Capítulo 5: Invitación a la oscuridad

Capítulo 4Índice

 

Parte 1

Después de conquistar la Fortaleza de Volks, Regis regresó al Fuerte Sierck.

Altina, Eric y Jerome se quedaron.

Con 4000 prisioneros germanos, había un alto riesgo de perder el Fuerte si se cometía un lapsus.

En el caso de dejar solo a Jerome, él no resistiría no tener aspiraciones.

Regis condujo solo la carreta.

No es que no se involucraba con los otros soldados, pero ahora no estaba con su grupo usual. Fue una experiencia refrescante viajar con los mil soldados transportando los productos, pero él no se podía calmar.

Después de entrar al bosque oscuro——

El caballero de mediana edad se acercó a la carreta con una expresión inquieta.

— Señor estratega, ¿estará bien…?

— ¿Qué sucede?

— Este es el bosque perteneciente a los bárbaros que nos atacaron hace un tiempo atrás. Sería mejor apresurar a los hombres.

— Ah, sobre eso…

Regis recordó a Diethart.

Él tomó una gran cantidad de trabajos durante la fase de preparación de esta batalla.

— … Sin lugar a dudas, está bien. Necesitamos estar alertas, pero no habrá un ataque a gran escala por los salvajes.

— Hmm, lo sabía… El rumor era cierto.

— Ah… ¿Ya lo sabía?

Regis pensó en las noticias de la alianza secreta que se había esparcido—

Pero no fue eso.

El caballero de mediana edad dijo con un rostro serio:

— Dado que la princesa es una diosa, incluso los salvajes que no eran diferentes a bestias salvajes se rinden ante ella.

— ¿Eh? Ah, no…diosa o algo…

— Fu fu fu, entiendo. No había forma de que ese Jerome perdiera su duelo. ¡Ella en verdad es una diosa!

— Ja, ja ja…

Este hombre era un subordinado del comandante caballero Evrard— Regis aceptó esto perplejamente.

Él continuó mientras inflaba su pecho:

— ¡Tenemos la bendición de la diosa! Regresemos a la fortaleza en la mañana siguiente como lo planeado. ¡Por favor viaje en la carreta con tranquilidad, señor estratega!

— Está bien… Bueno entonces… Estaré a tu cuidado.

 

El grupo regreso sin ningún problema.

El clima fue grandioso. Si este era la bendición de la diosa, Regis no tenía reparo en expresar su gratitud.

El Fuerte Sierck estaba en un ánimo festivo después de recibir las noticias de la victoria.

Cuando el grupo de Regis llegó en la mañana, las puertas completamente abiertas estaban llenas con los clamores de los soldados, incluso lanzaron pétalos de flores por encima de las murallas.

Ellos entraron a la plaza.

Los ciudadanos de Tuonvell también estaban presentes, sirviendo cerveza y carne en celebración.

Evrard vino a recibirlos.

— ¡Oh! ¡Señor Regis!

— Ah, gracias por proteger la fortaleza.

— ¡En verdad lo hiciste! ¡Como se esperaba del estratega! ¡Eres un verdadero héroe!

— ¿¡Eh!? Por, por favor espere… Yo no hice…

— Levanta tu cabeza. ¡Aquellos que logran lo que los otros no pudieron hacer son llamados héroes en el campo de batalla!

— Jah…

Ellos forzarán ese título en él aun si se resiste, así que Regis asintió dudosamente.

Él quería enrollar su cuerpo en forma de bola.

Los héroes que aparecen en las historias que Regis leía eran geniales, populares con las damas y tenían metas nobles.

Altina debería estar más cerca a eso.

Ella debería ser la heroína.

— ¿¡Entiendes, señor Regis!? ¡Esta euforia! Todos estaban en una completa desesperación, pero gracias a ti, podemos compartir la alegría de seguir viviendo con cada uno. ¿No es este un logro que vale la pena elogiar?

— Estoy muy feliz…pero realmente…simplemente resultó que sabía…y fui suertudo. Los que lo ejecutaron fueron los profesionales y los soldados.

— ¡Ja ja, en verdad eres tímido!

¡Tun! Evrard lo golpeó suavemente en la espalda.

Regis no era bueno aceptando elogios.

“Él vio a través de mí”, pensó Regis con una sonrisa incomoda.

— ¡Vamos, todos, el personaje principal del día es el señor estratega de aquí! ¡Apúrate, di algo!

— ¿¡Eh!?

Por el rugido de Evrard, los soldados celebrando en los alrededores concentraron su atención en él.

Regis estaba perdido.

— Ah… Uhmm… Gracias a todos por su apoyo… Esta victoria…fue gracias al esfuerzo de todos los presentes. Uhmm… Ah, es cierto… Ahora es una buena oportunidad, así que diré las noticias. Eh… El regimiento fronterizo de Beilchmidt cambiará su base a la Fortaleza de Volks.

Los soldados se quedaron en silencio instantáneamente.

¿¡Ese famosa Fortaleza de Volks que se decía ser invulnerable será su nueva base!?

Los gritos de aliento brotaron por todos lados.

Evrard rió enérgicamente.

— ¡Wa ja ja ja! ¡Qué alegría! ¡Gu ja ja…cof, cof!

Se atoró.

Los soldados y los ciudadanos atendiendo el festival estaban celebrando alegremente.

Cuando él se dio cuenta, Regis estaba rodeado por comerciantes.

— ¡Señor estratega, señor estratega, por favor concédanos el contrato para restaurar la Fortaleza de Volks!

— Compré 10 barriles de cerveza para celebrar hoy. Por cierto, venga a nuestra tienda si requiere más armas.

— ¿Qué le parece usar esta oportunidad para comprar nuevos muebles?

— … Hah… Esto no es algo que yo pueda decidir por mi cuenta.

— ¡Por favor ayude a recomendar esto a la princesa de mi parte!

— … Bueno… Ella sí dijo que me dejaría esto a mí.

— ¡Si tiene algo que necesita, por favor denos el negocio!

— Entiendo, entiendo, lo consideraré…

— ¡Por aquí por favor, señor estratega! ¡Olvide se los negocios por ahora, tomemos un trago! Por cierto, esta niña es mi hija, ya casi está a edad de casarse.

— Oh, ¿¡señor estratega, aún está soltero!? ¡Por favor dele un vistazo a mi hija!

— … No no no, las mujeres también tienen derecho a escoger. Además, no soy una cosa a la que se le puede casar tan fácilmente.

Todos estaban usando esta oportunidad para promocionar sus servicios.

El estratega Regis Auric era inesperadamente altamente apreciado.

Encima de eso, cambiarse a la Fortaleza de Volks significaba reforzar a los soldados y el mantenimiento de la nueva base.

Si ellos aseguraban un gran contrato con el regimiento, podrían cosechar una gran ganancia.

No era extraño que los comerciantes estuvieran mostrando sus sonrisas de negocio.

— Ah~ … Erm… ¡Aun tengo preparaciones para la reubicación que encargarme!

Regis corrió desde la plaza como si estuviera huyendo.

 

Parte 2

Regis regresó a su propio cuarto.

La entrada estaba vigilada por soldados, así que los comerciantes no podían seguirlo hasta la torre central.

Un tipo de fatiga que era diferente del campo de batalla lo forzó a colapsarse en su cama.

— Fiuf~…

Un momento después, la puerta fue tocada.

Regis fue sorprendido.

— … ¿Quién es?

— Regis-sama, soy yo, Yelin.

— Ah.

Él dio un suspiro de alivio.

La sirvienta de la mansión de Jerome, Yelin, venía a ayudar de vez en cuando. Ella era ligeramente mayor que Regis.

Después de abrir la puerta, una chica alegre de piel morena entró.

Ella lo abrazó con un “Wah”.

— ¡Regis-sama!

— ¿¡Woah!?

— ¡Felicidades! ¡Usted es asombroso!

Sus ojos estaban húmedos.

Sus mejillas están sonrojadas.

Y una sensación suave, Regis sintió que se estaba poniendo raro en diferentes formas.

— E, erm… ¿Yelin-san…?

— Pensé que sería imposible. Atacar esa fortaleza infame.

— Sí, también lo pensé…

— ¡Y de la nada, escuché las noticias de la victoria de Regis-sama!

— Ja ja ja… Bueno, la victoriosa es la princesa.

— Yo estaba…realmente preocupada. Quería verlo tanto.

— Gra-gracias.

Regis fue abrazado y  tropezó hacia atrás mientras era empujado. Se tropezó con un montón de documentos y cayó.

— ¿¡Ah!?

— Regis-sama~

Esto es malo… Si no limpio esto.

¡Ahora no es el momento para pensar en eso!

Cuando Regis se concentró en el presente de nuevo, Yelin estaba montada encima de él.

— ¿Ah, eh?

— Erm…yo…

— Sí.

Yelin miró los ojos de Regis apasionadamente.

Su rostro se acercó.

Podía sentir su cálida respiración.

La mente de Regis se puso en blanco y su cuerpo de endureció.

No puede entender lo que está sucediendo.

 

— … Bienvenido de vuelta, Regis-san.

 

Una voz vino desde la puerta.

Pero el tono era frio como el hielo.

Y sonaba familiar.

Regis finalmente recobró sus sentidos.

— ¡Ah, Clarisse-san!

— Es inesperado… Aún recuerda mi nombre.

— ¿¡Por qué lo dice!? Sí me acuerdo…

Regis alzó la cabeza, y al mirarla, se aterró por la sonrisa que parecía congelarlo.

Hizo que tiemble.

Su posición actual estaba pegada con otra mujer, era una mala posición para estar.

Regis dice en pánico:

— Ah, no, esto, erm, Yelin-san vino para felicitarme y…

— Ya veo. Si planea continuar, solo me retiraré, ¿está bien?

— ¿¡Co-continuar qué!?

Regis se movió para levantarse.

Yelin se retiró con un rostro de decepción.

— Mu~~~~

— … Fuh.

Clarisse entró al cuarto y acomodó los documentos esparcidos.

— Esta es la fortaleza del regimiento, no la mansión del conde. Si quiere jugar, ¿podría hacerlo por favor en la plaza?

Una mirada como aguja apuñaló a Yelin.

Yelin retrocedió.

— Yo…yo estoy…¡siendo seria sobre esto!

— Ya veo, ¿y? ¿Piensa que yo no estoy siendo seria?

— ¿¡Ugh!?

— Fu fu… No habrá una conclusión para este debate. Regis-san no tiene tales pensamientos, es una pena.

— ¡Como puede ser! ¡Los hombres solo piensan es eso, ya sea de día o de noche!

Las dos mujeres miraron a Regis.

La mirada de Yelin estaba llena de pasión mientras que los ojos de Clarisse eran fríos.

Tal vez es por la forma en como Regis fue criado por su hermana mayor, Regis tenía el carácter de un hermano menor que no podía levantar su cabeza hacia mujeres mayores. Él sintió que no podía enfrentarse a ni una de estas dos mujeres.

Regis retrocedió una vez más.

Sintió como si hubiera entrado en la jaula de un loup gris.[1]

— … Ehm… ¿Qué pensamientos?

Las dos mujeres suspiraron en respuesta.

— Regis-sama…

— Bueno, es porque es Regis-san.

— ¿Qué hice?

— ¡Es lo que no hizo Regis-sama!

— Yelin-san, por favor conténgase… Si se sobrepasa, llamaré a los guardias, ¿está bien?

— Ugh~~

En ese momento, el hermano menor de Yelin apareció.

Él era un aprendiz de mayordomo en la mansión del conde.

— Ah, te encontré. Nee-chan, acabo de recibir la carta de Jerome-sama, regresemos rápido a la mansión para reportárselo a McClane-san… ¿¡Ugh!?

El joven inocente se puso pálido con solo la fiera mirada de su hermana.

— ¡Regresaré esta vez! Hasta pronto Regis-sama. ¡Continuemos la próxima vez!

— Sí, ehmm… ¿?

Clarisse puso su espalda hacia los hermanos.

— Regis-san, recuerde obtener algo de agua bendita del sacerdote más tarde para expulsar la maldad.

— ¿Eh, por qué?

Después que la puerta fue cerrada y los hermanos se habían ido, la furia de Clarisse finalmente se apaciguó.

Ella se aproximó a Regis con una sonrisa y estiró ambas manos.

Y pellizcó las mejillas de Regis.

— ¿Eh?

Él fue demasiado ingenuo para pensar que la furia de Clarisse se había apaciguado. Aunque Regis no entendía por qué estaba molesta.

— Bienvenido de vuelta, Regis-san.

— Shi…ya volvu.

— Como usted lo prometió…creí en que volvería. Es grandioso que no esté herido.

— Ji.

La respuesta de Regis era rara porque su cara estaba siendo jalada.

Los dedos pellizcando sus mejillas lo soltaron, y empezaron a acariciar su cara.

Clarisse puso ambas manos en la cara de Regis.

Y acercó sus labios de esta forma.

“… ¿Eh? ¿Qué está pasando?”, Regis se volvió a petrificar.

Ella olía realmente bien.

Eso entumeció las profundidades de su cerebro.

Cuando estaba suficientemente cerca para que Regis sintiera su respiración.

— Regis-san…

— Ehm… ¿Clarisse-san?

— No debe. Delante de una mujer como yo…estar tan indefenso…

— ¿Qué está pasando aquí?

— ¿Quiere que se lo explique aquí? Qué cruel es, Regis-san. Pensé que era más gentil.

— … Yo no…soy gentil. Los demás puede que tengan esa impresión por mi falta de coraje.

— ¿Está cambiando de tema?

— ¿De, de verdad? No tenía esa intención…

— Fu fu fu… Lo de ahora, ¿está bien si se lo cuento a la princesa?

— ¿¡Qué!?

Regis se encogió cuando le hizo recordar a Altina.

Clarisse quitó sus manos.

Él no sabía por qué, pero cuando se dio cuenta, él se había alejado.

Clarisse sonrió alegremente.

— Es una broma, Regis-san… ¿Le gustaría algo de té?

— … Gracias, lo acepto. Por alguna razón, tengo mucha sed.

— Está bien, inmediatamente.

Clarisse salió del cuarto después de inclinarse.

 

Parte 3

Dos semanas después que el regimiento fronterizo de Beilshmidt conquistó la Fortaleza de Volks.

El grupo de Regis estaba dentro de la sala de conferencias usada por Weingartner y sus oficiales en el pasado.

La bandera del imperio y la bandera designada por Altina estaban puestas en la pared.

Ya que ella carecía de talento artístico, el dibujo del escudo fue dibujado de nuevo por un profesional.

Una esquina del cuarto estaba decorada con flores rojas, preparados por Clarisse que se había mudado aquí desde el Fuerte Sierck.

— Pensé que sería necesitado pronto, así que traje esto de antemano.

Es era el caso.

Como siempre, quien más creía en la victoria de la princesa definitivamente era ella.

Aparte de Regis, Altina, Evrard y Jerome también estaban presentes.

Solo el mínimo de las fuerzas fueron dejadas en el Fuerte Sierck, el resto se había mudado a la Fortaleza de Volks.

Esta sería su base a partir de ahora.

Regis dijo con un reporte en mano:

— … Y en conclusión, la relocalización ha sido completada. Se sentirá incomodo hasta que nos acostumbremos. Las renovaciones serán hechas, así que háganmelo saber si tienen sugerencias.

Altina levantó su mano y dijo:

— Los cocineros están suspirando, diciendo que no pudieron hacer nada más que salsa.

— Ja ja… Ya llamé a un arquitecto para la cocina. Habrá una nueva cocina para el siguiente mes.

Jerome revisó los documentos en sus manos.

— ¿Qué hay de los mercenarios? Sí hablaste con los tipos de la Fortaleza de Volks, ¿cierto?

— Alrededor de 1000 terminarán su contrato con el Gran Ducado de Varden y se enlistarán al regimiento fronterizo de Beilschmidt. Pero ahora aún son prisioneros de guerra.

— Eso es demasiado poco. 3000 de los 4000 soldados estacionados aquí deberían ser mercenarios. Debería haber algunos soldados de Varden que también querrán desertar. ¿No debería haber 1500 más?

— Nuestro presupuesto es ajustado, así que hice los requisitos más estrictos. Como la edad y experiencia en batalla.

— ¡Hmmp! ¡Eres tan tonto como siempre. No importa, recibe a todos los que estén dispuestos.

— Pero…

— ¡Ellos serán dignos de combate después de entrenar conmigo por tres meses!

— En-entiendo.

— Eres ignorante en las cosas que tienen que ver con sudar. Aunque estás muy bien cuando se trata de matanzas.

— Por favor no lo haga sonar como si tuviera un fetiche raro… Comparado con las historias de grandes esfuerzos, las historias sobre intelectos son más populares estos días. Ah, hablando de genios y matanzas… Leí un libro no hace mucho… Era sobre una chica excepcional en resolver misterios mientras come dulces. ¡Fue grandiosa! Solo quedándose en su torre y—

— ¡Suficiente, siguiente reporte!

— Ah, sí…

Cuando Regis hablaba sobre libros, no podía detenerse a sí mismo.

— Erm, el pedido de devolución de parte del Gran Ducado de Varden… ¿Desea escuchar el monto que están ofreciendo?

— No es necesario.

— … Es cierto.

Altina asintió.

— Ya sea las vidas que fueron perdidas para tomar este Fuerte, o las vidas que fueron salvadas con la conquista de esta fortaleza, estas no pueden ser compradas con dinero.

— Si necesitamos dinero, solo capturen la capital de esos bastardos. Los quemaré cuando tenga el tiempo, solo díganles eso.

— Espere, ¿Lord Jerome? ¡Justo estaba hablando de cuan preciosas son las vidas!
— Probablemente haremos la guerra con ellos, de todas formas.

— Ah~ ¡Entiendo! Le responderé al Gran Ducado de Varden. Sería bueno si no hay ninguna guerra inmediatamente.

Evrard parecía estar en buen ánimo y dijo:

— Hablando de eso, los soldados parecen estar llamando al regimiento por otro nombre.

— Hmmp…

Jerome desvió su mirada.

Él parecía saber de esto.

Altina inclinó su cabeza a un lado.

— ¿Y cuál es?

— “Ejército de Marie Quatre”, así es como lo llaman.

— ¿¡Eh!? ¿¡Yo!?

— Eso significa que los soldados adoran a la princesa.

— Ugh, ehm… ¿De verdad?

— ¡Así es! ¡Una diosa!

Altina se encogió por la vergüenza.

Regis entendía como se sentía.

Aunque el territorio de Beilschmidt no desaparecería, la escala estaba más allá del nivel de un regimiento. Llamarlo “Ejército de Marie Quatre” era más apropiado.

— ¿Supongo que está bien?

La puerta fue tocada en ese momento.

Como estos pasadizos están hechos de rocas, el sonido de la tocada fue más fuerte que en el Fuerte Sierck.

— … Adelante.

— Disculpen.

Era Eric.

Él sacó una carta.

— Esto acaba de venir de la capital.

Estas palabras hicieron que Altina y Jerome se tensaran.

Ellos fueron ordenados que ataquen la Fortaleza de Volks por su alianza con los bárbaros.

Ya que el regimiento fronterizo se volvió fuerte, la orden fue dada para debilitarlos, pero Altina logró derrotar al reconocido Fuerte invencible e incrementó sus fuerzas por más de mil.

¿Cómo reaccionaría el segundo príncipe Latreille?

Regis tomó la carta.

— Está dirigida a la princesa… ¿Está bien si lo abro?

— Claro, esto nos concierne a todos.

— Entonces…

La carta fue puesta en la mesa.

Era otra carta larga de palabrerías felicitando por la victoria.

Y al final—

— Daremos una fiesta por el festival del día de la fundación en abril. Marie Quatre Algentina está cordialmente invitada para que atienda. Esto es lo que nuestro padre desea también. Espero con ansias el día en que nuestra familia esté reunida una vez más.

Jerome golpeó su mano en la mesa.

— ¡Es una trampa!

— Es cierto, pero tampoco podemos ignorarlo.

Evrard frunció.

Eric también se veía decaído.

— Es cierto… Dijo que eran los deseos del padre de la princesa… El emperador.

— ¿¡De nuevo!? ¿¡Si nos rehusamos nos tildarán de traidores!?

Regis inclinó su cabeza a un lado y dijo:

— No debería…ser tan extremo. Pero no se puede evitar si nos acusan de ser desleales. Conquistar la Fortaleza de Volks e incrementar las fuerzas de la princesa ya es un tema esparcido.

— ¡Con este Fuerte, podemos hacerles batalla a los tipos del Primer Ejército del Imperio!

Jerome se paró.

Por las circunstancias actuales, podría haber problemas con los suministros, pero definitivamente era mejor que antes.

Altina le pregunta a Regis:

— ¿Qué piensas?

— Hmm… ¿Qué tal si vamos? Después de todo, son tu familia.

— Son familia, pero puede que quieran matarme.

— Solo intenta confirmar este hecho. Si quieres continuar con tu ambición, necesitarás encararlos algún día.

— Encararlos…

— Sí. El personaje principal de las historias siempre se encuentras con un rival. Es tan común que incluso podrían ser amigos.

— ¿Libros de nuevo? ¿Pueden ser confiados?

— … Probablemente. ¿Tienes miedo?

— No lo sé.

No era común que Altina muestre su lado débil.

El nombre de su hermano hizo que la tomara por sorpresa emocionalmente.

Este era un factor inestable que Regis quería deshacerse.

— … Esta es una invitación hecha en el nombre del príncipe Latreille. Cualquier cosa que suceda en el imperio o en el camino sería su responsabilidad. Pero eso no garantiza que todo estará bien.

— Cierto… Huir no es una opción.

— Sí.

Altina se paró.

 

— Voy a la capital imperial. ¡Aun si la oscuridad me espera ahí!

 

Jerome dijo con su rostro de guerra:

— ¡Capital imperial! ¿Qué tal si llevamos todos los 5000 soldados para la celebración de victoria? ¿Qué tal?

“Eso significaba una guerra completa…”, Regis frunció.

Altina agitó su cabeza y dijo:

— Solo necesito que Regis me acompañe.

— ¿¡Eh!? ¿¡Solo yo!?

— Ah, Clarisse también vendrá.

— ¿Solo tres personas?

— Tch.

Jerome se sentó con una expresión aburrida.

Evrard y Eric le rogaron a Altina, “¡Al menos lleve un guardia!”

Regis también quería una escolta.

Ya que el enemigo no era solo el príncipe Latreille.

En cualquier caso, había pasado un buen tiempo desde que se fue de la capital.


Notas de la traducción:

[1] Lobo gris.


 

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4 pensamientos en “Capítulo 5: Invitación a la oscuridad

  1. Jajaja tan sorprendente como siempre, peleas de maids por la castidad de Regis, discrepancias cronologicas como una referencia a cierta historia de la epoca victoriana siendo esta una historia medieval y una trampa la cual podria dar desenlace a una guerra, estare esperando el proximo volumen y animo que un vol mas no es tanto (okno) pero si espero que tengan tiempo de traducir esta novela que ahora es una de mis favoritas.

    Pd: person por el rollo de mensaje, me emocione tehe~

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  2. Pingback: ¡Altina vol 2 completo! (Específicamente, el cap 5) |

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