Capítulo 1: El rey de la tribu bárbara

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Parte 1

Regis se convirtió en estratega.

Aunque no tenía confianza en él mismo, tenía que hacerlo.

Le dijo silenciosamente a Altina el mejor curso de acción.

Habiendo sido reconocida como la comandante, ella dio las órdenes a las tropas.

— Ordeno a Sir Jerome que lidere a 100 soldados de la caballería para que intercepten al enemigo. Averigüe el numero de las fuerzas enemigas y formen un frente de batalla si es posible…. ¡Si las fuerzas del enemigo es demasiado grande, se retirará con la seguridad de nuestras fuerzas como la prioridad!

— ¡Entendido!

El General Jerome que se convirtió en su subordinado por su voluntad de acuerdo al duelo, lideró a la caballería fuera de la fortaleza.

El sonido de las pezuñas, los choques de hierro y gritos de coraje vinieron desde más allá de las murallas de la fortaleza.

Girando sus espaldas hacia el sonido de la batalla, Regis y Altina se dirigieron a la torre central.

En lo alto de la torre central estaba un puesto de observación que miraba hacia el campo de batalla, y también hacia el papel de sala de conferencias para simular las tácticas de batalla.

Primero, él necesitaba curar las heridas de Altina que contrajo durante el duelo. Había ganado gracias a la espada del emperador fundador y a algo de suerte, pero estaba gravemente herida y no sería extraño si necesitara ser cargada en una camilla.

Debe ser duro para ella, pero aun quería caminar por si sola.

El perdedor, Jerome, se había dirigido a la batalla, así que si la ganadora, Altina, ni siquiera podía caminar, su objetivo de demostrar su fuerza sería en vano.

La sangre goteaba lentamente en la nieve bajo sus pies. La chica que parecía que estaba a punto de colapsar arrastró sus pies y siguió adelante.

— Hah… hah…

— Vamos, Altina.

Regis, a su lado, no podía hacer nada más que alentarla suavemente.

La distancia desde la plaza hasta la torre central parecía tan distante.

La torre en el medio de la fortaleza era un edificio masivo hecho de piedra, la entrada principal estaba hecha de hierro.

Después de mucho esfuerzo, finalmente lograron pasar la puerta.

Regis usó el peso de su cuerpo para cerrar la puerta.

— Ugu~~~

La puerta de hierro se cerró con un fuerte golpe.

El pasadizo rodeado por las paredes de piedra se oscureció, el sonido de la pelea parecía distante.

Después de que estuviera fuera de la vista de los soldados, Altina colapsó.

Se recostó en la pared y jadeó intensamente.

— Al-Altina, ¿estás bien?

— Sí….hah….hah…ugh…. Estoy bien….aun….puedo pararme…

Los soldados en la fortaleza se habían dirigido a sus puestos de batalla por el ataque de los salvajes, o se estaban preparando para dirigirse a la plaza. Ellos no verían la escena dentro de la torre central, así que estaba bien que descanse aquí por un momento.

— Altina, todo estará perdido si mueres. No te esfuerces demasiado, ten un buen descanso.

— Ugh, sí….

Y así, descansó su espalda en la pared de piedra y recobró el aliento.

Regis también se sentó a su lado.

Y vio su figura.

Su madre podrá ser una campesina, pero fue convertida en una concubina por su belleza excepcional.

Se decía que Altina era incluso más hermosa que su madre.

Su cabello rojo brillante parecía más glamoroso después de la peligrosa batalla, sus ojos ligeramente abiertos y sus pupilas como rubíes parecían más profundos.

Mientras estaba agotada, su piel era más blanca que la nieve sin una pizca de oscuridad.

Incluso Regis, que no estaba muy interesado en la belleza de una dama, fue cautivado.

Su figura inocente le recordó que solo era una chica de 14 años. En el imperio de Belgaria, solo aquellos que tenían 15 serían tratados como adultos, así que Altina aún era una niña.

Pero era fuerte.

Ya sea sus habilidades con la espada o su determinación.

Ella no se rendiría sin importar cuan grave sea la situación.

Aunque sus manos estaban manchadas con barro y sangre, Regis pensó que se veía hermosa de todas formas.

Sus dedos suaves como la porcelana se veían como si pudieran torcerse con un suave toque. Esos dedos cargaron una espada pesada de dos manos más alta que ella misma, derrotando al héroe Jerome reconocido por sus proezas en combate.

Su inexplicable fuerza de brazo probablemente era por su linaje y entrenamiento.

Era demasiado asombrosa….

— ¿Qué pasa Regis?

Altina lo miró.

— Ah, ¿estás bien?

— Sí, me estoy sintiendo mucho mejor…. En vez de eso, me estás mirando fijamente, ¿Qué sucede?

— ¿Eh? ¿Te, te, te estaba viendo tanto?

— Sí lo hacías, puedo sentir mi cuerpo siendo penetrado por tu mirada. Nah, ¿me veo rara? ¿Hay polvo en mi rostro? No te contengas y simplemente dime esas cosas.

— ¡Para nada! ¡Te ves muy hermosa!

— ¿Ah?

Regis se tapó la boca.

——— ¿¡Pero qué le dije a una niña cuatro años menor que yo!?

Estuve cautivado porque eres demasiado hermosa— Un bardo de la capital imperial probablemente presentaría esta canción en este momento. Pero lamentablemente, Regis no tenía ese talento artístico.

Él solo podía quedarse callado y sonrojarse.

Altina lo miró con un rostro de preocupación.

— ¿Te resfriaste porque viste el duelo en la ventisca? Tu cara está toda roja. Cuídate y no te resfríes, ¿está bien?

Su mano derecha se dirigió hacia Regis.

Él se estremeció y se hizo para atrás.

Su reflejo fue por la vergüenza.

Pero ella parecía que lo tomó erróneamente.

— Ah… Lo siento. Mis manos están cochinas, ¿cierto?

— ¡No, no es eso!

— No te preocupes, no me gustan los halagos o la simpatía. Mis manos son completamente diferentes a la de las señoritas de la nobleza, ¿cierto? Están llenas de sudor si entreno, y de suciedad y sangre si hago un duelo.

— ….. En verdad, no es eso.

Regis esta vez extendió la mano.

Aun si su corazón estaba latiendo fuertemente, él estaba determinado a resolver este malentendido.

Puso su mano encima de la mano de Altina.

— ¿Eh?

— T-T-Tus manos son hermosas. Son las manos que cumplieron tu voluntad… Ehm, ya que no tengo experiencia con el contacto íntimo con mujeres, así que….no estoy acostumbrado a tocar chicas, por lo que estuve un poco sorprendido.

— Ah…sí….

Aunque logró hacer que entienda, él perdió la oportunidad de quitar su mano.

Regis lo pensó.

09

Esta escena era la misma en un libro que leyó no hace mucho atrás. Recordó que era “Viaje de amor de Rawl” de Cuiller Romeros.

——— Tomé la mano de la chica joven….. Y dejando que acaricie mi rostro, besé los dulces pétalos de flor….

¡Ni hablar!

Si la historia progresaba en esa dirección, sería colgado por deshonrar a la realeza, ¡Maestro Cuiller!

Regis estaba muy preocupado.

Aunque es una pena, el personaje principal en cualquier historia no sería tan inútil como para soltar la mano de una chica sin hacer nada después de elogiar su belleza. Se quedó sin referencias.

Justo mientras se estaba preocupando por qué hacer y estaba petrificado.

Cof cof, escuchó el sonido de una tos hecha forzadamente.

Volteó y vio a una sirvienta en uniforme azul— Clarisse sonriéndole.

— ¿Quiere acumular experiencia en tocar chicas con la princesa, que ni siquiera puede caminar por sí sola, Regis-san?

— ¿¡Eh, eh!? ¡Claro que no!

— Es inesperadamente sinuoso.

— ¡No lo soy!

— ¿Qué planeaba hacer con la princesa?

— ¡No, no planeaba hacer nada!

— ¿De verdad? Me estaba preguntando si la princesa necesita tratamiento.

— ¡A eso te refieres! Por supuesto. Ehm…. Las tropas la verán en la enfermería así que no podemos ir ahí. Regresa a su cuarto  con el pretexto de cambiar su ropa, y después llama al doctor.

Altina asintió estando de acuerdo.

Clarisse expresó su comprensión.

— Entiendo. Entonces, princesa.

— Lo sé….

Altina puso sus manos en la pared y se levantó apoyándose.

— Fuu….. Finalmente, la fuerza ha regresado a mis piernas.

Su rostro se veía calmado.

Regis también se levantó.

— No te esfuerces demasiado.

— Ahora, ¿debería salir a la batalla? Fui reconocida como la comandante después de ganar el duelo, así que nadie me tratará como una molestia.

— …… Habrá problemas si actúas demasiado imprudente. La muerte definitivamente vendrá…. Mi muerte por ulceras al estómago.

— Ara, eso sería problemático. Trabajé tan duro para que te conviertas en mi estratega.

— Altina, regresa rápidamente a tu cuarto y recibe el tratamiento del doctor apropiadamente.

— Esas palabras…. ¿es el consejo de un estratega? ¿O de un oficial administrador de quinto grado? ¿O como un amigo?

— Es por supuesto como un estratega. Te lo prometí.

— Hmm… Bueno, tengo que escuchar obedientemente.

Altina empezó a caminar y Clarisse la siguió en silencio.

Ella no la ayudó, solo caminando a su lado, pero estaba en una posición para ayudar si Altina se tropezaba.

— ….. Por cierto, ¿por qué está Clarisse-san aquí?

El plan era que ella esperara en la carreta.

— Porqué creí que la princesa ganaría el duelo y regresaría a su cuarto. Pero no esperaba que Regis-san agarrara su mano tan fuertemente.

— Hu-Hubo un motivo complicado detrás de eso, justo como en las historias…. Y este, bueno….

Esta vez, no solo Regis, Altina también estaba sonrojándose.

Aunque las palabras de Clarisse estaban llenos de impacto como era usual, su expresión era gentil.

— Regis-san, por favor deje a la princesa a mi cuidado.

— No, te acompañaré por un rato. He delegado a Sir Evrard para que sea la segunda ola.

Evrard era el caballero comandante del regimiento fronterizo de Beilschmidt, un veterano fiero y confiable guerrero.

Clarisse parecía entender y asintió.

— Eso significa que quiere ver a la princesa desvestirse mientras es curada.

— ¡No dije eso!

— Lo sé. Está preocupado por la princesa.

— Por supuesto.

— Pero estoy preocupada por la pureza de la princesa.

— Estás haciendo que sea una bestia sin importar qué…. Hah, nunca pensé en esas cosas antes.

Regis encogió sus hombros.

Clarisse bajó la mirada.

— ¿De verdad? Me estaba preguntando si eso está bien para un hombre.

— ¿¡Hya!?

Altina se veía confundida.

— Ehm, no sé de qué están hablando ustedes dos, pero ¿se trata de que Regis se parece a un animal? Ese pelo negro verdoso y su forma lenta de caminar se parecen a una tortuga, cierto.

Clarisse acarició la cabeza de la asombrada Altina.

— Mi princesa es tan linda~ mi princesa.

— ¿Eh? ¿Me equivoco?

— …. Clarisse-san es la preocupante, probablemente le enseñara a Altina algunas cosas raras.

Regis murmuró para sí mismo.

Para la princesa sin un solo amigo en el palacio, su conocimiento común era sorprendentemente escaso.

Ella sería una adulta dentro de un año y estaría en la edad de casarse. Regis estaba un poco preocupado, pero todo lo que él sabía vino de los libros de todas formas.

Para ser honesto, no se sentía real para Regis tener esta conversación. Su status era demasiado diferente al de Altina, normalmente era imposible para que ellos hablen frívolamente.

Ella era la princesa al igual que la comandante. Su rango era de General Mayor…. En comparación, la familia de Regis había sido plebeya por generaciones. Ahora él podrá ser un estratega, pero su rango en el ejército era de solo oficial administrativo de quinto grado.

General mayor, general de brigada, primero, segundo, tercero, cuarto y quinto grado, sus rangos estaba a seis niveles de distancia.

Teniendo permiso de llamarla por su apodo no era nada más que un milagro….

Regis agitó su cabeza fuertemente y removió los pensamientos innecesarios.

Los soldados de afuera estaban luchando contra los barbaros. Su trabajo era pensar en el plan de batalla, aun si su confianza en él mismo era escasa.

— Bueno, iré al puesto de observación en el piso más alto y dirigiré la batalla desde allí.

— Lo dejo en tus manos, Regis.

— Creo en usted, Regis-san.

Clarisse estaba sonriendo con tranquilidad.

Después de separarse con ellas, Regis subió las escaleras con prisa.

 

Parte 2

Estaba cansado cuando llegó al último piso.

Descansó sus manos en sus rodillas, concentrándose en enviar aire a sus pulmones.

— Fu…fu….fu…..fu….

— ¿¡Se encuentra bien!?

Un caballero joven corrió a su ayuda.

Alrededor de 16 años, más joven que Regis.

Su cabello rubio estaba atado por detrás, él tenía ojos azules y un rostro delgado, un hombre apuesto con una expresión refrescante.

Estaba vistiendo una armadura de metal de alto grado con una espada larga dorada en su cintura, un personaje directamente salido de una novela. Su voz era tan clara como una chica.

— ¿¡Está herido en alguna parte!?

— ¿Eh? Ah, no….

Regis, quien estaba confiado en su falta de confianza al extremo, estaba dudoso en decirle al joven menor que él que subir las escaleras lo estaba matando. Él aún tenía una escasa cantidad de orgullo en él.

Cambió su mirada y reguló su respiración.

— Fu…fu…..hah….estoy, estoy bien.

— Estoy feliz de que se encuentre bien, Regis-san.

— ¿Eh? ¿Nos conocemos de algún lado?

— Mi nombre es Eric Michael de Blanchard.

Eric se inclinó delante de él cortésmente.

Cuando Regis escuchó el apellido Blanchard, recordó un nombre familiar.

— Podrá ser…. ¿Eres el nieto de Sir Evrard? Recuerdo que estabas en el ejército del Marqués Thenezay.

— ¡Sí!

10

Regis escuchó de Evrard que su nieto estaba en la misma unidad donde Regis solía trabajar como un empleado oficial.

Los barbaros con quienes estaban luchando atacaron la brecha en su formación, destruyeron el cuartel general del Marqués Thenezay. Eric fue salvado por el comando de Regis, o al menos eso pensó Eric.

Para Regis, él pensó que el oficial de combate de la unidad de reservas merecía el crédito.

Dio otro vistazo hacia él.

Esto debe ser lo que quieren decir con apariencia elegante.

El caballero comandante Evrard era como un gorila en armadura sosteniendo una alabarda, un gigante calvo con una pequeña barba. Regis pensó que aún estaba en su mejor momento, pero estaba sorprendido por la edad de su nieto.

Pero lo más sorprendente era la falta de parecido entre los dos.

El rostro de Eric estaba sonrojándose por la agitación.

— La figura firme, actitud calmada y comando preciso de Regis-san en ese entones…. Estoy convencido de que eres el hombre en quien debo apostar mi vida y dedicar mi servicio.

Su tono era fuerte, pero no crudo.

Su sonrisa refrescante era elegante como una fuente brillante.

Teniendo a Regis, que casi se muere con solo subir las escaleras, en tan alto respeto, Regis se sintió apenado por eso.

— …. ¿Escuché que fuiste voluntario para venir aquí?

— ¡Sí! Apenas llegué anoche. Quería saludarlo, pero parecía que estaba muy ocupado.

— No mucha gente quiere venir a estas líneas fronterizas. Este es un lugar peligroso.

— Es por eso que estoy aquí. Fui salvado por Regis-san, esta vez yo me convertiré en el escudo de Regis-san.

— ….. Estoy muy agradecido…..pero no valgo la pena.

— ¿Acaso no asumió el puesto de estratega? Vi el duelo y su declaración justo ahora.

— Ugh.

Tenía que decir eso en esta situación. No era mentira, pero para Regis, que no estaba acostumbrado a ser el centro de atención, quería acurrucarse como una bola.

— ….. ¿Seré capaz de servir bien en el puesto de un estratega….? Y la comandante del regimiento fronterizo es la cuarta princesa Marie Quatre. Un caballero debería jurar lealtad hacia una princesa, ¿cierto?

Aunque Regis fue otorgado el permiso de llamar a Altina por su apodo, aun evitaba hacerlo en presencia de otros para prevenir que surjan malos rumores.

— Por supuesto, como un caballero del Imperio de Belgaria, mi espada será usada al servicio de la realeza y los nobles, pero la fogata de esperanza que encendiste en la desesperación de la oscuridad nunca será olvidada.

Esa es una línea directa de los teatros. Regis leyó sobre operas así que no le disgustaba, pero los cumplidos de otros lo ponían incómodo.

— Fo, fogata…. Si te refieres a una lámpara, estaba sosteniendo una en ese entonces….

Desvió su mirada inconscientemente.

La emoción de Eric no se calmó mientras dijo con una sonrisa.

— He traído la espada de la princesa conmigo por las órdenes de mi abuelo.

Regis finalmente recobró el aliento y miró hacia el cuarto de conferencias.

Una pieza de tela estaba puesta encima de la mesa y el Grand Tonnerre Quatre[1] de Altina estaba puesto allí. Ella no pudo traerla consigo por su condición física después del duelo, así que tuvieron que enviar a alguien para que lo traiga aquí.

El barro y la nieve habían sido limpiadas, dejándolo en su gloria original, ni siquiera tenía un rasguño después de haber pasado por esa batalla tan feroz.

Las mamparas que guiaban hacia la plataforma de observación estaban completamente abiertas, custodiadas por dos caballeros.

Ellos saludaron cuando sus miradas se encontraron con la de Regis.

Regis se fue hacia las ventanas y alcanzó una posición en donde podía observar la batalla. La nieve estaba lentamente acumulándose.

 

Parte 3

El viento sopló hacia su cara.

Esta era la segunda vez que vino a la plataforma de observación de la sala de conferencias. La vez anterior fue en la mañana siguiente después que llegó al Fuerte Sierck y Altina le mostró el lugar.

El escenario delante de él era espectacular en ese entonces, pero la vista estaba oscurecida por la nieve esta vez y no podía ver muy lejos. Este no era el momento para disfrutar el paisaje de todas formas.

La batalla estaba progresando delante de sus ojos.

El Fuerte Sierck estaba construido en los terrenos que dirigían al norte. Un gran grupo de soldados estaban reunidos en la plaza principal, esperando por la señal para desplegarse. Poniendo a las fuerzas en los deberes de defensa a un lado, las unidades en espera ascendían a  2000.

300 unidades de caballería fueron enviadas.

Se enfrentaban a  600 salvajes.

La situación había evolucionado desde el choque inicial a contemplarse el uno al otro desde la distancia.

Si atacaban en un combate cuerpo a cuerpo, pelearán hasta que un lado se retire, pero con el comando y control adecuado, era posible poner algo de distancia para una oportunidad de descansar antes de que bajas innecesarias fueran causadas por la fatiga.

La caballería de Jerome y Evrard adoptaron una formación defendiendo el fuerte. Los bárbaros pusieron sus ojos en su presa, esperando por una oportunidad desde la distancia como los animales.

En las planicies blancas nevadas devastadas por los pasos, muchas personas se recostaron sin ninguna señal de movimiento. Aunque los salvajes tenían más pérdidas, la caballería del imperio también tenía bajas.

Eric vino al lado de Regis.

— Que gran número para que los bárbaros reúnan.

— Sí. Los bárbaros en esta región parecían especialmente fuertes…. Y probablemente hay más.

— ¿Por qué piensa eso?

— Mira cómo se están comportando los salvajes, están mirando fijamente a sus espaldas cada cierto tiempo. Si los soldados de la retaguardia están haciendo eso, deben estar preocupados por su ruta de escape siendo cortada. Pero los que están al frente están haciendo lo mismo, así que debe ser correcto decir que están esperando refuerzos.

— Ya entiendo. Pero ¿Por qué atacar en olas? ¿Es para conseguir tiempo de transportar artillería?

— Los bárbaros no tienen artillería. El plan probablemente era que los 600 al frente se infiltraran en la fortaleza bajo la cubierta de la ventisca y abran los portones para los refuerzos.

— ¿¡Los salvajes pueden usar tácticas!?

— Bueno, ellos pueden hacer al menos esto para tomar el fuerte…. Pero deberían estar retirándose después de que el plan falló. ¿Podrán tener algún motivo obligándolos a rodear el fuerte?

La paralización no duró mucho tiempo.

Los bárbaros atacaron con un rugido.

La batalla volvió a empezar.

Asegurando sus lanzas, la caballería se preparó para atacar. Esta debería ser su victoria en casos normales. No era sorprendente que 300 jinetes ganen contra 600 salvajes.

Sin embargo, habían muchos guerreros fuertes entre los bárbaros, volviéndolos un rival para la caballería.

Liderando a todos los bárbaros, estaba un hombre en vestimenta extravagante manejando un hacha de guerra gigante. Su apariencia y su poder eran prominentes.

La caballería enfrentándolo atacó con sus lanzas.

Esas lanzas fueron destruidas por el hacha de guerra.

Entonces el hombre saltó ágilmente como un mono, más alto que los caballos y atacó con su hacha de guerra en una mano.

El caballero sangró abundantemente por su cabeza.

Y cayó sin fuerzas del caballo.

Habían algunos salvajes que pueden derrotar caballeros en un uno vs uno. No los caballeros con títulos vacíos viviendo lujosamente en la capital imperial, sino aquellos que están en las líneas fronterizas. Era inusual que ellos caigan tan fácilmente.

Regis suspiró mientras veía.

— ¿Ese es….el Rey de los bárbaros?

— ¿Qué sucede?

Eric, a su lado, preguntó.

— De acuerdo al reporte de los exploradores, había una figura poderosa que unió a al menos tres tribus salvajes.

— Ya veo, ¿así que ese es su rey?

— No sé sobre la estructura de su jerarquía, pero llamar al pez más grande en el estanque como el rey debería ser normal.

— Y por eso, Rey de los bárbaros.

Eric asintió convencido.

Su voz era calmada sin ninguna pizca de una sonrisa. Ahora no era el momento de charlar alegremente.

Perdieron a otros dos jinetes.

Jerome se lanzó al ataque en su caballo completamente negro. No tenía armadura ya que estaba en el duelo en uniforme y salió en ese atuendo.

No estaba sosteniendo la delgada lanza usada en el duelo, sino la plateada lanza a caballo.

Regis señaló a Jerome.

— Esa es la lanza preciada de Sir Jerome “Le Cheveu D’une Dame”[2]. Es famosa como el arma de los héroes. 4.2. pa (311cm) de largo, la punta está hecha de tristea[3].

— Tristea, se dice que fue un regalo de los espíritus al “Empereur Flamme”[4].

— Había una leyenda como esa…. La teoría actual dice que es algún tipo de aleación natural.

Fundir distintos tipos de metales y mezclarlos para formar un material mejor que el hierro, esto era conocimiento común en esta era.

Jerome atacó con su lanza. El ataque fue tan afilado que incluso los espectadores podían decir desde lejos que era mucho mejor que los otros caballeros. La lanza se dirigió hacia adelante en un instante.

El rey de los bárbaros lo bloqueó con su hacha de guerra e intentó acercarse para contraatacar.

Viendo a través de la intención de su oponente, Jerome impulsó su lanza hacia el enemigo.

Cuando la lanza estaba a punto de impactar, el rey de los bárbaros torció la parte superior de su cuerpo para esquivarlo.

Sin darle al rey de los bárbaros el tiempo de recobrarse, Jerome apuntó a su corazón y presionó el ataque. De nuevo fue esquivado por el hacha de guerra.

El enemigo de Jerome se retiró.

Eran casi igual en habilidad, pero su arma y estando en un caballo le dio la ventaja a Jerome— Regis analizó la batalla delante de él.

Eric se inclinó hacia adelante.

— ¡Es mi abuelo!

Evrard estaba dispersando a los salvajes con su Fauchard[5] gigante.

— Sí, como se esperaba de él.

— ¡Yo también pelearé! ¡Regis-san, permítame ser el refuerzo por favor! Deberíamos enviar la tercera ola si el enemigo tiene refuerzos, ¿cierto?

Ese era el curso normal de comando. No importa cómo vaya el proceso, todas las fuerzas serán desplegadas desde el frente.

— El enemigo huirá si enviamos más tropas en este punto.

— ¿¡No es expulsarlos el objetivo!?

— Tienes razón, pero definitivamente lo intentarán de nuevo….. Si es posible, quiero que esta batalla afecte a todos los futuros encuentros.

— ¿Futuros encuentros? ¿Qué quiere decir?

— Ehmm… ¿Papel y pluma…..?

— ¡Inmediatamente!

Eric corrió a la sala de conferencias y trajo papel, pluma y tinta.

Regis pensó en usar la mesa, pero recordó que el “Grand Tonnerre Quatre” estaba ahí.

Será un gran error que sería relatado en los libros de historia si goteaba tinta en la espada. Y Regis sintió que terminaría haciéndolo con lo descuidado que era.

— …. Lo siento, pero ¿podrías sostener la tinta por mí?

— ¡Sí!

Eric hizo el papel de escritorio.

Él empezó a escribir apuradamente.

— Ehm— ¿Así estará bien? Esto debería ser fácil de entender….

Firmó y enrolló el papel. La tinta aún no estaba seca, pero está bien si es legible.

Se lo entregó a Eric.

— Por favor entrega esto a Sir Jerome, Evrard-san y al comandante en la plaza central.

— ¡Entendido! ¡Esta es la primera orden del estratega!

— ¿Hmm? Ah…. Es cierto…..

— Ya que es Regis-san, debe haber instrucciones brillantes en él.

— Ja ja ja…. Eso es imposible. Aun es manejable cuando una unidad tiene alrededor de 300 hombres, pero para el regimiento fronterizo con 3000 hombres, el comando diestro es solo una teoría en un papel.

— ¿Eso es cierto?

— Así es si no preparas las órdenes. Comandar en esta era es como predecir cinco pasos adelante en el ajedrez y dar instrucciones.

Eric miró el papel en su mano.

— Quiere decir…. ¿Ha escrito los siguientes cinco pasos aquí?

— Bueno, puedes decirlo así.

— Eso es como una profecía.

— No puedo adivinar el futuro, y escuché que tampoco es algo bueno…. Simplemente leí casualmente registros de batallas similares y resultó que sabía sobre esto.

— ¡Entregaré este mensaje aun si me cuesta la vida!

— No, si lo pierdes, puedo escribir otro. Quisiera que lo hagas sin que te lastimes.

— S-Sí…. Entiendo.

En términos simples, escribir la misma cosa no servirá por el progreso de la batalla, pero Regis tenía miedo de que Eric sea demasiado joven e imprudente.

Mientras Eric se iba, les dijo a los caballeros en guardia:

— Ustedes también. No hay nada más para ustedes, así que encargo la escolta de Eric a ustedes.

Se miraron el uno al otro en sorpresa, entonces saludaron para expresar su comprensión. Los tres caballeros salieron del cuarto de conferencias.

— Yare yare….

Regis apoyó su rostro con su mano mientras se recostaba en la baranda de la plataforma de observación.

¿Debería haberle dicho a Eric que el futuro del imperio estaba dependiendo en el envió seguro de ese mensaje?

Eso definitivamente mejoraría su moral….

— Hmmm, usualmente, los soldados jóvenes en esas posiciones son imprudentes con sus vidas~.

 

Parte 4

La batalla uno a uno entre Jerome y el rey de los bárbaros era intensa.

Estaba claro incluso en la plataforma de observación que el ataque de Jerome estaba lleno de sed de sangre.

Eso no significa que estaba dejándose con Altina en ese entonces, pero definitivamente estaba peleando sin la intención de matar a la princesa.

El rey de los bárbaros también era bueno, esquivando el ataque consecutivo con su hacha de guerra mientras buscaba una oportunidad para romper la lanza y contraatacar.

Si la lanza no estuviera hecha de tristea, probablemente se rompería.

Al final, el hacha de batalla se rajó en un choque, forzando la retirada del rey de los bárbaros.

Jerome quería presionar el ataque, pero Eric llegó justo a tiempo.

Las órdenes fueron transmitidas—

Jerome estaba lejos de Regis, pero igual lo miró.

La distancia desde la plataforma de observación hasta el campo de batalla era vasta y no debería ser capaz de ver la expresión, pero Jerome de alguna forma transmitió su enojo.

No se podía evitar ya que esta era una batalla.

Sin embargo, si la distancia no fuera tan larga, esa mirada pudo haber parado el corazón de Regis.

¿Qué hubiera dicho si estuvieran a una distancia para conversar?

Un corto momento después—

Los 100 jinetes de Jerome y los 200 de Evrard se despejaron a cada lado, dejando una ruta hacia la fortaleza.

No estaba feliz, pero Jerome cumplió las órdenes.

Al mismo tiempo, la entrada principal se abrió.

El gran portón de metal se abrió hacia afuera.

En ese momento, el sonido de pasos apresurándose hacia el cuarto de conferencias podía ser escuchado.

Regis volteó y miró.

— ¿Hmmm?

— ¡Ah, te encontré!

Altina irrumpió, su muñeca izquierda estaba en un cabestrillo. Vestía un nuevo vestido, con toda su armadura excepto en su pecho y su brazo izquierdo.

Detrás de ella estaba la sirvienta Clarisse y—

Una mujer de blanco.

Qué parecía disgustada.

— Princesa, ¿no le dije que descansara tranquilamente?

Usando lunettes[6] que eran caros en esta era y con su cabello corto, daba la impresión de un hombre.

Su identidad era la doctora imperial, 29 años de edad.

Regis no sabía su nombre. Las doctoras mujeres eran raras en el imperio, y el Fuerte Sierck solo tenía un doctor, por lo que todos la llamaban Docteur féminin[7].

Al igual que Clarisse, parecía haber seguido a la princesa desde su tiempo en el palacio.

Altina se veía mucho mejor.

Regis sonrió con alivio.

— Hola. ¿Ya estás bien?

— ¡Sí!

— ¡No está nada bien!

La doctora entrecerró sus ojos detrás de sus lentes y gritó.

Altina agitó su mano derecha.

— ¡Qué sí estoy bien! Ya puedo caminar normalmente. Doctora-san se preocupa demasiado.

— ¡Tiene una fractura!

— Lo sé, pero…

— ¿¡Eh!? ¿¡Una fractura!?

Regis preguntó en shock, la doctora asintió irritada.

— En verdad, aunque eres una princesa. La curación completa será en tres meses. Princesa, por favor no aumente mi trabajo.

— ¿No sería aburrido si no practicas tus habilidades medicas?

Altina se rehusó a entender.

Clarisse suspiró.

— Se dice que los animales salvajes continúan cazando aun si sufren una fractura. Así es la realidad, no hay nada que podamos hacer.

Regis y la doctora suspiraron profundamente.

— Hah~ …. Nuestra princesa es justo como los loup gris[8].

— Yare yare….

— ¿Q-Qué cosa? ¡No quedaba de otra, era un duelo! Dejando de lado eso, Regis. ¿¡Qué sucede con la batalla!? ¿¡Ganamos!?

Altia se paró al lado de Regis y observó la situación desde la plataforma de observación.

Su expresión cambió.

— ¿¡Eh!? ¿¡Qué está pasando!? ¡Así el enemigo entrará a la fortaleza!

— Bueno…. Jerome y Evrard se separaron a cada lado y la entrada principal está dejada abierta. Los intimidaremos con la posibilidad de atacar por tres lados.

— En tal situación, ¿¡ellos deberían estar protegiendo el frente de la fortaleza, y separarse a cada lado cuando los refuerzos sean enviados!? Si abres el portón principal delante de ellos, ¿¡acaso el enemigo no entrará!?

Altina analizó la situación hábilmente.

Regis estaba impresionado.

— Impresionante. ¡Has memorizado lo básico de las tácticas!

— ¡Es obvio que hay un error catastrófico aquí! El enemigo entrará por la entrada principal….. Ah, ¿¡están viviendo uno tras otro!?

Los salvajes estaban invadiendo la plaza central en frente de la torre central.

Estaban atacando a las tropas imperiales que habían reunido como refuerzos.

— El rostro de la doctora se puso pálido.

— Oi oi, ¿¡está bien eso, estratega!?

— ….. Por el momento.

Altina lo miró fijamente.

— Yo creo en Regis. Por eso, por favor explícamelo claramente.

— Explicación eh. Como debería….si fueras los bárbaros— si las tropas defensivas repentinamente se retiran, y el portón principal estuviera completamente abierto, ¿Qué pensarías?

— ¡Gran chance!

Altina respondió repentinamente.

La doctora respondió “¿Podrá ser que es una trampa?”. Clarisse dijo, “no lo sé”.

Regis continuó la explicación.

— Bueno, esas son las pocas opiniones posibles. Personas que atacan pensando que es una oportunidad, otros que están cautelosos sobre la posibilidad de una trampa y otros que no entienden y no pueden hacer ninguna acción…. Todos ellos definitivamente dividirán sus opiniones. Es una pregunta difícil, una batalla real es diferente del ajedrez, las acciones podrán ser heterodoxas…. Los soldados están luchando bajo un balance psicológico delicado de miedo y gloria.

— ¿No atacarán en masa ni se quedarán quietos?

— Si supieran que esto estaba pasando, podría ser posible mantener el comando, pero los bárbaros no tienen una clara cadena de comando, así que serán lentos para atacar si ven repentinamente una buena oportunidad.

La doctora inclinó su cabeza.

— ¿Por qué atacarían juntos aunque sea posible que es una trampa? No iría si dependiera de mí, decidiría las cosas por mí misma.

— Porque la caballería del imperio está observando desde los lados. Ellos tienen que seguir si sus compañeros avanzan, serán atacados por ambos lados por la caballería si se quedan.

— Ah….ya veo… entonces tienen que ir juntos.

— Sí, pero los jinetes serán más rápidos en subir la pendiente nevosa, así que los jinetes de Sir Jerome y Evrard-san regresarán a la entrada principal más rápido que ellos.

Justo como dijo Regis.

Solo 200 de los 600 salvajes llegaron al fuerte. El avance lento del enemigo fue cortado por la caballería de ambos lados.

Los jinetes se convirtieron en una doble muralla en frente de la entrada principal.

Altina aplaudió.

— ¡Ya veo, divide y conquistarás!

— ….. Eso es una parte.

— ¿Hay otro motivo?

— Dividirlos solo es un método…. Una forma de rodear la pieza de ajedrez más fuerte del enemigo…. El rey de los bárbaros es muy fuerte, incluso a Sir Jerome se le hace difícil dominarlo….. Juzgando por su personalidad, parece preferir estar al frente de la batalla.

Imprudente, como cierta princesa.

Sí sí, Altina asintió estando de acuerdo.

— Así es como un comandante debería actuar.

— En mi última unidad, el cuartel general era situado usualmente en la retaguardia….. En fin, deberíamos usar esto. Él debería atacar en línea recta si observa alguna debilidad.

Clarisse dijo.

— Regis-san, ¿todo está yendo bien?

— Probablemente podemos ganar.

— ¿Entonces de que está preocupando?

— ¿Eh? ¿Esa es la expresión en mi rostro? Qué mal…..

— Así me parece a mí.

Altina y la doctora lo miraron fijamente después de escuchar a Clarisse.

Regis se rascó la cabeza.

— ….. En resumen, las cosas están progresando como lo esperaba, pero hay un factor preocupante. Si los salvajes se rehúsan a rendirse, la estrategia será un fracaso.

 

Parte 5

Eric había transmitido las órdenes a los soldados en la plaza central.

Los soldados se equiparon con escudos gigantes para defenderse contra las flechas y formaron una muralla dentro de la entrada principal, detrás de ellos los soldados sosteniendo lanzas largas estaban listos para atacar.

Después de colocar trampas improvisadas, el portón se abrió y los bárbaros se amontonaron un momento después.

— ¡¡Uoooooooohh!!

Los bárbaros rugieron como bestias y atacaron.

Los escudos de cuero y madera gruesa estaban siendo destrozados.

Y las lanzas eran empujadas.

— ¡¡Aaaaaahhhh!!

Los pechos de los salvajes fueron apuñalados, derramando sangre.

La batalla sería un fracaso si se abrían camino por el cerco. Con un gran número de civiles apoyando a los soldados en la fortaleza, habría muchas pérdidas.

Los soldados del imperio en la plaza central ascendían a 1000— los bárbaros eran alrededor de 200.

Ellos podrían someterlos bajo condiciones normales.

Un hombre repentinamente saltó de los bárbaros acorralados.

Regis, que estaba viendo desde la plataforma de observación, lo señaló.

— Ese es el rey de los bárbaros.

— ¿¡Es fuerte!?

Altina se inclinó para ver.

Uno de los salvajes probablemente notó a Regis observándolos.

Una flecha fue disparada.

Regis ni siquiera tuvo el tiempo para notarlo.

La flecha con punta de hierro voló por el aire.

Aunque podría haber evitado la atención del rey de los bárbaros, no tenía la habilidad para esquivar la flecha.

La punta estaba justo frente a sus ojos.

— ¿Eh….?

Altina saltó encima de Regis repentinamente.

Un ruido metálico hizo eco.

Altina usó su armadura de su muñeca derecha para desviar la flecha en camino— Regis finalmente lo notó después de ver caer la flecha.

— ¿¡Ugu, wahh!?

— ¿¡Que pasa!? ¿¡Estás herido!?

— ¿¡Es-es-estás bien, Altina!? ¿¡Tu herida!?

— ¿Yo? Simplemente lo bloqueé con mi armadura. Es imposible que las flechas lanzadas por un arco atraviesen la armadura de metal, ¿cierto?

— Creo que ese no es el punto.

En fin, parecía que estaba bien.

 

El rey de los bárbaros saltó en lo alto, sobre las cabezas de los que lo rodeaban. Usando los hombros de sus subordinados, saltó de nuevo.

Por encima de los soldados imperiales con lanzas y escudos.

— ¡¡Hyaaaaaaaaaahh!!

Usando una nueva hacha de guerra, destrozó las cabezas de los soldados.

El soldado a su lado agitó su espada en un frenesí. El rey de los bárbaros lo esquivó y mandó a volar el brazo del hombre con su hacha de guerra.

Los gritos estallaron.

Su fuerza hizo que los de alrededor entraran en caos.

Cuan extendido era el daño….. Tal vez la cerca ya había colapsado.

Años atrás, en una batalla con Germania, el caballero negro Jerome se abrió paso por la caballería pesada del enemigo desde el frente, convirtiéndose en el héroe que cambió el rumbo de la guerra.

Tal vez el rey de los bárbaros conseguiría un  logro similar y convertirse en una nueva leyenda.

——— Si el estratega era inepto.

Pese a que Regis estaba siendo intimidado por la flecha voladora, su plan estaba en camino.

Cuando alguien saltaba, notaría que una sección de la cerca era más débil que el resto.

Y el rey de los bárbaros atacó ahí naturalmente.

Tenía que ir.

Fue forzado a esa situación. Si no escapaba del asedio, los miembros de su tribu atrapados dentro del fuerte serían diezmados.

Usando a sus compañeros como una plataforma, el rey de los bárbaros saltó de nuevo.

Los soldados imperiales que no estaban armados con espadas o lanzas esperaron adelante y lanzaron algo.

— ¡¡Haah!!

Las tropas gritaron en unísono.

Era una cuerda fijada a tres pesas. Principalmente usadas para la caza, era un arma arrojadiza conocida como Boleadoras.

A diferencia de flechas, era un arma con área amplia, capaz de alcanzar a animales rápidos con facilidad. Sin embargo, era poco usado en la guerra….

Muchas de ellas fueron lanzadas al mismo tiempo.

El rey de los bárbaros empuñó su hacha, desviando tres de ellas.

— ¡Aaaaaahhh!

Sin embargo, una de ellas se enredó en su brazo. Cuando lo desprendió, otra atrapó sus piernas.

Las pesas golpearon su estómago y cayó con un brazo apoyándolo.

— ¿¡Uguh!?

Cuando levantó su cabeza, varias alabardas estaban en frente de él.

Un caballero con rango de capitán rugió ferozmente “¡no te muevas! ¡Maldito mono!”, mientras levantaba su espada.

 

— ¡No lo maten!

 

Un sonido fuerte que superó el ruido de la pelea en la plaza central fue pronunciado claramente.

Era Altina.

Las orejas de Regis estaban sonando porque él estaba parado a su costado.

Por su comando, el caballero detuvo su espada, perdonando la vida del rey de los bárbaros.

Regis tapó sus orejas.

— ….. ¿Qué pasó, tan de repente?

— Yo, quiero hablar con esa persona.

— ¿Eh? ¿Qué dijiste?

Él no escuchó eso porque sus orejas estaban sonando…… No fue eso, Regis simplemente estaba sorprendido por lo que dijo.

Para los ciudadanos de Belgaria, los bárbaros eran una existencia similar a bestias peligrosas.

Era como intentar hablar con un lobo como hombres, así que otros la verían con confusión.

Era un supuesto común que no podías comunicarte con salvajes.

Aunque Regis pensó diferente…… Pero estaba sorprendido cuando alguien como Altina dijo algo como eso.

— ¿No es una pena que un guerrero poderoso muriera de esa forma?

— ……. No entiendo que sea una pena, pero estoy de acuerdo para dialogar. De hecho, es necesario para ti ahora mismo.

— No te entiendo, pero parece que aprobaste eso.

Altina tomó un profundo respiro.

Regis dio un paso a atrás y tapó sus orejas. Clarisse y la doctora hicieron lo mismo.

Altina gritó de nuevo.

— ¡Yo! ¡La cuarta princesa Marie Quatre Algentina de Belgaria! ¡Deseo hablar con el rey de los bárbaros! ¡Ambos lados, cesen la batalla inmediatamente!

Simplemente gritó sus verdaderos sentimientos.

Sin embargo, los soldados lo tomaron como una declaración de victoria. Era un anuncio de la captura del rey de los bárbaros.

Y agregando a la emoción de la batalla, naturalmente evolucionó como tal.

Los soldados levantaron sus espadas o lanzas, aclamando victoriosamente.

— ¡¡Uooooooohh!!

— ¡¡Vive l’Empire!![9]

— ¡¡Viva Marie Quatre!! ¡¡Vive l’Emepereur!![10]

Con la batalla decidida concluyentemente, los gritos de alegría desmoralizaron completamente a los salvajes.

Después de subir la pendiente inclinada en la ventisca, luchar contra la difícil caballería y ser asediados después de atacar por el frente, la fatiga acumulada fue un gran factor contribuyente.

La mayoría de los bárbaros soltaron sus armas y se arrodillaron.

 

Los salvajes fueron reunidos en una esquina de la fortaleza con sus espaldas hacia la muralla, vigilados por soldados con lanzas y arcos a por lo menos 10 pasos de distancia.

La ventisca había acabado, pero aún era invierno en la región norte.

Si esto no era resuelto durante la noche, podría haber gente que se congele hasta la muerte.

El dialogo de Altina y el rey de los bárbaros debe concluir antes del amanecer— Pensó Regis.

Los gritos de alegría también deberían ser audibles desde afuera….. Cerca de 400 salvajes no se rindieron y se congregaron en un grupo a una corta distancia de la fortaleza.

Era fácil para la caballería presionar el ataque, pero fue prohibido. En vez de eso, fueron ordenados a informar a los salvajes sobre el dialogo entre el representante de los bárbaros y el comandante del imperio.

Esa fue la remembranza de Regis hasta ahora.

Estaba preocupado sobre una posible masacre.

Si los salvajes no se rendían, el ejército del imperio que los tenía rodeados podría matarlos a todos. No es nada especial, pero Regis quería evitar eso por razones estratégicas y emocionales.

Era grandioso que las pérdidas en ambos lados fueran mantenidas al mínimo, Regis respiró en alivio.

Justo cuando Regis pensaba eso, el refuerzo de los bárbaros apareció un momento después.

Se unieron al grupo fuera de la fortaleza, considerando sus opciones mientras veían hacia aquí— pero permanecieron en el lugar sin atacar o retirarse.

Parecían estar esperando a que el dialogo finalice.

Año 850 del imperio, la última batalla del Fuerte Sierck llegó a su final en un ambiente tenso.

 

Parte 6

— ¡Oi, Regis!

Jerome regresó a la torre central con la actitud de un ataque de caballería.

— Ah, sí…..

Regis estaba registrando los reportes de la batalla en la mesa de la sala de conferencias. Debería haber sido hecho por el personal a cargo, pero con todos los oficiales administrativos expulsados por Jerome, no había nadie más para llenar el puesto.

Altina regresó a su cuarto para cambiarse a un vestido para el dialogo con el rey de los bárbaros. Ella no podía atender el dialogo con su brazo izquierdo en un cabestrillo.

Jerome se acercó.

— ¿¡Qué demonios fue ese plan!?

— ….. Etto….. Considerando la ventisca, pensé que sería difícil perseguirlos si fueran a esparcirse….

— ¿¡Y por eso los dejaste entrar al fuerte!? ¡Dejaste que los salvajes entraran! ¡Seremos el hazmerreír de las naciones vecinas!

— Está bien, tener a una princesa de 14 años como nuestra comandante es suficiente para que se burlen de nosotros.

— ¡Eso es peor!

Regis lo calmó con palabras suaves.

— Eso es bueno, deja que nos subestimen. Es una estrategia efectiva para que el enemigo se equivoque en nuestra fuerza defensiva y ofensiva.

— Entiendo. Esta es definitivamente una estrategia que alguien como tú a quien le gusta inventar planes inútiles. Pero olvidaste una cosa.

— ¿Qué cosa?

— Yo, ¡odio que me subestimen!

— …. Ya, ya veo.

Regis rascó su cabeza, él no incluyó eso.

Regis pensó que Jerome estaba molesto por el uso de la fortaleza como una trampa, pero resultó que era un asunto de orgullo.

Como se esperaba, la realidad no progresaría como los libros.

En vez de sentirse inquieto sobre su talento como un estratega, Regis solo se estaba sintiendo inquieto en general.

— Hablando de eso, parece que hemos capturado a los salvajes. ¿Por qué no están muertos?

— La princesa deseaba tener un dialogo.

— ¿Con quién? ¿La princesa es estúpida? Los bárbaros simplemente deberían ser colgados o esclavizados.

No lo veía como algo malo hablar mal de ella, Jerome en verdad estaba desconcertado por el estado mental de la princesa.

Regis no pensaba que los bárbaros fueran bestias salvajes…..pero entendió que ese punto de vista le pertenecía a la mayoría.

Esta también era una apuesta para lograr la meta que estaba demasiado lejos.

Sería grandioso si el dialogo con los bárbaros procediera bien.

Por otro lado, la princesa ganaría la reputación de ser ingenua y con falta de sentido común si el dialogo fuera a romperse.

Ya que el punto final del objetivo era demasiado difícil para alcanzar, ellos siempre enfrentarían apuestas con las probabilidades contra ellos.

— ….. No es demasiado tarde para dudar de la inteligencia de la princesa después que el  dialogo con el rey de los bárbaros termine.

— Ya es hora.

Regis se levantó de su silla.

Jerome también se dirigió a la salida.

— He abierto el almacén. Carne y alcohol serán necesarios.

— …… Ah, entiendo.

Regis se estaba preguntando que usar como recompensa por la victoria, pero parece que tener un festín era el estilo de este regimiento.

Ese también era el caso cuando atraparon a los bandidos hace un tiempo atrás.

En su antigua unidad, aquellos que lograban un mérito podían obtener joyas o piezas de arte como recompensas. ¿Las tropas de aquí estarían bien sin esos tesoros? Regis estaba preocupado sobre eso todo este tiempo.

— Gracias por su guía.

— No es por ti o la princesa. Es el deber de los generales recompensar a sus hombres.

— Tendré eso en mente.

— Fum….. No actúes humilde de improviso. ¿Te estás burlando de mí?

— Esa es una orden difícil.

— Solo di lo que piensas. Otros no podrían confiar en ti por la forma que actúas.

— ¿Decir lo que pienso?

— Sí, solo dilo sin esconder nada.

— …… Quiero vacaciones. Quiero leer libros.

— ¡No me interesa!

— Qué cruel.

Los hombros de Regis se encorvaron.

 

Parte 7

El patio central usado para entrenamiento había sido convertido en una sala de audiencias temporal.

Altina estaba sentada en una silla en el medio.

Para ocultar su brazo izquierdo, una manta grande cubrió su hombro izquierdo y sus rodillas.

Regis se paró a su lado derecho mientras que Jerome estaba a su lado izquierdo.

No había ninguna alfombra roja, pero los soldados se alinearon en una fila, con la bandera del imperio colgando en la punta de una lanza.

Originado por el apodo del emperador fundador “L’Empereur Flamme”, la bandera era roja y decorada con siete espadas.

Históricamente, el primer emperador peleó bajo el estandarte de una bandera de blanco puro. Sin embargo, en tiempos recientes, todas las naciones trataban a la bandera blanca como una señal de rendición o de cese el fuego.

Entre las dos filas de soldados, el rey bárbaro fue traído.

Sus brazos estaban atados a su cintura, con Evrard sosteniendo la punta final de la cuerda. Eric estaba parado detrás de él.

Evrard se detuvo a diez pasos a distancia de Altina.

Altina lo miró.

— Está bien, tráiganlo más cerca. Es una molestia hablar desde tan lejos.

— Pero….

— Y quiten las sogas. Quiero un dialogo, no una inspección de prisioneros.

— ¿¡Princesa!? ¡Este hombre se mueve tan rápido como un mono, es demasiado peligroso!

Es normal que Evrard se opusiera.

Pero a Altina no le interesó.

— ¿Quieres decir que no puedo derrotar a un hombre desarmado? Y el general venerado como un héroe está a mi lado de todas formas. ¿No se burlarían de mí como una cobarde?

— Ug….. Mu……. Entiendo.

Evrard estaba preocupado porque Altina estaba herida, y también estaba el lado de los soldados.

A veces, la dignidad de estar en una posición alta era más importante que la seguridad personal.

Las sogas fueron removidas y el rey de los bárbaros se movió a cinco pasos de distancia.

La boca de Regis estaba seca por la tensión.

Similar a Jerome, el rey de los bárbaros parecía como si tuviera más de 25 años, vistiendo ropas hechas de piel de animal y plumas de aves.

Todos los salvajes pintados en los cuadros del imperio los mostraban como demonios derrotados por los caballeros, o similares a monos u osos, pero el rey de los bárbaros tenía un aire noble en él.

Menospreció arrogantemente a la princesa, rehusándose a arrodillarse.

Había sillas que te elevaban más alto cuando te sentabas, pero no pudieron ser movidas a esta sala de audiencias temporal.

Evrard frunció.

— Me presentaré de nuevo…. Soy Marie Quatre Algentina de Belgaria, princesa  que está cuarta en la línea del trono.

El rey no dijo nada.

¿Era imposible comunicarse con palabras? Los soldados se pusieron dudosos.

Regis pensó que el rey parecía estar en un profundo pensamiento. Regis creyó que eso era cierto.

El rey de los bárbaros habló.

— “……. Que nombre tan largo”.[11]

Habló en el lenguaje de Germania, la nación vecina.

Probablemente era natural de Germania, y fue suficientemente educado para entender el lenguaje Belgaro.

Incluso con la erupción de la guerra, la interacción entre el imperio y las naciones vecinas permaneció frecuente.

Era por eso que eran modales correctos que la realeza y los aristócratas aprendan el lenguaje de las naciones vecinas.

Aunque Regis era un plebeyo, también aprendió Germano durante su educación en la academia militar.

Esto significa que aparte de los soldados que sostenían la bandera nacional, todos los presentes sabían Germano.

Evrard lo acusó.

— “¡Qué insolente! ¡Ella es la princesa!”

— “¿Etiqueta? A los Belgaros les gustan las cosas sin sentido.”

Altina detuvo a Evrard, con la cara roja, levantando su mano.

— No importa. Ya que él no es un ciudadano del imperio. Es raro pedir a la gente que no fueron ni subordinados ni ciudadanos que muestren su respeto.

El leal comandante caballero entendió lo que la princesa quiso decir y dejo de hablar.

Altina le preguntó al bárbaro en Germano.

— “¿Cómo debería llamarte? Es de buenos modales presentarte después de escuchar el nombre de la otra persona. ¿O los bárbaros no tienen nombres como dicen en los rumores?”

— “No nos vemos como bárbaros. Mi nombre es Diethart, dejé atrás mi lugar de nacimiento. Y nuestra nación es llamada Bargainheim.”

Jerome sonrió sarcásticamente.

Se inclinó hacia atrás exageradamente, como si estuviera asustado. Levantó su voz para que toda la tropa escuche.

— Haaahh….. Qué gran descubrimiento. No sabía que los salvajes pudieran bromear. ¡Ese bosque oscuro en realidad es un país! ¡La nación vecina de Belgaria no era la basura de Germania, sino la nación bárbara!

Todos los soldados se rieron fuertemente.

Diethart apretó sus dientes mientras estaba siendo ridiculizado.

Sin embargo, quien explotó en furia fue— Altina.

Su puño derecho golpeó en el brazo de la silla, destrozando en pedazos la silla de madera elegante.

— Ah….

El lugar se puso en silencio.

Después de toser secamente.

— Parece que tengo que enseñarte a como recibir visitas. Es suficiente, todos ustedes salgan.

— ¿¡Princesa!?

Evrard protestó fuertemente, pero Altina no retiró sus palabras.

Ella enderezó la silla medio destruida con una patada.

— ¡Todos retírense a 30 pasos! ¡Es una orden!

Jerome acarició la cicatriz en su quijada.

— Fu fu fu….. ¿Estará bien? Puedes ser estrangulada por el bárbaro, ¿cierto?

— Dependeré de ti si eso sucede.

— ¿Y si eres tomada como rehén?

— Ara, así que sí te preocupas por mí.

— Olvídalo. Habla con ese idiota Germano todo lo que quieras.

Jerome caminó hacia la pared.

Regis estaba planeando irse, pero Altina lo agarró de la nuca.

— ¿A dónde vas?

Regis pensó, ¿no ordenaste a todos que se vayan? — otras personas estaban presentes por lo que respondió formalmente.

— Por la orden de la princesa….

— Eres el estratega, este es el momento para que trabajes. ¿Alguna objeción?

— …… Estoy un poco sediento.

— Ah, no me di cuenta.

Regis y Altina se quedaron mientras que Jerome y la tropa se retiró 30 pasos hasta la muralla. Evrard y Eric también mantuvieron su distancia.

Un momento después, dos nuevas sillas, una mesa, al igual que un vino tinto fue traída.

11

Diethart tomó asiento primero.

Altina se sentó frente a él mientras que Regis se paró a un lado.

— ¿No se siente bien esto? Es justo como una cafetería con terraza.

— ….. Es cierto. En el patio con nieve acumulada, una cafetería con terraza rodeada de soldados amenazantes. Definitivamente será popular en el imperio. Aunque no he visto uno antes.

— Podría atraer una gran multitud.

Altina parecía estar de buen ánimo y sonrió.

Diethart no se ve demasiado amigable.

— “Los Belgaros parecen preferir tomar café a un lado del camino. Qué extraño.”

— “Las naciones nórdicas son frías, así que es entendible. Belgaria tiene un clima cálido y el viento se siente bien. Podrá ser así, pero nunca he visitado una cafetería al aire libre en las calles antes….. Solo una vez, quiero intentar beber café en una linda tienda.”

Si Altina visitara una cafetería con terraza, atraería una gran multitud de espectadores. Beber café placenteramente era imposible.

Debería haber un balcón en el palacio— Regis tragó esas palabras. El café en un lugar lleno de celos y burlas no sabría bien sin importar qué.

Hora del asunto principal.

— Princesa, no queda mucho tiempo para que el sol se vaya.

— “Tenemos preguntas para ti, Diethart. ¿Eres el rey de los bárbaros?”

— “Nein[12]. Formamos una nación, pero no tenemos reyes. Solo sucede que soy uno de los fundadores, así que todos me siguen.”

— “¿Eso no es ser un rey?”

— “No le quitaré dinero ni comida a mis ciudadanos compatriotas.”

— “Oh, entonces no hay impuestos.”

Dithart asintió.

Altina pensó que era algo nuevo e interesante.

— ¿No es eso grandioso, Regis? ¡Un país sin impuestos! ¡Los ciudadanos deben estar muy felices!

— …… Si lo ciudadanos no piensan que es injusto.

— ¿No todos serían iguales si no hay impuestos?

— Por ejemplo…. Los campos necesitan ser vigilados. ¿Quién decidirá el orden de la guardia?

— ¿hmm? ¿Eso no lo haría un representante como Diethart?

— Si hace eso, entonces el rey sería Diethart y los impuestos serían en forma de trabajo como guardias. Cuando dos o más personas viven juntas, habrá gente que tome las decisiones y gente que provea los servicios. No importa cuales sean sus nombres, seguirán siendo los reyes y los recaudadores de impuestos.

— Ah, así es como es, eh.

— Sin impuestos no hay país. Una organización no puede ser formada con solo ideales…. Aunque los ciudadanos seguirán apoyando mientras que el país siga ganando batallas….

Regis se detuvo ahí.

Diethart lo miró fijamente.

— “Es cierto, Bargainheim es una nación pequeña y es un hecho que no pudimos alcanzar nuestros ideales en muchas áreas, pero el imperio está equivocado. Tenemos a muchas personas que vinieron a nosotros para escapar de la tiranía del imperio.”

— …….

Regis no discutió y espero que Altina hable.

Este era el dialogo que ella estaba esperando, él solo podía ayudarla desde un costado.

Si ella quería tomar el camino de la grandeza, las negociaciones como esta eran inevitables. Considerando la posición de Regis, era posible que la otra parte se rehúse a dialogar con él.

Altina necesitaba tomar el liderazgo en el dialogo.

— “Yo también pienso que el imperio está equivocado.”

Definitivamente él debió contestar— Regis lamentó su decisión y su estómago empezó a dolerle.

Sus palabras probablemente no llegaron a Jerome y la tropa parados en la muralla del patio. Aun así, esto no era algo que deberías confesar claramente a los bárbaros.

Diethart estaba anonadado.

— “¿Qué estás diciendo? No tienes sentido.”

— “No hay razón para que una realeza no pueda estar en contra del imperio, ¿cierto?”

— “Ellos no deberían ser capaces, esa es su posición.”

Un bárbaro dándole clases a una princesa real sobre cómo debe ser su mentalidad, qué complicado.

Sin embargo, Diethart era muy bien educado.

Estaba explicando correctamente la teoría.

Altina agitó su cabeza.

— “Quiero vivir como mis creencias, y no dejar que otros escojan mi posición por mí.”

— “Así que estás en contra del imperio.”

— “Quiero salvar a los ciudadanos que son tratados injustamente, ¿sabes?

— “Te equivocas. Cuando grandes ejércitos chocan y conducen a una guerra civil, quienes sufren son los ciudadanos.”

Regis también había pensado eso.

Sin embargo, la respuesta era clara cuando leía las crónicas de la historia.

Altina también lo entendió.

— “Si los ciudadanos quieren ser salvados, ellos deberían ser quienes trabajen duro para eso, ¿cierto? Si no tienen la voluntad, pueden ignorarme y continuar conformándose con el sistema. Porque no soy una diosa, es imposible para mí eliminar todo el sufrimiento sin dejar que nadie lo sepa. Solo los ciudadanos pueden salvarse a sí mismos.”

— “¿Entonces cuál sería el significado de tu existencia?”

Altina miró hacia Regis.

Regis pensó que Altina estaba pidiendo su opinión, pero no era eso.

Ella continuó inmediatamente.

— “Solo necesito una oportunidad….. Eso es todo.”

— “Incomprensible. Los Belgaros embellecen incomprensiblemente sus pecados. Las palabras necesitan ser lógicas y precisas.”

— “Nn~, en conclusión….. Mi crítica a la tiranía puede empujar a los ciudadanos a que tomen acciones y se salven ellos mismos. Ese es el significado de mi existencia, ¿cierto?”

— “Eso es demasiado irresponsable. Buscando la felicidad para tus seguidores es el deber de aquellos con un status alto.”

Altina inclinó su cabeza.

— Regis, ¿tengo esa obligación? ¿Soy irresponsable?

— ….. Tomar acciones para cambiar el sistema de imperio, unirlo y cumplir sus expectativas son tus obligaciones. Mantener la promesa es una teoría simple que debe ser seguida.

— ¿Y si me rindo en el camino?

— Serás criticada, eso es la política…. Mejor dicho, el mayor problema con el imperio son los administradores que no traen la felicidad a las personas y no enfrentan la crítica ni  el castigo y tampoco pierden su autoridad.

Altina asintió profundamente.

— Ya veo. Eso significa que la nación que quiero crear después de convertirme en la emperatriz debe ser capaz de criticarme y castigarme si fallo en darle felicidad a las personas.

— …… Eso es cierto.

— Después de trabajar tan duro para convertirme en la emperatriz, podría ser ejecutada por la misma ley que implementé.

— Eso puede ser posible…. ¿te rindes?

— ¿Por qué? El error del gobernante causará mucho sufrimiento y muerte. Si es así, quien debería sufrir más debería de ser el gobernante, ¿cierto?

Regis recordó algo que Altina dijo.

— Si quieres que otros arriesguen sus vidas, también tienes que arriesgar la tuya…. Algo así….

— ¡Así es!

Altina estaba demasiado animada…. Aunque Regis pensó eso, no lo dijo en alto. Si altina no pensaba en protegerse ella misma, las personas a su alrededor pueden hacerlo por ella.

— “Me convertiré en la emperatriz y cambiaré el imperio para que lo veas. Si mi fuerza no es suficiente, tomaré la responsabilidad con renunciar a todo lo que tengo.”

La expresión de la otra parte cambió.

Su rostro que era una mezcla de odio y burla desapareció, remplazándola por calma y serenidad.

— “Ya entiendo…. Pareces lista para tomar la responsabilidad. Una actitud llena de determinación.”

— “¡Pero no planeo fallar!”

— “Parece que me equivoqué contigo antes.”

— “¿De verdad?”

— “Pensé que eras alguien que oprimía a los ciudadanos y ni siquiera se daba cuenta, una realeza desvergonzada.”

— “No te equivocaste tanto. No puedo dar felicidad a una sola persona. Incluso el pan que comí hoy fue tomado de la persona que trabajó duro para hornearlo.”

— “Ya veo…. Así es como piensas….”

— “Lo aprendí de Regis y lo practiqué inmediatamente.”

— “….. Yo….también podría estar equivocado….. Siempre creí que un país sin impuestos es la nación ideal….pero en la realidad, el sentimiento de injusticia está creciendo entre los ciudadanos. ¿No establecer un contrato social creó la desigualdad….?

— “Es una posibilidad.”

— “Un país necesita leyes, los impuestos son requeridos para el beneficio de la sociedad…. Si no puedo hacer felices a los ciudadanos….necesitaré aceptar las críticas y el castigo como el líder…… Aunque tengo la determinación……”

Las palabras de Diethart se tornaron pesadas mientras apretaba sus dientes.

Es la preocupación de un líder.

Para apoyar a Altina que estaba perdida, Regis interrumpió.

— “Si el líder de una organización quiere cambiar la política, los choques y las críticas no relacionadas a eso definitivamente surgirán. Es por eso que es difícil hacer alteraciones cuando las cosas están yendo bien. Diethart-shi, tiene razón en su juicio.”

— “….. No…. Aunque me di cuenta que es un fraude, no puedo corregirlo…. Ya que no tengo la pureza de la joven princesa.”

Diethart miró a Regis, no con una intención de matar como antes, sino con pizcas de respeto.

— “¿Usted es un mayordomo? ¿O es un soldado?”

— “Soy….. Un estratega…. Algo como eso.”

— “Estratega. Así que el hombre detrás de mí captura fue usted, cierto.”

— “….. Los que lo hicieron fueron los soldados….pero soy quien lo planeó.”

¿Estaba molesto por haber caído en la trampa? — Regis estaba asustado.

Podrá ser un poco demasiado tarde, pero Regis enderezó su espalda para que Altina no viera su lado vergonzoso.

Diethart parecía resignado cuando dijo.

— “Si yo…..tuviera un estratega como usted….podría no haber terminado así.”

— “Me, me alaga. Con la gran discrepancia en números, ganar era simplemente natural.”

— “Como haya sido, es mi derrota completa…. Espero que no ejecuten a los otros y al menos les perdonen las vidas.”

— “…. Eso será decidido por la princesa.”

Altina asintió y continuó.

— “Hay algo que quiero saber…. ¿Por qué atacaste esta fortaleza? ¿Para buscar venganza contra el imperio?”

— “Algunos ciudadanos de Bargainheim podrán tener odio hacia el imperio, y algunos perdieron a su familias en los largos años de guerra, pero la venganza no era nuestra meta— La federación de Germania está explorando el bosque y amenazando nuestro territorio.”

— “Eso es un asunto urgente de alguna forma.”

— “Sí…. Especialmente este año, necesitábamos comida y refugio con el incremento de nuestra población. Estos asuntos serán resueltos si tomamos este fuerte.”

— “Ug~ En verdad deseo que no peleen contra el imperio, sino que ataquen el Ducado de Varden.”

— “Eso es imposible con el Fuerte Volks en el camino.”

— “¿Qué es eso?”

Altina preguntó con su cabeza inclinada.

Regis le susurró en la oreja apresuradamente.

Usando un volumen que solo ella pudiera escuchar.

— ….. Esa es la fortaleza del Ducado de Varden. En sus 40 años de historia desde su construcción, ningún enemigo alguna vez ha puesto un solo pie en él. Un lugar digno de la palabra invencible.

— Ah, así que es un lugar así.

— …… Es vergonzoso para un comandante que no conozca la fortaleza enemiga enfrente de nosotros.

— L-Lo sé. Hasta ahora mis oponentes eran Sir Jerome y mis propios sentimientos. Lo demás es para después.

— Bueno, tienes razón…..

Ella no fue educada en la forma de una comandante militar, aun necesitaba tiempo para prepararse. Ahora mismo, Altina estaba casi a la edad de enlistarse en la academia militar.

En fin— Altina volvió al tema principal.

— “Entonces las personas de Bargainheim no nos atacaron por odio.”

— “Mejor dicho, ese no fue el motivo principal.”

— “Eso es suficiente.”

Altina se inclinó hacia adelante, usando su mano derecha para apoyarse en la mesa ya que su mano izquierda estaba en un cabestrillo ocultada bajo la capa.

— “¡No quiero ejecutarte!”

— “¿Qué dijiste?”

— “Tengo una meta, y no puedo alcanzarla con solo las tropas en esta fortaleza…. No te haré mi subordinado, ¡pero deseo que las personas de Bargainheim me ayuden!”

Altina estaba seria.

Regis estaba pensando la misma cosa.

Con solo los 3000 soldados del regimiento fronterizo, era imposible levantarse contra la influencia de los otros príncipes.

El estupefacto Diethart lo consideró por un momento.

— “Ya veo…. No matarme y haciéndome parte de tus fuerzas. Muy lógico.”

— “Eso significa que me ayudaras, ¿cierto?”

Diethart detuvo a Altina que estaba sonriendo.

— “No estaré de acuerdo con esto solo para salvar mi vida y la de mis guerreros…. Tenemos compañeros que tienen un rencor contra el imperio. Si llevo términos aceptables para ellos, seré tildado como un traidor que vendió a su país por miedo a su muerte.”

— Ah, tienes razón…. ¿Qué deberíamos hacer, Regis?

— No hay problema. He leído innumerables tratos entre naciones y puedo hacer una propuesta apropiada.

— Eeh…. Eso es de gran ayuda, pero…. ¿Por qué leíste incluso esas cosas?

— ¿Eh? ¿Acaso esos tratados no son gratis para leer?

— ¿Son divertidos?

— U~n, las primeras versiones fueron aburridas…. Ah, el tratado de la Alta Britannia y Nederland en el año 890 fue grandioso— en vez de 30,000 libras de plata, hojas de té que pesaban lo mismo fueron enviados como tributo; hubo tratados como ese.

— ¡Ese país ama el té demasiado!

— Ja ja ja…. Como parte de la negociación de paz, el matrimonio y regalos son muy comunes.

— ¿Entones qué deberíamos dar como regalos?

— Ya que ambas partes están negociando en secreto, no hay una necesidad para los regalos…. Ah, en mi humilde opinión, creo que no sería innecesario.

— Da igual si no usabas las formalidades…. Entonces, ¿qué términos deberíamos fijar para esta reunión?

Regis compiló las buenas partes de todos los tratados que había leído.

— “….. La princesa Marie Quatre solicita a la nación de Bargainheim su ayuda. Específicamente, para formar una alianza común contra su enemigo cercano, la Federación de Germania. Como compensación, comida y refugio para sobrevivir el invierno será proporcionado. Cuando la princesa ascienda al trono como emperatriz, la soberanía de Bargainheim será reconocida y un tratado de no agresión entre ambas naciones tendrá efecto.”

— Fumu fumu, ya veo…. No lo entiendo bien, ¡pero en verdad suena como un tratado!

— “¿Nos estás pidiendo que seamos una colonia del imperio?”

— “Pienso que ambos lados deberían ser iguales en status. Porque el hombre y la nación no deberían tener la distinción de ser más prestigiosos que otros.”

Altina concluyó esto como algo natural.

Diethart lo estaba pensando…….

— “Puedo convencer a mis compañeros si eso términos pueden ser hechos”.

— “Eso significa que nos ayudaras, ¿cierto?”

— “Umu.”

— “¡Gracias!”.

Altina extendió su mano derecha.

— Ah….

Darse la mano no es bueno.

Antes de que Regis pueda detenerla, Diethart ya le había dado la mano.

— “Las soldados están viendo. Ellos no querrán seguir a una princesa que trata al rey de los bárbaros como iguales.”

— Ah, puede ser cierto.

— “Tienes que lograrlo sin importar qué, o tendré problemas. Esto es por el bien de mi nación, también.”

— “¡Por supuesto!”

— “….. Por cierto, en verdad eres una persona maravillosa. Es una rara oportunidad conocer a una persona tan excelente…. Tanto que quiero llevarte de regreso a mi país como mi pareja.”

— “¿¡Eh!?¿¡Pareja!?”

¿¡Es decir que quiere que sea su esposa!?

Diethart asintió.

— “Alguien con quien quiero pasar el resto de mi vida juntos, esta es la primera vez que me sentí de esta forma. Debe ser amor.”

— “Espe…..espe…..!?”

Altina saltó de la silla con su cara roja.

— ¿¡Qué debería hacer, Regis!?

— Qué hacer…. Claro que no. Altina, solo tienes 14 años, no puedes casarte legalmente.

— Eh, ¿ese es el único motivo?

— …. No…. Debería depender de tus sentimientos…. En cuanto a mi… Si es posible….pero no tengo la autoridad para decidir y el amor debería ser la libertad de cada individuo, así es como Cuiller describió la mejor forma de alcanzar la felicidad en sus libros… Ah, aunque el autor es un poco coqueto hacia los personajes femeninos….

Regis estaba en pánico porque Altina recibió una propuesta de matrimonio.

No podía expresarse fluidamente.

Altina hizo una mueca con los labios como si estuviera disgustada.

— ¿Si me caso con él, no te importará, Regis?

— …. Desde mi posición….

— “¿De qué están hablando?”

Diethart se paró.

Y caminó hacia ellos sin dudarlo.

De cerca, era más alto que Jerome, sus hombros eran amplios. Tal vez eran las plumas y la ropa de cuero lo que hacían al hombre.

Sus manos grandes tomaron las manos de Regis, no de Altina.

Era la mano de un guerrero.

La mano de Regis era delgada y blanca…. Comparado con él, era muy femenino.

Diethart lo miró con ojos apasionados.

— “Si podrías permitirme, deseo que vengas a Bargainheim y me guíes.”

— ¿¡Yo!?

 

— ¡¡Claro que noooooooooooo!!

 

Altina gritó.

Se metió entre los dos y los separó forzosamente.

— ¡Ni hablar!

— “Umu, entiendo…. No hay razón para dejar ir a tan excelente estratega.”

— “¿Eh? Ah, sí. ¡Porque Regis es mi estratega!”

¿Él solo me quería llevar como un estratega? Qué alivio— Regis se relajó mientras pensó eso.

Él leyó que los aristócratas de la Federación de Germania preferían a los hombres. Ya que Diethart venía de la federación, hizo que Regis sudara frio.

Solo estaba parado, pero esta era la primera vez que sudó tanto.

Diethart se arrodilló delante de Altina.

— “Perdonando las vidas de mi gente, proveyéndonos con recursos y tratándonos como iguales…. Princesa Marie Quatre, le ofrezco mi gratitud por vuestra ayuda y prometo apoyarla para lograr su gran ambición.”

— “Gracias. Estoy agradecida por vuestra asistencia y la de su nación.”

Altina asintió profundamente.

Diethart finalmente sonrió.

— Tous mes voeux.[13]

Habló con un belgaro fluido.

 

Regis estaba recordando la fundación del imperio.

800 años atrás———

Adrian Belgaria nació en la región de Aquitaine que era gobernada por varias naciones pequeñas (región occidental del imperio de Bergaria de la actualidad). Tuvo una vida difícil siendo criado como un nómada, pero lo ayudó a desarrollar habilidades inigualables con la espada y la equitación.

Él ganó cada batalla en la que participó.

Y continuó ganando.

De acuerdo a la leyenda, en una batalla de agallas contra los dioses, tuvo un duelo uno a uno con un rey demonio.

Los informes históricos fueron heredados boca a boca, así que la mayoría eran exagerados….

Adrian Belgaria se convirtió en el primer emperador del imperio. Fue aclamado por las personas como “L’Emperour Flamme” por su cabello y ojos que eran de color carmesí.

Ningún registro crónico de cuando decidió construir el imperio fue encontrado.

Los aristócratas clamaron que el emperador simplemente nació como uno.

Las enseñanzas religiosas predicaron que “él recibió una revelación de dios”.

Los soldados y comerciantes creían que solo los victoriosos pueden llamarse emperador.

Regis pensó que el libro más excepcional que leyó era la biblia. En cuanto al por qué era excepcional, Regis solo necesita manifestar sus creencias en la biblia y salvarse la molestia de discutir con las personas.

Lo siguiente serían los trabajos de los investigadores históricos.

Adrian nunca se llamó a sí mismo como emperador— Eso es lo que los libros propusieron.

Después de la muerte del Rey Adrian, aquellos en el poder lo convirtieron en deidad para usar la influencia masiva del grandioso líder para estabilizar el control del imperio. El hijo de Adrian fue preparado para convertirse en el segundo emperador, y la evidencia fue presentada para substanciar este punto.

Y naturalmente, esta posición no sería abiertamente aceptada…

Sin tener en cuenta los detalles, Adrian lideró a los nómadas en una serie de batallas, uniendo a las naciones vecinas y construyendo la fuerza de su país para preparar la fundación de un imperio gigante.

Los tiempos y situaciones podrán ser diferentes, pero Altina, que había obtenido la asistencia de los bárbaros, justo podrá estar tomando su primer paso en el camino de la grandeza.

Cuando vio a Diethart arrodillándose enfrente de Altina—

Regis se preguntó si estaba siendo testigo de un evento histórico, lo que hizo que su temperatura aumente.

 

Parte 8

Diethart fue liberado y expresó el resultado del dialogo a los bárbaros.

Regis pensó que habría complicaciones por las personas que odiaban al imperio, pero las cosas salieron bien ya sea por la influencia del líder o los términos atractivos de apoyo en la forma de recursos.

O tal vez habían perdido la voluntad de pelear hasta el final.

Al siguiente día, los bárbaros fueron provistos con tiendas de campaña y comida preservada hechas para campañas largas.

No es que no confíen en la otra parte, pero no era un asunto gracioso si los bárbaros fueran a huir después de tomar los objetos. También había la necesidad de intercambiar información, así que cinco soldados que podían hablar Germano fueron junto con los salvajes.

Después de aceptar la posición de estratega durante clímax del duelo, Regis tenía que registrar las batallas y las negociaciones de paz que sucedieron en el mismo día.

Y simplemente no podía registrar todo lo que sucedió honestamente.

El trabajo administrativo de Regis aumentó al triple, algo que normalmente le tomaba administrar a 30 personas.

Él pasó todos los días enterrado en documentos y le dio la bienvenida al nuevo año sin darse cuenta.

Regis hizo un recuento dolorosamente varios días después.

— Comparado con las ocasiones en que los salvajes invadieron la fortaleza, la retirada cuando el cuartel general estaba incendiándose y el enfrentamiento con los loup gris en la ventisca, esta vez en verdad sentí que estaba a punto de morir…..

 


 

Notas del traductor:

[1] Se escribe como “Cuarta espada del emperador, trueno rugiente”

[2] Cabello de la dama

[3] Plata de espíritu

[4] Emperador flameante

[5] Alabarda

[6] Lentes

[7] Doctora

[8] Lobos grises

[9] Viva el imperio (francés)

[10] Viva el emperador (francés)

[11] Las líneas con comillas significan que están hablando en Germano.

[12] No (alemán)

[13] Rezo por su éxito (francés)


 

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3 pensamientos en “Capítulo 1: El rey de la tribu bárbara

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