacío…. Pero lograre algo algún día.

— Solo necesitas títulos y salarios para juntar soldados, pero la popularidad solo vendrá cuando muestres tus habilidades.

— Cuando muestre mi habilidad……

Altina repitió las palabras como una estudiante escuchando las enseñanzas de su instructor.

Sintiéndose incomodo, Regis continuó.

— No sé mucho del uso de espadas, pero sé que tus habilidades son grandiosas. Sin embargo, es inútil si las personas con las que compites son mejores que tú. Un comandante necesita más que destrezas de combate…. Pero la fuerza es una forma sencilla de mostrar que eres mejor que cualquiera.

— ¿Eso significa que Jerome es mejor comparado conmigo?

— Definitivamente, él es el “héroe de Erstein”.

— ¿Héroe?

Altina inclinó su cabeza a un lado en asombro.

Pero quien estaba sorprendido era Regis.

— ¿No lo sabias? Sir Jerome era guerrero valiente famoso durante nuestra guerra con los países vecinos.

— ¿De verdad?

— No lo vi por mí mismo, pero….

Parte 5

Clarisse puso la taza de té delante de Regis para apresurarlo.

Regis bebió el té aromático mientras le contaba la historia de Jerome.

— Jerome Jean du Beilshmidt era el hijo mayor de un caballero.

Él ganó su primera victoria a los 14, complementando su vida aristocrática. Continuó con una serie de honores de batalla.

Entre estos honores, el que vale la pena mencionar sería la batalla de Erstein con el país vecino de la Federación de Germania.

4 años atrás——

Para repeler el ejército de Germania de 20,000 hombres que cruzaron la frontera, el imperio envió 30,000 soldados para interceptarlos. El lugar de la batalla fue la planicie de Erstein.

La Federación de Germania era una alianza de muchas naciones pequeñas bajo el liderazgo del reino de Preusen, que constantemente tenían guerras civiles e invadían otras naciones. Las naciones miembro fueron empobrecidas, pero sus soldados eran veteranos y bien equipados.

La vanguardia del enemigo constaba de una caballería pesada de 3,000.

Vistiendo armadura amarilla simbolizando honor, hicieron una formación parecida a una lanza y atacaron.

El ejército Belgaro estaba intimidado por su muestra de fortaleza. El enemigo apuntó al espacio entre las armadas de dos aristócratas. Se convirtió en una escena de nobles luchando para no estorbarse….. La formación del imperio se estaba disolviendo como yogurt.

Si el enemigo pasaba a través de la formación, el cuartel general seria expuesto.

Las fuerzas principales también enfrentarían el peligro de ser atacados por otros lados. Si eso sucedía, los soldados perderían a sus líderes y su dirección. El ejército Belgaro estaba al borde de la derrota.

En ese momento, una unidad avanzó hacia el ataque del enemigo desde el frente.

Jerome comandó a 500 jinetes con los gestos de su mano.

Y quien estaba al frente del ataque era el mismísimo Caballero negro.

Las personas se estaban preguntando si estaba ganando tiempo para que el cuartel general se retire sacrificándose a sí mismo honorablemente…. Pero no era así.

Jerome, el Caballero negro, derrotó a la caballería pesada del enemigo uno tras otro.

Con su feroz líder dirigiendo la caballería negra, ellos destrozaron la formación del enemigo y se lanzó al ataque.

El ejército de la federación de Germania movió a sus unidades en su flanco para defenderse, pero ellos no pudieron hacerlo a tiempo para detener el avance de la caballería.

— ….. Y así, Sir Jerome devastó a la unidad de comando del enemigo, dirigiendo a la armada Bélgara hacia la victoria como el “héroe de Erstein”. Como distinción por sus acciones, él fue promovido de oficial de combate de primer grado a general de brigada. Eso fue cuando tenía 24 años.

— ¿¡Él era un caballero tan poderoso!? Es difícil de imaginarlo…..

Altina frunció con una expresión desconcertada.

Clarisse dijo inexpresivamente.

— Ahora mismo, él no parece ser esa persona.

Regis comentó.

— ¿De verdad? ¿Qué tipo de impresión muestra en el Fuerte? Jamás lo he visto antes, pero es muy popular entre las damas de la nobleza como un tipo elegante y apuesto.

Clarisse se quedó callada.

Altina hizo un gruñido.

— Hmmm…. Tal vez es mejor que lo veas por ti mismo.

— Ugh, él no parece estar pasándola bien….. Su vida no es tan grandiosa después de que se convirtió en general.

— ¿Sucedió algo?

— Aquellos que fueron promovidos por su habilidad, fueron excluidos por las personas celosas en el poder. Aquellos tan llamados héroes estaban cautelosos de Jerome que fue hecho general en menos de medio año. Fue nominado con el título de Margrave y este territorio en el norte….. Pero fue echado de su tierra natal en el imperio.

En la superficie, su “recompensa” incluyó renombrar el territorio con el apellido de Jerome, Beilschmidt….. Pero en realidad solo era un medio para excluirlo.

Después de eso, el nombre del héroe Jerome pasó a segundo plano.

Altina terminó su té ligeramente frio.

— Ya veo…. Esto sucede muy a menudo….

Tal vez ella vio algo de similitud con sus propias circunstancias. Altina estaba muy pensativa moviendo su dedo al borde de la taza.

— ….. ¿En verdad no sabías?

— No. Probablemente él es fuerte como lo pensé. Evrard y los otros tampoco me dijeron nada acerca de Sir Jerome.

Clarisse calmadamente dijo.

— …… Ya que todos en el Fuerte están preocupados con la princesa, así que ellos evitaran decir cosas que podrían disgustarte.

— Oh, ¿todos están tan preocupados por mí? Mi relación con Jerome no es tan buena, pero solo contarme su historia no me disgustaría.

— Puede que no sepa esto princesa….. Pero los soldados la ven como una huésped importante.

— Eso es cruel, Clarisse. Sin importar que, ellos no serán tan distantes….. Probablemente.

— ¿De verdad? Lo que Regis-san acaba de decir…. Yo lo escuché antes de los soldados.

— ¿Qué dijiste?

Altina estaba sorprendida por el contenido explosivo que fue proporcionado por Clarisse calmadamente.

La sirvienta sonrió y continuó.

— Después de todo, soy una persona fácil de acercarse.

— Que, ¿eso significa que yo soy una persona inaccesible?

— Como puede ser. La princesa es la princesa. Ninguna otra.

— Bueno…. Es cierto pero…. Uuuhh.

— Por favor relájate. Incluso si los soldados en el Fuerte la excluyen, yo siempre estaré a su lado. Soy su única compañera, princesa mía. La princesa solo me pertenece a mí…. Fu fu fu.

Clarisse consoló a la princesa como si estuviera lanzando un hechizo mágico.

Aunque algo de lo que dijo parecía inapropiado.

Pero siguiendo su naturaleza, probablemente estaba bromeando.

Regis continuó el tema.

— Bueno, eso es todo lo que sé acerca de Sir Jerome. Es normal para los soldados en el Fuerte confiar en el más que en la princesa. No se suponía que comande un regimiento fronterizo, sino una división o una armada.

— Uuh…. Lo entiendo. No creo que haya ganado más confianza que él entre los soldados, ¡pero no pasara mucho hasta que cambie eso!

— Ese es un gran discurso de derrota. Aunque aquellos que dicen esas cosas en los libros que leo, son personajes menores…..

Altina lo miró tristemente.

— Eso es todo respecto a la autoridad de comando. Ahora, piensa en una forma de lidiar con los bandidos.

— Erm…. Necesito un cierto número de soldados para atrapar a los bandidos. Si es posible, preferiría soldados en vez de caballería. Por eso…. Necesito que Sir Jerome dé el visto bueno.

La mirada de Regis se dirigió a la mesa.

Ya sea expulsar a los oficiales administrativos o su relación con Altina, definitivamente era una persona difícil de llevarse bien.

Para ser honestos, Regis se sintió deprimido.

Altina se paró llena de energías.

— ¡Ahora es un buen momento! Intentemos hablar propiamente con Sir Jerome. Definitivamente él también está preocupado por los bandidos.

— En verdad eres entusiasta.

— ¡Por supuesto! Es mejor que estar deprimida todo el tiempo.

Dijo ella con una sonrisa.

Parte 6

Altina jaló a Regis y se dirigieron a la habitación de Jerome desde el comedor de oficiales en la torre central.

Clarisse se quedó atrás para hacer sus otras tareas.

Con sus pasos haciendo eco en el corredor, Altina platicó alegremente con Regis.

— Eres muy popular.

— ¿Popular con quién?

— Con Clarisse. ¿No lo notaste?

— ¿Estas malentendiendo algo? Ella para jugando conmigo.

— Las personas solo bromean con quienes se llevan bien. Esta es prueba de que la haces feliz. Clarisse normalmente es callada y se queda en su cuarto todo el tiempo.

— ¿¡Callada!? ¿¡Se queda en su cuarto todo el tiempo!?

— Si~. Igual como una muñeca.

— ….. ¿Quién estaba hablando conmigo es otra sirvienta con el mismo nombre? ¿O también está jugando contigo? Ya no puedo confiar en nada.

— ¡A ja ja!

Altina se rió como una niña mientras subía el espiral de escaleras.

Se estaban dirigiendo a la habitación de Jerome en el tercer piso.

Tocaron la puerta de madera muchas veces, pero no hubo respuesta.

Altina se veía disgustada.

— Ese hombre parece haber salido.

— Siendo el comandante verdadero, probablemente está ocupado.

— Hmm~ No creo que sea tan apasionado por el trabajo…. Olvídalo. ¡Te mostrare el Fuerte mientras buscamos a Sir Jerome!

— Eso sería de mucha ayuda.

— ¡Por aquí Regis! ¡Apúrate!

Altina lo apresuró.

Subieron las escaleras de nuevo hasta la cima de la torre.

La respiración de Regis se puso irregular.

El último piso era un cuarto de conferencia con una mesa negra.

Ya sea el mapa de la región fronteriza colgada en la pared, la bandera del imperio o el piso de piedra visible….. Este cuarto reflejaba la atmosfera de guerra.

El desgaste de la mesa de conferencia alertó a Regis del hecho de que este era la línea más cerca de la frontera.

— ¡Por aquí!
Altina cruzó el cuarto y abrió las ventanas grandes.

Se abrió con un golpe.

El viento soplando a través de las ventanas hizo que la bandera y el mapa se agiten ruidosamente.

Altina dejó que su pelo se mueva con el viento desde la ventana. Su cabello se bañó en la luz solar. Altina apuntó a la distancia.

— ¡Hey, mira!

— Cuidado, podría tropezarme contigo y hacer que caigas.

— Si, si…..

Regis se dirigió al balcón, el viento que cargaba el aroma del bosque sopló a través del pelo de Regis.

El escenario exuberante dejo sin aliento a Regis.

El cielo azul sin nubes y las montañas cubiertas con nieve hacían un dibujo majestuoso. El sol brilló cálidamente en todo el mundo.

El cielo y las montañas estaban a su alcance, él se sintió como un ave volando en lo alto del cielo.

Increíble, murmuró Regis.

Altina, quien se veía satisfecha, asentó.

— ¿No es grandioso?

— Finalmente encontré un tesoro después de  cruzar la tormenta hasta estas tierras lejanas. Aunque no lo puedo guardar en mi bolsillo, nunca desaparecerá de mi corazón. Puedo recordar esa escena del cielo incluso cuando cierro mis ojos ahora mismo.

— ¿Qué es eso?

— Citado de la autobiografía de Frenson. Él era un pintor muy activo en el imperio, pero trabajó como mensajero ya que sus piezas no se vendieron cuando era joven. Después de experimentar una tormenta fuerte, fue inspirado por el cielo hermoso en su destino. Las dudas en su corazón y la fatiga en su cuerpo se desvanecieron en ese momento, y mencionó estas palabras con lágrimas. Después de eso, se concentró en pintar el cielo. Un tiempo después, los “cielos de Frenson” se convirtieron en piezas muy aclamadas.

— Ya veo. Eso significa que no puedes hacer un buen trabajo si permaneces en casa todo el día.

— ¿Eh? No, esto se trata de como él fue conmovido por esa escena…..

Viendo más cerca, él podía ver claramente el Fuerte. Esto era obvio dado que el puesto de observación estaba hecho para que los comandantes analicen la situación de la batalla y hagan decisiones tácticas.

El Fuerte Sierck fue construido a medio camino de las montañas.

Por el lado de la pendiente ligera había seis murallas conectadas, con una torre de observación.

En el medio estaba la torre central para el uso del comandante y su personal. Regis y Altina estaban en el balcón del último piso de este edificio.

Ya sea el bloque de los oficiales no comisionados en el este o los edificios de los soldados en el oeste, todos eran edificios rectangulares de piedra.

La mayoría de los soldados residen en el oeste, así que ocupaba mucho espacio con 20 edificios rectangulares conectados.

El patio donde Regis conoció a Evrard estaba entre la torre central y el bloque del este. En el norte que estaba más cerca del enemigo, estaba la entrada principal y la plaza.

No se podía ver desde esta posición, pero el almacén de comida, la armería y los establos estaban al sur del Fuerte, explicó Altina.

Regis puso su mirada en los trabajo de construcción a las afueras de la muralla. Los andamios de madera estaban armados en una parte de las afueras.

— ¿Hay un trabajo de restauración por allá?

— Ah, así es. La republica de Varden atacó tres meses atrás, las murallas fueron dañadas por su disparo de cañón. Usualmente se mantiene bien, pero parece que el oponente uso cañones muy poderosos esta vez, así que las murallas fueron quebradas ligeramente.

— ¿Cañones poderosos? Por favor cuéntame más.

— Erm….. Tomé mi nuevo cargo en ese entonces, así que me quedé en mi cuarto. Me dijeron que no salga, así que no vi nada.

— Pero eres la comandante…..

— ¡Cuando me levantaba de la silla, ellos me decían “princesa, por favor deje esto a nosotros” y me escoltaban de vuelta, no se podía evitar!

— Bueno, puedo imaginarme eso. ¿Los países vecinos atacan frecuentemente?

— Alrededor de una vez cada tres meses, pero es difícil de atravesar el bosque durante el invierno, así que probablemente no vendrán esta vez.

La distancia entre la republica de Varden y el imperio solo era de 30 Li (133 km), pero había un bosque con tribus bárbaras habitando entre ellos…. Regis lo había leído en un libro.

— ¿Qué hay de los barbaros?

— No los he visto antes, pero escuché que ellos escalaron la muralla externa cuando atacaron en el verano, fue una batalla feroz.

— Uuhh….

Cuando se batalla contra los salvajes mal equipados, la situación puede cambiar abruptamente ya sea para su ventaja o desventaja. La caballería del imperio era abrumadoramente superior en las planicies abiertas, pero habían ejemplos de los barbaros contraatacándolos en el bosque.

Había casos de barbaros escalando las murallas con sus propias manos. Eran oponentes que no se podían tomar a la ligera.

Altina dio la vuelta.

— Eso sería todo, es hora de visitar el siguiente lugar.

— Ah, gracias. Me mostrarse una vista maravillosa.

— Eso es bueno, pero ¿A dónde se fue ese hombre?

No encontraron a Jerome en la torre central.

Después de dar una vuelta por la plaza y el bloque del este, Regis y Altina se dirigieron al sur del Fuerte

Parte 7

Ellos se dirigían a los establos.

Era una serie de pequeñas chozas hechas para los caballos. Los 600 caballos de trabajo y de guerra estaban criados dentro.

El olor penetrante de las bestias era fuerte.

— Esto me sorprende.

— ¿Qué cosa?

— Eres una princesa, Altina…. Pero no tienes ninguna reacción después de oler esto.

— En lugar de aprender música y baile, prefiero clases de esgrima y equitación. Así que también puedo cuidar de los caballos.

— Eso es impresionante.

Altina corrió hacia uno de los caballos.

— ¡Buenas tardes! ¿Cómo está tu pata? ¡Lamento lo de ayer!

El caballo delgado relinchó en respuesta.

Era difícil diferenciarlos, pero parecía ser el caballo que ayer estaba jalando la carreta. Su pata derecha delantera estaba vendada.

Altina acarició la cabeza del caballo mientras lo alimentaba con vegetales.

Era uno grande. La escena del caballo masticando su comida era insignificativamente encantador.

— ¿No es lindo? ¿Quieres intentar alimentarlo?

— No importa, se siente como si también me morderá mi mano, así que paso…..

— A ja ja, este bebé no hará eso. Los caballos son listos, ¿está bien?

— Si eso es cierto, soy del tipo que no le gustan a los caballos. Ellos siempre me botan de su espalda durante las clases de equitación.

— ¿Eh? ¿Entonces no puedes montar un caballo?

— No es nada para estar orgulloso. Nunca antes he corrido a caballo.

— Eso en verdad no es algo de que estar orgulloso.

Altina empezó a sonreír.

— ¡Entonces, yo te enseñare!

— No quiero molestarte.

— ¿Qué caballo deberíamos escoger? ¿Uno que sea pequeño y amable?

— Hey hey….. ¿No tengo opción? Tengo el derecho de rechazar ordenes que van más allá de mis habilidades. Por cierto, la jerarquía está hecha para ser rota…..

Altina se fue a las espaldas del establo, ignorando la protesta de Regis.

Ellos llegaron a un lugar lleno de comida de caballo.

De repente, una mujer apareció desde las sombras.

Era alguien que no encajaba en un lugar como este establo. Ella no tenía una vestimenta militar ni de sirvienta, sino estaba vestida en ropa de campesina, con una canasta de manzanas. Ella desvió la mirada en pánico cuando vio a Altina.

— Ah, ¿la princesa?

— ¿Hmm? ¿Quién eres tú?

— ¡Yo soy…. Pues….. Dis, discúlpeme!

Huyó deprisa después de terminar de hablar.

— …… ¿Quién era ella? ¿Parece un civil del pueblo?

— ¿Vino a vender?

— Ella estaba cargando una canasta de manzanas.

— Ah. Aun es de día…. Así que no era una cortesana.

Regis tuvo un desliz.

La chica a su lado le preguntó.

— ¿Qué fue eso?

— ¿Eh?

— ¿Qué es eso de cortesana que mencionaste?

Él fue descuidado. Altina aún era menor de edad.

Aunque no exactamente. Ella podía casarse a los 15, así que no era sorprendente que ella sepa esas cosas a los 14 años.

Pero ella era de la realeza.

Probablemente no tiene ningún amigo sospechoso o adultos a su alrededor.

“¡Como pasó esto!” Si esto continua, él se convertiría en una mala persona enseñando cosas inútiles a una chica ingenua. Regis tembló cuando pensó en eso.

Altina lo presionó.

— ¿Por qué no dices nada, Regis? Enséñame apropiadamente.

— Uuuhh….. Eso es…… Eso…. Mujeres comerciantes que trabajan de noche…..

— ¿Hmm? Ahora que lo mencionas, las tiendas normales solo abren de día.

— Así es.

Mientras Regis seguía conversando con Altina….

Un hombre que parecía haberse reunido con la mujer comerciante salió del lugar en donde la mujer apareció.

Él estaba vistiendo una vestimenta de grado de general.

Se podían ver músculos del pecho que estaba expuesto a causa de su vestimenta sin abotonar. El hombre era alto con hombros anchos.

Su cabello negro estaba peinado hacia atrás y tenía una barba gruesa. Tenía alrededor de más de 25 años.

Tenía piel ligeramente bronceada y ojos agudos.

Aunque las preferencias varían de persona a persona, Regis tenía que admitir que objetivamente, él era un hombre apuesto.

Pero este hombre tenía un rostro de borracho.

Una manzana en su mano izquierda y una botella de cerveza en su derecha.

Sus hipos olían a alcohol.

— Eh….. Me estaba preguntando quien era…. Así que es la pequeña chica.

— ¿No participaste en las patrullas para comprar manzanas de los vendedores? ¡Se más serio en tu trabajo, Sir Jerome!

El sorprendido de Regis no hizo ningún sonido.

Él señaló a ese hombre con su dedo índice para confirmar.

— ¿¡Dices que este borracho es Sir Jerome!? ¿¡Él es el Margrave Jerome Jean Du Belishmidt!? ¿¡El héroe de Erstein!?

El hombre inclinó la botella en su mano y bebió el líquido color ámbar. Él entonces vio a Regis con sus ojos agudos y turbios.

— Fuuu…… ¿Y tú eres?

— Ah, soy Regis Auric….. Oficial administrativo de quinto grado.

— Regresa.

— Este bien, preparare una orden de transferencia. Solo necesito su firma.

— ¿¡Regis!?

— Solo bromeo. Mi designación estará bajo el control de la princesa.

Ya que Jerome estaba presente, Regis cambió su forma de llamarla. Aunque él ya había tenido un desliz justo ahora.

— ¡Nun-Nunca bromees con eso!

14

Altina parecía inesperadamente preocupada sobre eso.

Regis, quien nunca había sentido el valor de su existencia, estaba perplejo por la reacción de Altina. Él concluyó que ella no quería que el nuevo oficial administrativo huya.

Además, él estaba a mitad de ayudarla a resolver el problema de los bandidos.

Ya veo, es porque el trabajo que me asignó aún no estaba completo, Regis pensó sobre eso de esa forma.

— Bueno, esa es la situación…. Lamentablemente, no puedo regresar a la capital imperial sin el permiso de la princesa.

— Hmmm…… No hay comida para los oficiales administrativos inútiles aquí. Ve y come heno.

— También tengo preguntas sobre eso….. ¿Puedes decirme porque echaste a mis predecesores? Tampoco quiero cometer los mismos errores.

— No me molestes sobre lo que hago. Eso será suficiente.

— Entiendo. Al parecer tu mayordomo está manejando el papeleo ahora….. ¿Puedes dejarme eso a mí? Es difícil para una persona manejar todo el trabajo de impuestos y de contabilidad, así que me gustaría ser útil…..

— Haz lo que quieras. Usare el dinero cuando quiera de la forma que quiera.

En ese momento de la conversación, un pensamiento desagradable vino a la cabeza de Regis.

O mejor dicho, la acción de Jerome estaba ordenando a Regis que se “dé cuenta de eso”.

Altina tenía una expresión vacía, incapaz de entender eso.

Regis preguntó seriamente.

— Disculpe…. ¿Podría ser que el oficial administrativo anterior perdió su trabajo porque el uso del presupuesto militar del conde entró en conflicto con su opinión?

— Ku ku ku…. Así es. Usé todo el presupuesto en alcohol y apuestas, ese tipo siguió molestándome sobre eso así que lo expulsé.

— Oh…. Eso es malversación.

Regis miró hacia arriba.

Que atrevida declaración criminal.

Él incluso podría ser ejecutado si es condenado en una corte militar.

— ¿Qué hay de malo en eso? Los bastardos de los países vecinos y los salvajes no pueden entrar si este Fuerte se mantiene en pie. El dinero es enviado porque el Fuerte está aquí. Soy libre de usarlo como yo lo desee.

Tomó otro sorbo de cerveza.

Y una mordida de la manzana.

Altina mostró un rostro desconcertado.

— Regis…..

— ¿Si?

— ¿Es cierto que puedes gastar libremente el presupuesto si proteges el reino? ¿Es verdad?

— La respuesta es definitivamente no. El ministro de finanzas del imperio fija los fondos militares en 20% del presupuesto total. Dado que el dinero es recolectado para la defensa del imperio, usarlo para entretenimientos innecesarios es incumplir con las órdenes.

— Es obvio cuando lo piensas. Te equivocaste, Sir Jerome.

Altina criticó.

Pero él sonrió burlonamente y respondió.

— Hmmp, un oficial administrativo con una mente corrupta. Incluso si dices eso en la superficie, todos ustedes dirán las mismas cosas.

— ¿Puedo preguntar qué quiere decir con eso?

— Ku ku ku…… Tú estás planeando decirme “dame el dinero y me hare de la vista gorda”, ¿cierto? Todos ustedes oficiales administrativos son iguales.

Jerome soltó una risa escalofriante.

Regis volvió a ver el cielo.

— Oh….. Además de malversación, no es esto intimidación, esto…. Es demasiado exceso…..

— ¡Mentira! Definitivamente tú no dirás eso Regis, ¿cierto?

Altina miró preocupada.

Los buenos tipos siempre eran molestados, aunque las personas le dijeron eso a Regis antes, pero él estaba feliz de ser una persona correcta. Porque él podía arreglar esto sin hacer que ella se ponga triste.

Él le dijo a Sir Jerome claramente.

— No estoy interesado en malversaciones.

— ¿Eh? ¿Tú no quieres dinero? Ku ku ku….. Deja de usar una fachada. Hay otras cosas que quieres, ¿cierto?

Había cosas que Regis deseaba.

Claro que sí.

Pero eso no tenía nada que ver con la malversación.

Por un momento, el precio de los libros cruzó por su mente, pero también había otras cosas.

— No hare esas cosas tan despreciables. Eso sería igual a renunciar a mi vida.

— Ja ja, ¿no dirás la verdad en frente de esta pequeña? Relájate, ella no puede hacer nada.

— Mu…..

Altina se molestó, dejando a Regis que solucione esa escena.

— Pienso que creé algún malentendido, Sir Jerome.

— ¿Qué dijiste?

— ….. No importa quien esté aquí. Si me pregunta por qué, es porque todos deben decidir la forma de vivir su propia vida.

— Ja ja, ¿estas imitando a un sacerdote?

— No, este es un asunto social de pérdida y ganancia. Si alguien hiciera cosas malas, otros tendrán que soportar las dificultades. Eso crea un gran sentido de culpabilidad. Aquellos que ganan a través de medios ilícitos no pueden escapar de esta sensación de culpabilidad. No importa que tan beneficiosa sea tu vida, tu corazón permanecerá sombrío. Esa es una vida muy trágica…..

Jerome estaba en silencio.

Altina estaba escuchando seriamente.

Regis continuó.

— …. Aquellos que ganan a través de medios legales pueden disfrutar de los frutos de su trabajo aun si es pequeño, pero aquellos que hicieron cosas malas cargaran con la sensación de culpabilidad sin importar que tan extravagantes sean sus vidas. Quiero preguntarle Sir Jerome, quien me escuchó pacientemente, ¿qué lado piensa que obtendrá verdadera felicidad?

— …….

Jerome apretó sus dientes ruidosamente.

Su mirada atravesó a Regis como una lanza.

Esta mirada hacia recordar a una criatura mística que podía convertir un hombre en una piedra con solo una mirada.

Como si el corazón de Regis hubiera dejado de latir, él resistió la urgencia de huir y se paró firmemente.

Altina observó a Jerome abiertamente.

— Sir Jerome, ¿no puede responder?

— Tch…… Este sermón aburrido hace que la cerveza tenga mal sabor.

Lanzó la botella a un lado.

Al mismo tiempo, se acercó a la horca incrustada en el heno. Era una herramienta de granja parecida a un tenedor con el tamaño de una lanza que servía para transportar el heno del caballo.

La horca era como una lanza de tres puntas en las manos de Jerome.

Después de un sonido repentino del viento….

La manzana en el aire fue atravesada delante de los ojos de Regis.

Las puntas afiladas de metal estaban extendidas hacia la nariz de Regis.

— ¿¡Wah!?

— Ku ku ku…. Dijiste muchas palabras impresionantes, ¡pero solo es eso!

— Ugh…..

Regis adoptó una posición defensiva que no ayudaba mucho. La diferencia en fuerza era demasiada. Jerome podría matar a Regis incluso sin la horca.

Su espalda estaba mojada de sudor frio.

¿Lo juzgó mal? A pesar de su actitud grosera y violenta, Regis decidió tratarlo como alguien con quien se podía conversar. Sin embargo, eso estaba basado en solo unas cuantas líneas. Jerome no debería ser alguien que usa la violencia sin motivo alguno. Si es así, ¿Por qué estaba actuando de esta forma?

Regis buscó en los libros que había leído en su mente

Tenía algunas teorías, pero mientras se estaba preguntando qué hacer, Altina se movió.

La chica se paró delante de él como un escudo. Su mano izquierda botó la horca mientras que su derecha estaba en la empuñadura de su espada.

— ¡No te comportes como un niño, Sir Jerome! Usar seriamente la violencia porque perdiste la discusión.

— ¿¡Piensas que perdí!? ¿¡Me estas tratando como a un perdedor!?

Jerome giró la horca.

El sonido del viento resonó en el cuarto.

La punta afilada se dirigía al pecho de Altina.

Con un sonido de chasquido, algo blanco voló en el aire.

Eso fue uno de los botones decorativos de Altina.

Altina frunció.

— Mu…..

— Ku ku ku…. Eso es toda pequeña…. Estarías muerta si esto fuera un campo de batalla.

— Solo si tuvieras intención de matar.

— ……. Jo.

Los dos se vieron el uno al otro, sin moverse en todo el tiempo.

— ¿Intentas intimidarme con esos trucos?

— Hmmp…. Que chiquilla tan ruidosa.

Aunque Jerome estaba intimidando a Altina, él no la hizo daño.

Regis observó silenciosamente.

——— Él no es un hombre que dañaría a una pequeña por emociones exaltadas. Si tuviera ese carácter, ya se estarían peleando entre los dos. Podrá estar agitando violentamente su horca, pero sigue hablando con nosotros con la cabeza cuerda.

Si él estuviera preocupado por su reputación, Jerome habría intentado ocultar el hecho de que estaba faltando al trabajo y estaba bebiendo. Si fuera corrupto, habría encubierto la malversación.

Pero él no hizo ninguno de los dos.

¿No le interesa nada? Esto podrá ser cierto dada las circunstancias de Jerome…. Pero si realmente no piensa en las cosas, ya habría terminado esta conversación.

Debe haber un motivo para que este escuchando aquello que describió como ruido.

— ¿Me estas probando?

— ¡Tch!

Jerome entrecerró sus ojos.

Regis formuló su plan.

——— En vez de averiguar el motivo real del conde, fijar el objetivo original era la prioridad. Encontraron una guarida en los arbustos, pero aún no están listos para espantar a la serpiente.

Él calmó sus latidos y su respiración.

— Princesa….. He terminado con mis preguntas. Entiendo porque este Fuerte no tiene necesidad de oficiales administrativos.

— Ya veo. No vine aquí para hacer enemigos.

Altina asentó.

Jerome se veía sorprendido.

— ¿Hay algo más? ¿Quieres ordenarme a hacer algo?

— Es acerca de los bandidos. Creo que la manera actual de lidiar con ellos no está funcionando. Necesitamos encontrar otra forma. Es por eso que quiero usar algunos de los soldados.

— ¿Dices otra forma?

— Es por eso que lo estamos buscando, Sir Jerome.

— ….. ¡Jah! Es inútil.

— ¿Qué es inútil?

— No sé qué historias te contó ese oficial administrativo, pero esas son solo teorías en papel. Me estaba preguntando que estabas planeando, ¡así que quieres capturar a los bandidos! ¡Déjalos! ¡Los comerciantes no están perdiendo mucho!

— ¿Qué estás diciendo? ¡Proteger a los civiles es el deber del ejército!

— No sigas insistiendo en esos grandes ideales, pequeña. Es imposible para los soldados de este Fuerte ser exitosos en eso. ¡No les des órdenes para atormentarlos!

Jerome echó la horca y se dio la vuelta para irse.

Altina quitó su mano de la empuñadura.

No desenvainó su espada para nada. Pudo haber sido intimidada por su oponente y no podía actuar….. Pero eso no era algo que Regis podía saber con solo mirar.

Altina detuvo a Jerome que se estaba yendo.

— ¿A dónde vas?

— Al pueblo. Quiero jugar en el casino para refrescarme.

— Ya veo….. Entonces primero ordena a los soldados que escuchen mis órdenes.

— Me rehúso. No quiero que los soldados desperdicien sus esfuerzos.

— ¡No es un desperdicio de esfuerzo!

— ¡Ku ja ja ja! ¡Es inútil, una pérdida de tiempo! ¡Apuesto que definitivamente no podrán encontrar a los bandidos!

— No, no pasara eso….. ¡Tengo un estratega aquí!

Sus expectativas se hacían más grandes. El rostro de Regis se veía agrio.

— Hmmp, ¿estas probando a este oficial administrativo? ¡Entonces definitivamente no puedo prestarte a los soldados!

— ¡No lo decidas por ti mismo, primero escucha su plan!

Jerome se iría al pueblo si Regis permanecía en silencio. Si las cosas salen mal, podría resultar en un baño de sangre.

No hay otra forma.

Para ser franco, a él le disgustaba hacer el papel de estratega.

——— Pero ya era hora de empezar a trabajar.

Regis ha estado callado hasta ahora, pero ahora estaba participando en el dialogo.

— Sir Jerome no tiene más ideas y solo está visitando las calles por la noche, pero los soldados tienen que patrullar en la noche. Eso es muy penoso.

— ¿Qué dijiste? ¿No tengo más ideas? ¿Los soldados dan pena? ¿Piensas que son penosos por ser mis subordinados? Te burlas de mi con tus palabras, imbécil…. Intenta decir eso de nuevo, partiré ese frágil cuello que tienes.

Los caballos en los establos también estaban relinchando incómodamente.

Jerome tenía una mirada aterradora en sus ojos.

Su aura intimidante lo hizo parecer a un hombre diferente.

¿Es furia? ¿Intención de matar? ¿O aire demoniaco?

En fin, ahora Regis sabía que Jerome solo estaba jugando cuando agitaba la horca.

Altina detuvo al hombre que se estaba acercando a Regis.

— Detente, Jerome!

— ¡Hmmp! Esta es la frontera. Que dos personas mueran no es la gran cosa.

— Si hablas enserio, entonces yo también….

Regis se regañó a sí mismo.

——— ¡No seas intimidado por su aura! ¡Deja de temblar!

Aun si su esgrima era pésimo y no podía montar un caballo y era inútil en una pelea, él no podía quedarse asustado sin moverse.

— Sir Jerome…. Tengo innumerables maneras de capturar a los bandidos. No usar estos planes e insistir en patrullas inefectivas, ¿no crees que los soldados sean penosos?

— ….. Hmmp…. Ku ku ku….. ¿Dices tener innumerables métodos?

— Asi es.

Jerome se acercó rápidamente. El aire peligroso en él se desvaneció instantáneamente. Eso es lo que Regis sintió, pero fue sujetado violentamente en el siguiente momento.

— ¡Idiota! ¿Estás preparado para apostar tu vida dado que estás seguro de que funcionara?

Altina se paró entre Regis y Jerome y los separó.

— ¡Detén tu comportamiento violento!

— ¡Hmmp!

— Cof cof….

Altina revisó a Regis.

— ¿Estas bien?

— …… No creo que sea un estratega que llene tus expectativas, pero no hay problema en este asunto. Ya puedo ver el final.

Parte 8

Los soldados se estaban reuniendo en la plaza frente a la entrada principal bajo las órdenes de Jerome.

600 soldados fueron reunidos por ahora.

Regis se paró delante de los soldados con Altina y Jerome a su lado.

— Hmmp….. ¿Esta cantidad será suficiente? No hay caballería, solo soldados a pie aquí.

— Sí, la misión no requiere caballería…. Sino reunir a los soldados con una única orden…. Nunca había visto tal disciplina, entrenamiento y fortaleza en la orden en todas las unidades en las que he servido.

— Detén los halagos inútiles, estas tomando esto muy a la ligera. Es por eso que los oficiales administrativos son impopulares.

— ya, ya veo….

Los cumplidos eran palabras sinceras.

Jerome era oficial comisionado que bebía durante el día y dejaba que sus soldados patrullaran sin un plan. Regis estaba preocupado por la popularidad de Jerome con los soldados, pero parecía que era innecesario.

¿Era su fama por sus acciones heroicas pasadas o sus poderosas habilidades de combate? Por la forma en que se preocupaba por sus soldados, Jerome mantuvo sus destacadas habilidades de comando.

Altina murmuró suavemente.

— ………¿No es porque hará cosas terribles si ellos no escuchan  sus órdenes?

— Ja ja…..

Esto es como entrenar mascotas, pensó Regis, pero no lo dijo en voz alta.

El terrorífico Jerome los miró a ambos.

— ¿Hey, entiendes? Perderás tu vida si echas a perder esto. Te asignare a la primera línea de batalla en el próximo ataque de los barbaros. Esta es una posición de gloria, así que sacrifícate a ti mismo gloriosamente.

La vanguardia del grupo de asalto pertenecía a aquellos que tenían confianza en sus habilidades de combate.

Los peleadores más poderosos pelearan en el comienzo.

Los soldados débiles como Regis puede que no sean capaces de igualar la velocidad del equipo de asalto, cayéndose y ser pisados hasta la muerte.

— Que miedo…. Por cierto, ¿Qué pasa si funciona?

— Ku ku ku…. Que atrevido. Te reconoceré si tienes éxito y te dejare vivir.

— Que recompensa más encantadora.

Y así, Regis empezó a detallar el plan de batalla a los soldados.

Era un plan fácil de entender.

Regis pensó que un plan demasiado complicado fallaría antes de ser ejecutado. Con un grupo tan grande participando, lo fácil era lo mejor.

Terminaron las instrucciones.

Ellos deberían ser capaces de entender.

Pero los soldados se veían preocupados después de comprender el plan.

— Así que el plan es….. ¿Qué imitemos a las caravanas?

— Sí. Para ser preciso, es disfrazarnos para ser como las caravanas, no imitarlos.

— ¡Jamás hemos escuchado un plan como este!

— Esperemos que los bandidos tampoco lo hayan escuchado. Por favor jalen las carretas y carruajes y caminen por el camino con los caballos de trabajo. Por favor equipen armadura pesada, solo pónganse armadura ligera que pueda ser escondida debajo de sus ropas. Es una desventaja durante la batalla, pero no debería ser un problema si los oponentes son bandidos. Ustedes pueden derrotarlos, ¿cierto?

Jerome respondió fuertemente a la duda de Regis.

— ¡Definitivamente! Las armaduras son solo una decoración. No los perdonare si pierden incluso con las manos vacías. Si alguien siquiera menciona la posibilidad de perder, le retorceré su cuello y lo enviaré a casa en un ataúd. ¡Vengan si quieren intentarlo!

— ¡Si señor! ¡Definitivamente ganaremos señor!

Los soldados respondieron afirmativamente en unísono.

Una voz que se sentía confiable.

Regis nunca había sentido esa atmosfera durante su tiempo con la unidad del Marqués Thenezay. Los soldados gastaron su tiempo vigilando la capital imperial o la residencia de los aristócratas, desprendiendo una apariencia elegante.

Parecía que muchos de ellos fueron contratados por otros nobles después de la muerte del Marqués.

¿Están trabajando duro en sus nuevas misiones?

Los pensamientos de Regis se estaban desviando hacia su hogar, así que agitó su cabeza y se enfocó en el presente asunto.

Necesitaba informarles las instrucciones detalladas.

— El punto es hacer que todos se parezcan en caravanas normales. Necesitamos transportar madera para la ilusión de estar transportando mercadería valiosa. La velocidad del caballo delatará las cosas si la carga es demasiado ligera, así que por favor pongan cosas ahí, incluso rocas estarán bien. Dejen las armas en el compartimiento de equipaje.

Había algunos soldados que ponían énfasis en su reputación. Los caballeros que eran aristócratas no estaban presentes, pero aun había todo tipo de personas entre los soldados.

— ¡Inaceptable! ¿¡No es eso pedirnos que nos comportemos como transportistas!? ¿¡Cómo podemos nosotros, soldados regulares que cargan con la gloria del imperio, aceptar esto!?

— Bueno…. No estoy forzando a todos ustedes que participen…. Pero comparado con soldados que se visten elegantemente, prefiero soldados que traen paz disfrazándose a sí mismos. ¿Cuál crees que está cargando con el orgullo y la gloria?

— Uh…. Mu…. No pero…..

— Este es el mismo concepto de esconderse y esperar por la oportunidad durante las emboscadas. Habiéndose ocultado, ¿sería realmente glorioso anunciar sus nombres fuertemente en ese caso?

Jerome respondió en lugar de los soldados silenciados.

— Ni siquiera necesitan pensarlo. Cualquier idiota que se exponga a si mismo durante una emboscada será silenciado por mí. ¡Con una lanza en su corazón!

— Ya veo, morir sin saber por qué es glorioso.

No había más protestas. Si Jerome quisiera hacerlo, los soldados no tenían otra opción más que seguirlo.

Altina preguntó.

— ¿Entonces? ¿Qué hay de mí?

—¿Eh?

— ¿Disfrazarme de nuevo como conductora?

— …. Princesa, su cabello y ojos son demasiado llamativos, así que por favor espere aquí.

— ¿Qué? ¿¡Quieres que me quede aquí!?

— Si… ah, no….

— ¿¡cual es!?

— No quiero que los bandidos sepan nuestro cambio de planes, así que por favor continúe con su patrulla, princesa.

— Eh…. ¿Quieres que patrulle aunque sabes que es una pérdida de tiempo?

— Sí. Por favor considérelo como una patrulla para mantener los cambios en secreto. Tampoco quiero que los ciudadanos piensen que los soldados están holgazaneando.

— Uuuuh…. Entiendo…..

Ella entendió, pero Altina estaba deprimida porque su rol no era lo que ella esperaba.

Los soldados terminaron sus preparaciones y salieron del Fuerte Sierck.

De esta forma, muchas caravanas disfrazadas salieron al camino.

Parte 9

Alrededor de una semana después, sus esfuerzos dieron frutos.

Aunque Jerome estaba escéptico del plan de batalla al principio, inesperadamente se disfrazó y se unió.

Probablemente tenía sus propias consideraciones.

Se disfrazó de una transportista, empujando una carreta con carga.

Y afortunadamente, o desafortunadamente para el otro lado, los bandidos atacaron su caravana.

Justo como lo planeó Regis.

Los bandidos parecían mercenarios que habían caído en tiempos difíciles.

— ¡Ku ja ja! ¡Entreguen su cargamento! ¡Les concederé una muerte rápida si hacen lo que les digo!

Los bandidos se burlaron.

Una lanza fue aventada.

Pero la punta fue detenida por un hombre con sus dedos. El hombre se veía justo como un transportista.

— ¡Haciendo lo que les da la gana….malditas pestes!

Los bandidos miraron con sus ojos abiertos.

Ese transportista era el “héroe de Erstein”, Jerome, el caballero negro.

Los otros trabajadores sacaron sus espadas del compartimiento de equipaje.

Al mismo tiempo, alguien gritó en desesperación.

Desde ahí fue una pelea de un solo lado.

Ni siquiera se convirtió en algo que podía ser considerado una pelea.

Jerome y sus hombres regresaron de Tuorveil victoriosamente con los gritos de alegría de los habitantes del pueblo.

Esa noche——

— ¡Ku ja ja! ¡Yo lo autorizo! ¡Beban hasta que estén llenos, coman hasta que estén felices!

Jerome se rió con una botella en la mano.

Los oficiales de altos grados fueron reunidos en el comedor de oficiales para tener un brindis.

Altina también estaba participando, pero no tuvo ninguna actuación deslumbrante, así que se sentó al final de la mesa. Aun así ella estaba muy feliz de que el plan haya resultado.

Qué bueno que ella pueda sonreír, se alivió Regis.

En cuanto a los otros, estaba presente el comandante de los caballeros, Evrard. A él no le molestó su título de nobleza y ayudó activamente como un miembro disfrazado.

El festín continuó.

Los hombres fuertes rieron, gritaron y charlaron.

Los soldados que tomaron parte en la misión probablemente estaban hablando sobre sus valientes hazañas en la plaza.

Siendo un oficial no comisionado, Regis debería unirse a la fiesta de la plaza.

Pero el plan fue propuesto por él, así que fue invitado al comedor de oficiales.

Y estaba sentado en la mesa donde estaba Jerome y el principal equipo de batalla, pero Regis se sentía como un cachorrito dentro de lobos.

Se estaba sintiendo incómodo.

Jerome gritó fuertemente.

— ¡Hey, Regis!

— Eh…. ¿Me está llamando?

— ¡Eres el único Regis en mi regimiento!

— Ah, ya veo…. Por cierto, soy el subordinado de la princesa……

Altina, quien estaba sentada a mi lado asentó cautelosamente.

— Que ruidoso, cállate.

— …………..

Irrazonable como siempre.

— Hey Regis….. ¿Cómo se te ocurrió este plan?

Me callare como me dijiste, ese pensamiento infantil pasó por la cabeza de Regis, pero realmente moriría si decía esa broma. Decidió no apostar su vida en esta broma.

— ….. Es porque antes lo leí en un libro.

— Jah…. ¿Hay un libro que es acerca de cómo atrapar bandidos?

— No, no he visto ningún reporte que manifieste el uso de esos métodos. Aquellos que escriben sus reportes de batalla y lo dejan para las futuras generaciones difícilmente serán a los que se les ocurran planes tan heterodoxos. El libro que me inspiró es de piratas. Los piratas disfrazan sus barcos para que parezcan barcos mercantes, haciendo que otros barcos o puertos pequeños bajen su guardia antes de que ataquen. Hay innumerables historias describiendo trucos a través del disfraz. Podrán ser un poco viejos, pero los clásicos….

— Silencio.

— Uh….

Ha pasado un tiempo desde que Regis habló sobre libros y había seguido hablando inconscientemente.

Jerome estaba muy pensativo.

La sirvienta Clarisse sirvió un plato lleno de carne gruesa cortada.

— ……

En verdad estaba muy callada y ni siquiera sonreía.

Los hombres corpulentos celebraron cuando ella trajo el plato.

Altina le dijo “Gracias, Clarisse” y ella se inclinó silenciosamente en respuesta antes de volver a la cocina.

¿Era otra persona que se ve igual a ella?, Regis no creía lo que veía.

Jerome tomó un sorbo de vino.

— Hmmp…. Olvídalo, recompensare a aquellos con merito justamente. Sin importar que tanto me moleste. O si es un oficial administrativo.

Regis pensó que debería estar feliz.

Pero sintió como si estuviera siendo regañado.

— ¡Hey Regis! ¿No eres un hombre con un solo truco, cierto? Si no puedes pensar en más ideas, solo serás una gallina que no puede poner huevos?

— Ah…. ¿quieres decir planes? Pensar en ideas es muy situacional…..

— ¿Una gallina puede poner huevos cuando nieva?

— No creo que alguien mate a una gallina que sí pone huevos durante un buen clima.

— ¡Ku ja ja! Creo que mi cabeza está dando vueltas. ¡Está bien, te reconozco! Puedes vivir.

— Ya veo….. Gracias.

Jerome no molestó a Regis después de eso.

Regis no pudo entender el significado de sus palabras.

Sin embargo, los oficiales que habían estado ignorando su presencia hasta ahora empezaron a hablar con Regis con un vaso en una mano.

Pero Altina perdió su lugar en el banquete, pareciendo que sus hombros se encogían.

Parte 10

Regis finalmente regresó a su cuarto al amanecer.

Se quitó la ropa y la colgó en el respaldo de la silla.

— Es fue una noche muy larga.

Regis sintió que incluso su pelo estaba borracho. El olor probablemente no se iría sin limpiarlo con un trapo mojado.

—Erm…. Bueno…. Lo lavare después de levantarme…. No puedo dormir mucho de todas formas.

Él murmuró entre bostezos y se recostó en su cama.

Regis cerró sus ojos.

Inmediatamente alguien tocó su puerta de madera. No era muy fuerte.

¿Quién es?

Pero él realmente quería dormir.

La puerta no estaba asegurada, sería más fácil si estuvieran dispuestos a entrar por ellos mismos.

Levantarse y abrir la puerta o seguir durmiendo. Justo cuando Regis estaba pensando sobre eso, los golpes empezaron de nuevo.

Él no tenía opción.

Regis se levantó de la cama y abrió antes de que los golpes empiecen por tercera vez.

Una chica con pelo rojo estaba parada frente a su puerta.

Regis se preguntó si estaba soñando.

Ella estaba usando el vestido de una pieza durante el banquete de celebración, pero su armadura tales como los guantes no habían sido equipados. Si ella hubiera tocado mientras tenía su equipo, el sonido hubiera sido más fuerte.

— ….. Erm…. Buenas noches Regis. ¿O debería decir buenos días?

— Altina…. ¿Estoy soñando?

— No lo creo. ¿Puedo entrar….?

Ella vio a ambos lados del corredor.

Regis no sabía la razón de su visita, pero no tenía motivos para botarla. Y así, Regis la dejo pasar.

— ¿Qué pasó? Ya es muy de noche. No, quiero decir de mañana.

— Empieza a hacerse claro. Podemos hablar después si quieres dormir…. Porque es algo importante.

— No hay problema. Hace poco me visitó la somnolencia pero tu visita hizo que se sorprenda y se vaya.

— Sí, es el Regis usual. Aun diciendo cosas en una forma que parece tener sentido de una forma indirecta.

— ¿Viniste a corregir mi carácter?

— No es eso…. Si estas borracho y hablas dormido, me será problemático.

— No bebí tanto así que estoy bien. ¿Qué quieres decir con algo importante?

— ….. Regis, ¿recuerdas nuestra conversación en la carreta? Las cosas que discutimos cuando nos conocimos por primera vez.

— ¿Después de tanto tiempo, vienes por lesa majestad7?

— No estoy bromeando.

Unos pocos rayos de luz solar brillaron en el cuarto por las ventanas. La tenue luz de mañana reflejándose en los ojos carmesí de la chica mostró la actitud seria de ella.

Regis volteó una silla hacia el lado de la cama. No habían sillas para invitados aquí, así que señaló a Altina para que se siente en la silla mientras que él se sentó en la cama.

— ….. ¿Está bien con esto?

— Gracias.

Considerando sus estatus sociales como princesa y plebeyo, Regis no debería sentarse en la cama, pero esa no era la relación que Altina quería construir. Es por eso que ella no trajo a una sirvienta para esta visita.

Una mujer entrando silenciosamente al cuarto de un hombre—Una escena común en las novelas de ficción populares en la capital imperial. La escena que continua solo podía ser hecha después de asegurarse que no había nadie cerca.

Regis miró a Altina seriamente.

Altina tocó su cara.

— ¿Hmm? ¿Qué cosa, Regis? ¿Hay algo en mi cara?

— ….. No, estaba pensando en algo tonto, ahora estoy borrando eso de mi mente.

— Bueno, ¿tal vez tu suposición es correcta?

— ¿¡Que dijiste!?

— Dime lo que estás pensando.

— No, eso…. Ese tipo de cosa…. Es malo, y…. tú eres menor de edad…..

— No tiene nada que ver con la edad, estoy siendo seria.

— ¿¡Ah!?

— Lo he decidido. No importa que tan grande sea el obstáculo….. Incluso si aún me falta experiencia, aun así quiero hacerlo.

— ¿Hacer, hacer qué?

El corazón de Regis era un desastre.

Su corazón se aceleró.

Altina estaba confundida pero continuó.

— Cuando estábamos en la carreta detenida, dijiste—los aristócratas continúan una guerra sin sentido, desperdiciando la vida y los recursos de los ciudadanos.

— Eso estuvo cerca, ¡entonces si estaba equivocado! ¡Si, tienes razón! Así que se trata de política. Recuerdo todo lo que dije.

— ¿Hay algo de lo que dijiste que no es cierto?

— No.

Él finalmente entendió lo que Altina quería discutir con él.

Regis se calmó a sí mismo, asentó y se concentró en la discusión.

— ¿Sigues frustrada por los nobles?

— Definitivamente. Los barbaros estarán dudosos de atacar este Fuerte con el héroe Jerome al mando, pero la situación en otros lugares es peor. Perder territorios por batallas, recobrarlas con campañas, las victimas se están incrementando. La mitad de mis compañeros en la academia que sirvieron en las primeras líneas, han sido matados en acción. Todos….. fueron buenos tipos…..

Definitivamente había algo malo con la dirección del imperio.

— …. Yo tampoco pienso que las acciones del imperio sean correctas. La realeza y los nobles que debería estar trabajando para hacer mejor al país están implicados en una pelea fea de poder.

— Cierto. Me siento mejor escuchar eso de una realeza como tú…..

— Eh, ¿Por qué?

— Bajo el sistema actual, es difícil que la opinión de las personas sean reflejadas en la política de la nación. Algunos países parecen usar un sistema de votos nacionales para decidir las políticas claves en su país…..

— Ese es un sistema interesante…. ¿Crees que sería mejor para el imperio adoptar ese sistema?

— No, aún es demasiado pronto. Que los ciudadanos que carecen de conocimiento crucial en asuntos legales, militares y económicos tengan voto, hay una gran probabilidad que dirigirán a la nación en un camino equivocado. No puedes hacer política en un bar.

— En verdad es inquietante.

— Es por eso que si alguien de clase alta como la realeza está dispuesta a guiar la nación por el buen camino, los ciudadanos estarán agradecidos.

— ¿En verdad piensas eso?

— Para la mayoría, es inimaginable que la realeza como tú tenga ese tipo de opiniones.

Los valores de Altina eran normales para los plebeyos, pero era raro para una realeza. Para aquellos en las clases altas, ellos usualmente estaban distante con una sensación de superioridad y demandaban trato preferencial.

— Me contó mi madre como es la vida de los ciudadanos.

— La concubina imperial Claudette era una plebeya. ¿Pudo haber propuesto los mejoramientos en el imperio?

— No, mi madre no es alguien que pensara en eso. Ya sea cosas tristes o difíciles, ella aceptara todo sin quejas o ambiciones. Es una persona normal que no se mueve por su propia voluntad.

— Eso en verdad es normal…..

El imperio fue formado porque los ciudadanos no protestaron por la desigualdad del sistema aristocrático.

Altina parecía malhumorada.

Ella apretó sus manos en sus rodillas fuertemente.

— Quiero cambiar el imperio…. Pero si esto continúa…. Terminará sin logros ni nada….

Ella expulsó el nombre de ese hombre de su boca.

El segundo príncipe Latreille.

— Su respaldo es fuerte…. En un futuro cercano, el primer príncipe Auguste probablemente será forzado a renunciar su posición como el príncipe heredero.

— Sí, si el desarrollo actual continua.

— Y ese tipo se convertirá en el emperador. Si eso sucede, ese hombre decidirá mi futuro…. Ese hombre no cometerá ningún error de dar libertad o poder a la realeza. Definitivamente me casara con un clan grande en el bando de la reina.

— …… Eso si pasara en realidad.

Ella ya ha visto su propio futuro.

Era lamentable, pero ella probablemente no tendrá la oportunidad de expresar sus pensamientos acerca de la situación actual del gobierno.

— Viviré una vida parecida a una prisionera desde ese momento.

Altina apretó sus dientes.

Ella estaba esperando que el imperio cambie, pero sería privada de su libertad si el príncipe Latreille hereda la corona.

Regis agitó su cabeza.

— Entiendo cómo te sientes, porque yo también me siento frustrado…. Pero aun así, ¿Qué podemos hacer? Los plebeyos tienen un estilo de vida de plebeyos. Eso es lo mismo para la cuarta princesa.

— Estas en lo cierto. Todo ha sido decidido por otras personas…. No puedo hacer nada si continúo esperando.

— Sí, así es.

— Aun así… Deseo cambiar el imperio. No solo esperaré aquí para ser lanzada a una prisión.

Regis calmó a la agitada Altina.

— Espera, Altina….. Que Latreille se convierta en emperador y tu futuro siendo decidido por la corriente poderosa conocida como el imperio, ¿Estas…. Planeando ir en contra de la corriente?

— ….. Si es necesario.

Su tono era calmado pero la pasión seguía ardiendo en su corazón.

Regis empezó a temblar.

— Eso es demasiado insensato. Estar demasiado agitada a veces hará que tu visión se haga más limitada…. Podrías perder su vida por esto.

Pero los ojos carmesí de Altina no mostraban signos de duda.

Su expresión estaba diciendo a Regis que se endurecido a sí misma.

— Revolucionar el imperio. Ese es la meta que está apoyando mi voluntad de vivir. Si renuncio a eso, será lo mismo a renunciar a mi vida.

— Ah….

Regis jadeó.

Él no esperaba escuchar las palabras que mencionó en el pasado ahora mismo.

¿Por qué Altina pensaba en Regis como un confidente?

Sintió que finalmente lo entendió.

— Solo puedo implementar mis sentimientos a través de acciones.

— No decidas tan apresuradamente, Altina…. Debes pensarlo mejor…..

— Lo he pensado mucho. Hay muchos ciudadanos sufriendo durante este tiempo. Hay muchas cosas que necesito para revolucionar el imperio, ¡pero el elemento más crucial es tiempo! No hay tiempo que podamos perder.

Regis bajó sus hombros.

Sabía claramente que no podía detenerla.

Y se sintió muy triste por eso.

— Altina…. En verdad eres lista…. Puedes vivir alegremente si fueras un poco más tonta. Con tu belleza y linaje, tu esposo sería un hombre que depositaria todo su amor en ti. Puedes ser entretenida por canciones maravillosas, vinos de sabor asombrosos, sumergida en la ópera, visitar las colinas en primavera, el rio en el verano, el bosque en otoño y quedarte en el castillo en invierno. Puedes adornarte con tus joyas favoritas, vestir hermosos vestidos, y disfrutar la vida de una dama noble con lo que sea que quieras.

— No importa que tan extravagante pueda ser mi vida, no puedo escapar de la culpa de la política que explota a los ciudadanos.

— Ha…. También dije algo parecido a eso…..

— Las dudas en mi corazón fueron respondidas por ti.

— En verdad soy….. de lo peor. “El conocimiento no traerá felicidad” — esa es una línea de mi libro favorito.

Regis no podía hacer nada más que mirarla.

La determinación en su cara era tan hermosa y magnánima mostrando la determinación en su corazón.

— Necesito tu sabiduría si voy a ser la emperatriz.

Regis olvidó respirar mientras la figura de la princesa con cabello rojo y ojos carmesí llenaron su visión.

Estas eran palabras pesadas para una chica de 14 años.

Había muchas dificultades esperándola cuando se embarque en este camino.

Ella sabía sobre esto desde el comienzo y aun así eligió seguir adelante.

El emperador fundador de Belgaria había construido el imperio después de derrotar a las tribus bárbaras. ¿Las personas a su alrededor se sintieron de la misma forma?

Si mis manos cargan el poder de cambiar el mundo, quisiera cumplir los sueños de ella— Pensó Regis desde el fondo de su corazón.

— Pero… Altina…. No creo que yo tenga el talento que esperas.

— Regis, escuché rumores sobre ti hace tres meses.

— ¿Rumores? ¿Qué decían?

— Un estratega que es intelectual con grandes visiones.

¿Quién esparció estos rumores?

Regis se sintió tan avergonzado que quería esconderse en un agujero en ese instante.

— Los rumores son cosas que se exageran con el tiempo. Probablemente están equivocados.

— Este lado débil de ti también está bien. Después de conocerte y hablar contigo, estoy convencida. No digo que entienda todo sobre ti, sino que pienso que puedes ser de confianza. Ya sea tu habilidad, personalidad o valores.

— Eso es demasiado simple….

— No lo es. Incluso pretendí ser una conductora de carreta para averiguar tus verdaderos sentimientos y eso tomó mucho esfuerzo.

— Oh, eso también.

— Es por eso que tengo razón en creer en ti. Además, las personas confían en personas, ¿no crees que eso último es un motivo?

— ¿Lo es?

— ¡Lo es!

— Erm…. Pero…. Pero….

Regis no sabía que decir.

Ambos se quedaron callados.

El cuarto estaba en silencio.

El silencio fue rotó por sonido de golpes en la puerta.

Un grito vino desde fuera al mismo tiempo.

— ¡Hey! ¡Regis! ¿¡Estas despierto!? ¡Tengo algo que discutir contigo!

— ¿¡Sir Jerome me está llamando….!?

— ¿¡Que!?

El rostro de Altina se puso verde. Ella acababa de hacer una confesión que afectaría su propia vida. Todo tipo de inquietudes se apilaron en su corazón, no había forma de que se calmara inmediatamente.

Regis se inclinó hacia Altina y le susurró para que sus palabras no es escuchen afuera.

— ….. Cálmate Altina…. Escóndete por ahora.

— ….. ¿¡Él escuchó…. Lo que dije!?

— ….. Él no hubiera tocado si te hubiera escuchado.

— …. Oh.

— En vez de eso, es peligroso que otros sepan que nosotros dos estamos solos a esta hora.

— ….. ¿Eh?

— ….. Está bien, por favor escóndete por ahora.

— ….. ¿¡Esconderme, esconderme dónde!? No hay espacio entre los estantes o bajo la cama para que me esconda.

— …. En, en cualquier lado está bien.

El fuerte golpe y el grito se escucharon de nuevo.

— ¿¡No estas adentro!? ¡Hey! ¿¡Voy a entrar, está bien!?

— ¡Hyaa- Por favor espera! Espera, me estoy cambiando, estoy desnudo….

— ¡Hah! Está bien. No estoy interesado en ese cuerpo delgado que tienes. ¡Voy a entrar!

La puerta se abrió.

Parte 11

Cuando Jerome entró, Regis estaba en la cama, desde la cintura para abajo dentro de frazada.

— Ah…. Disculpa…. Me pongo tímido fácilmente…..

— Hmmp, lo que sea. Solo escucha incluso si te estas cambiando o comiendo.

— Ya veo…. Uuhh…..

Algo se estaba moviendo dentro de las sabanas.

Calor corporal se transmitía a través de la delgada camisa.

— Hah….

Él podía sentir la respiración.

Regis estaba recostado en la cama cubierto en sudor frio.

Altina estaba oculta debajo de la frazada.

Sus posiciones que evitaba que se toquen había sido cambiada. Altina estaba abrazando a Regis desde la izquierda frente a la puerta. Jerome estaba a la derecha desde su perspectiva.

Ella estaba haciendo esto para esconderse.

El corazón de Regis estaba latiendo como una trompeta.

La mano izquierda de Altina estaba en el estómago de Regis, su mano derecha estaba bajo su espalda. Su cabeza estaba enterrada en su costado. Ella seria descubierta si hubiera un bulto, así que Regis abrió un gran libro y lo dejó en su pecho.

Aunque su posición corporal no era natural—

Jerome no dijo nada acerca de lo que había debajo de la frazada.

— Escúchame, Regis.

— Esta bien…

— No me gusta. Pienso que los oficiales administrativos son pura boca e inútiles.

— Ya, ya veo…. ¿me enviara de vuelta a la capital?

— No harás lo que digo incluso si quiero.

— Ya que soy el subordinado de la princesa…. Uuhh….

La pierna de Altina que se movía nerviosamente se entrelazó con la pierna de Regis. Él sabía que ella se estaba pegando para poder esconderse.

Pero esto no era bueno para el corazón.

La sensación suave de su muslo fue transmitido al muslo de Regis. El interior entre sus piernas pegándose cerca a los muslos de una chica era una sensación que Regis jamás había experimentado antes.

La pierna izquierda de Regis fue abrazada por la pierna de Altina.

Su corazón se aceleró como si fuera una enfermedad. Podría morir de una ataque al corazón si esto continuaba.

——— Esta es una gran causa de muerte…. ¡No, no, morir así es demasiado miserable!

Regis cayó en un estado de caos.

Jerome se acercó.

— Ah espera Conde….por favor espe……

— ¡Escucha!

— Sí.

¡Bang! Jerome golpeó su bota izquierda encima de la silla violentamente.

— Eres basura, pero eres basura útil. Y mi principio es usar a cualquiera que sea útil, incluso si solo son una partícula de polvo.

— Ja ja….

— Pero cualquiera que no escuche mis órdenes no es mi subordinado. ¿Entiendes?

— Esto significa que no estas contento de que no esté dispuesto a seguir las ordenes Sir Jerome, ¿cierto?

— ¡Si, eso me molesta! ¡No estoy feliz! ¡Solo con escuchar que eres el subordinado de esa pequeña niña me hace muy furioso!

— Erm…. Conde, tú también eres el subordinado de la princesa.

— ¡Eso es algo que definitivamente no estoy dispuesto a aceptar!

— Me lo imagino.

— Entonces, buscaras el permiso de la pequeña para estar bajo mi orden directa.

— Oh, ya entiendo….

El Conde era un hombre que rompió las reglas mientras vestía un uniforme militar, y estaba dispuesto a ignorar los protocolos si es necesario.

Si Jerome se convierte en el oficial comandando a Regis, él sería capaz de ordenar a Regis como se le antoje. Y la posición de Regis como el subordinado de Altina permanecería igual…

Pero el hecho de que él fue escogido en vez de la princesa como el oficial comandante era importante.

— Ku ku ku…. Quiero que trabajes para mí, Regis.

— Sobre eso….

La chica bajo la frazada abrazó el costado de Regis fuertemente en protesta. Regis sabía sus sentimientos, ¡pero ella seria descubierta si continua haciendo eso!

Regis golpeó la pequeña cabeza de Altina suavemente con la punta del libro encima de la frazada.

Probablemente no la hirió.

Altina se quedó callada.

Él esperaba que esto la calmara.

Jerome habló francamente, lo que era raro.

— …. En cuanto a mi…. No planeo estar estancado en el norte para siempre.

Era natural para el sentirse rebelde.

Pero el sistema colosal conocido como el imperio no era algo que un hombre mortal pudiera obtener.

— ¿Tienes un plan?

— Por supuesto…. No…. Mis planes no tienen nada que ver contigo. No seas engreído, oficial administrativo de quinto grado.

— Bueno, estas en lo cierto.

— Estoy diciendo que tú puedes ser de utilidad, aunque solo eres una partícula de polvo. Deberías estar agradecido.

— Hare mi trabajo lo suficientemente bueno para justificar mi paga. En cuanto al cambio en oficial supervisor, tienes que preguntar a la princesa….

— ¿Estás diciéndome que escogerás a la princesa en vez de a mí?

— Bueno…. No puedo hacer una decisión inmediata.

— Este bien, piénsalo. Aunque no es algo que realmente necesitas pensar.

Jerome movió su pie de la silla y caminó hacia la puerta.

Regis le preguntó seriamente.

— Si…..rehúso esa proposición, ¿Qué pasara?

— Soy un hombre misericordioso. Te concederé una muerte sin dolor.

Quien tembló en respuesta fue Altina que lo estaba abrazando.

Regis bajó la cabeza de ella suavemente.

— ….. Eso es…. Un final generoso.

Jerome sonrió, confiado de que no será rechazado y se fue.

Parte 12

— ¡Fuah!

Altina abrió la frazada y se levantó.

Era demasiado caliente y su cara estaba roja.

— ¿Estás bien?

— Hah….hah…. ¡No estoy bien!

— E-Eres demasiado ruidosa.

— Hmmp.

Altina acercó su rostro.

Ahora ella estaba encima de Regis en la cama.

Una situación provocativa.

¿No se da cuenta de esto?

Probablemente ella no sabía sobre estas cosas, así que no entendía lo que estaba haciendo.

Regis podía sentir su peso alrededor de su estómago.

Era la cara de Regis que se estaba poniendo roja de vergüenza.

— Erm, Altina… Por favor cálmate y bájate de mi….

— ¿¡Quieres trabajar bajo Jerome!?

— ¡Claro que no!

— ¿No te dijo que te matara si te rehúsas?

— Eso solo fue una amenaza….

— Pero…. No lo rechazaste.

— No, porque tú estás aquí….

Jerome podría amenazar con violencia si era rechazado en ese momento. Entonces Altina quien estaba bajo las mantas definitivamente sería descubierta.

Ella debió haber perdido la calma para que no se dé cuenta de eso.

15

Altina sujetó la camisa de Regis fuertemente.

Sus ojos carmesí se ponían húmedos.

Estaba al borde de las lágrimas.

Ninguna cantidad de joyas se comparaba a esta belleza—Regis pensó en algo inapropiado.

Lagrimas cayeron por la mejilla de la chica.

— ¡Ayúdame! ¡Eres necesario para mí!

— ….?!

Regis detuvo su respiración

Altina lo estaba viendo seriamente.

Él podía sentir que su cara se estaba sonrojando.

Parece que ambos lados no se están calmando—Pensó Regis mientras respiraba profundamente.

Él habló tan calmadamente como fuera posible.

— Escúchame Altina…. No rechacé al Conde en ese momento para evitar el peligro de que seas descubierta.

— Ah…. era eso. Lo siento.

— Además, matarme si me rehúso solo fue una amenaza vacía…. Ya estoy entendiendo su personalidad.

— Pero ni siquiera ha pasado una semana desde que viniste al Fuerte.

— Es una persona difícil de lidiar. Después de todo es un hombre especial.

— ¿De verdad? ¿Qué hay de mí?

— ….. A ti….. Aun no te entiendo.

— Que es eso…. ¿Estas mintiendo?

— No miento.

— Bueno, parece que odias mentir. Entonces respóndeme honestamente…. ¿Estarás dispuesto a ayudarme con eso que te dije?

Su rostro era una mezcla de inquietud y anticipación.

Estaban tan juntos que podían sentir la respiración del otro.

Tan cerca que Regis podía ver su propio reflejo en sus ojos carmesí.

Nadie lo había necesitado tanto antes.

Nadie lo había reconocido de esa forma jamás.

Pero Regis aún no estaba seguro.

— …. Entonces te diré lo que realmente pienso….. Lo que estás haciendo es rebelarte contra el sistema del imperio. Muchas de las personas en el poder te trataran como un enemigo y te atacaran. Ellos incluso ignoraran los deseos del emperador y te suprimirán. Incluso si tienes los derechos de sucesión…. Dejando de lado a los ciudadanos, incluso los nobles de los grandes clanes no te apoyaran.

— ¿Entonces no me ayudaras en algo tan peligroso como esto?

— Es lo opuesto. Quiero ayudarte porque es un sueño difícil de realizar.

— ¿¡De verdad!?

La deprimida Altina empezó a animarse.

Regis empezó a refrenarla.

— Espera un minuto. Pero…. Pero…. No puedo imaginarme siendo te utilidad para ti.

— ¿Por qué? Tu propuesta para el Marqués Thenezay, convencer a Sir Jerome o atrapar a los bandidos demuestran tus habilidades ¿cierto? También tienes logros de tus visiones tácticas en el pasado.

— Sí hice todo eso porque resultó que tenía el conocimiento relevante. Solo soy un lector apasionado. No seré de ayuda en situaciones de las que no sé nada….. Es descuidado que alguien ambos como tú confié en alguien inepto como yo. Entiendo mi habilidad, es por eso que no quiero hacer este trabajo. ¿Qué pasa si lo estropeo en un momento crítico? Las cosas que planeas hacer son arriesgando tu vida. No hay una segunda oportunidad. Necesitas ser más crítica en tu elección de personal. Fue algo grandioso haberte conocido. Podrás conocer una estratega verdadero algún día….. Es solo que terminaste conociéndome a mí al principio….

Los hombros de Altina se encorvaron.

Su frente tocó la frente de Regis con un golpe suave.

Dejó de respirar sin pensarlo.

Los labios de ambos estaban muy cerca.

— Regis….

Un sonido carente de fuerza.

¿Está sorprendida de decepción? No se puede evitar.

— ¿Altina….?

— ….. ¿De verdad quieres ser mi estratega?

— Dejando de lado lo de estratega, realmente quiero serte de ayuda….. Pero no puedo garantizar que hare un buen trabajo.

El calor corporal de Altina fue transmitido a través de su frente.

Él sintió que ella era más cálida que él.

— Bueno, ¿Qué te parece esto? De la parte que no puedes creer en ti mismo, yo creeré en ti de tu parte. Combinando eso se convertirá en la confianza de una persona, ¿cierto?

Esto era un argumento falaz.

Pero comparado con creer en el mismo, él estaba más dispuesto a creer en Altina.

— …. Tú crees en mi…. Y yo creeré en ti, ¿con eso estará bien?

Ella se levantó.

La frente de Regis aún tenía la calidez del contacto de ambos.

Pero la única cosa se separó fue sus frentes. El cuerpo de Altina aún estaba sentado alrededor de la región del estómago de Regis.

— Sí, confía en mí— Quiero decir eso, pero me di cuenta que ahora mismo es imposible.

— ¿Por qué?

Un repentino cambio de idea.

Ella acababa de anunciar galantemente que se convertiría en emperatriz.

Y no había señal de que renunciaría por la mirada en sus ojos.

Podía sentir su determinación en su expresión.

— ¿Sir Jerome dice que quiere que trabajes para el cierto?

— Ah….

Esa fue la única cosa que pasó después que ella hizo su anunció.

Probablemente se estaba comparando ella misma con Jerome.

Era cierto que había una gran brecha entre los logros de ambos.

— La mayoría de los soldados confían en Jerome más que en mí, pero solo pedirte que creas en mi— Eso es algo demasiado arrogante para pedir.

— Pienso que quien está más cerca del éxito es Sir Jerome. Él podría levantarse de nuevo y regresar a la capital imperial.

— ¿Quizás se convierta en emperador?

— No…..

Era difícil convertirse en emperador.

Jerome podría ser poderoso, pero eso no significaba que sus soldados fueran igual de hábiles. El primer ejército que defiende la capital imperial no solo era una unidad llena de elites de la nación, su equipo también era de alto nivel.

Más importante, uno no puede ganar el apoyo de las personas con solo victorias.

Era importante tener la justicia de su lado cuando se hacía una campaña hacia la guerra.

Regis detuvo su serie de pensamientos.

— No, no puedo apoyarlo…. Incluso si Jerome se convierte en el dictador, la guerra aun no terminara. Aunque los territorios se harán más grandes.

Altina estuvo de acuerdo.

— Sí, no puedo dejar esto a Sir Jerome. Tengo que cambiar yo misma para lograr mi propia aspiración.

— Ya veo…. Como lo pensé, no vas a renunciar….

Altina respondió severamente al desliz de Regis.

Ella tomó sus palabras en serio y preguntó.

— ¡Eso es grosero! ¡Dije esas palabras tan nerviosamente que pensé que mi corazón se detendría! ¿¡Pensaste que lo dije en un capricho y me rendiría fácilmente!?

El peso de Altina fue mayor porque ella estiró su cuerpo.

Hacia el estómago de Regis.

— ¡Ug fu!

— Dis-cul-pa-te-

Altina se balanceó mientras se sentaba en el abdomen de Regis.

Cada movimiento causó dolor a su estómago.

La cama estaba chirriando.

— Voy a vomitar, vomitar, las cosas que comí en el banquete van a salir… ¡Disculpa, disculpa!

— Bien.

El ataque en el estómago se detuvo.

Ella exhaló.

— Ganar la confianza de todos es mi responsabilidad. Es suficiente para mí averiguar tus sentimientos por ahora.

— Siento que quiero vomitar…..

— No ese tipo de sentimiento.

— ….. ¿Qué planeas hacer?

— Un estratega no puede mostrar su habilidad sin soldados, ¿cierto?

— Normalmente ese es el caso.

— Déjamelo a mí, ya veré que hago.

— Altina…. Estoy en contra de que hagas algo apresurado.

— ¿Es tu sugerencia como un estratega? ¿O la sugerencia de un compañero con una aspiración similar? ¿O como amigo? Ah, o tal vez….

— Erm, bueno…. Como un oficial administrativo de quinto grado.

— Ya veo.

Ella estiró su mano y apretó gentilmente la nariz de Regis.

— ¿¡Hmm!?

Altina se bajó de Regis cuando soltó su nariz.

Saltando suavemente como un gato.

Altina ya estaba en la puerta antes que sus ojos pudieran verla.

— Buenas noches Regis.

Su sonrisa parecía indicar que estaba segura de algo mientras salía del cuarto.

La puerta fue cerrada.

El cuarto estaba en silencio.

Regis se levantó, soltando toda su fuerza y ofreciendo su cuerpo a su cama.

Su cuerpo estaba tan pesado como el plomo.

Los cantos de las aves podían ser escuchados fuera de la ventana.

No era tan ruidoso, pero evitó que Regis pudiera dormir.

— Que es….esto….

Regis comprendió la situación del regimiento fronterizo a través del incidente de los bandidos y estaba seguro de una cosa. El siguiente asunto urgente era la racionalización del sistema de comando. Y resolver la relación complicada entre Altina y Jerome tomaba prioridad.

El mejor escenario seria Jerome reconocer a Altina como la comandante.

Si eso era demasiado difícil, el siguiente plan sería dejar que Altina acepte su rol como la líder de decoración.

Regis no imaginó que sus palabras incitarían a Altina a tomar el camino para convertirse en emperatriz.

Altina probablemente prefería la muerte en vez de aceptar ser una decoración.

Y que las expectativas de ambos lados sean empujadas en un oficial administrativo descuidado parecía incomprensible. Con Regis en el medio, Altina y Jerome, quien estaba menospreciando a Regis, estaban en lados opuestos.

Regis quería llorar.

— …. Que es esto…. ¿podrá ser que soy el culpable que hizo peores las cosas? ¿Cómo se convirtió en esto? Solo quiero leer mis libros…..

Es cierto, leamos libros.

Él estaba demasiado despierto y no sería capaz de dormir sin importar que tanto esperara.

Regis tomó un nuevo libro del estante y lo abrió.

— Leer es bueno…. Me permite olvidar todo…..

Debería haber hecho que olvide sus problemas.

Se dio cuenta que sus ojos estaban simplemente miraban el texto mientras su mente estaba en otro lado.

Siendo el culpable, Regis tenía que tomar responsabilidad y reparar las relaciones entre Altina y Jerome.

Tener un comandante en nombre y un comandante de facto8 era una señal peligrosa.

— Ya lo dije…. Soy una persona inútil….

Con este pensamiento triste, Regis dejó el libro abierto y durmió como si se hubiera desmayado.


Notas del traductor:

4) Fauchard: alabarda, un arma parecida a una lanza, pero a un lado de la punta tiene una hoja parecida a una hacha.

5) La Victoire: diosa de la victoria.

6) Margrave: título que se le da a los nobles que protegen las fronteras.

7) Lesa majestad: es el crimen u ofensa hacia el emperador.

8) De facto: viene del latín, literalmente “en el acto”


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