Capítulo 2: Duelo bajo la luna

Capítulo 1ÍndiceCapítulo 3


La capital imperial Versailles no tiene murallas.

Posicionadas en una cuenca ligeramente elevada estaban hermosas y vastas calles. Mirando desde la cima de la colina, uno podría ver el hermoso escenario entero despejado.

En el corazón de la ciudad estaba el palacio imperial Le Brane.

Desde la cima, el plano simple del palacio estaba retratado con una gran cruz con caminos bien organizados, dividiéndolo en cuatro esquinas con cuatro pequeños jardines en el norte, sur, este y oeste, y un gran jardín en el centro.

El palacio no solo era la residencia de la realeza, sino también el cuartel general donde los asuntos militares y nacionales eran tratados.

Rodeando el palacio estaban las haciendas privadas de los nobles, ya sea de aquellos que poseen territorios cercanos o aquellos situados muy lejos.

Como no había murallas o puertas que separen los distritos, los centinelas podían ser vistos en todas partes. Si algún plebeyo fuera a estar a diez pasos de los bordes, sería arrestado por los guardias armados e interrogados.

En el camino enfrente del palacio, los caballeros de los Lobos Blancos estaban avanzando lentamente por una calle.

Las calles estaban llenas de personas.

La capital estaba llena con la festividad ya que mañana sería el aniversario del imperio por su fundación. El festival empezó desde la mañana por lo que las tiendas estaban instaladas a lo largo de las calles.

Sin embargo, había demasiada gente.

Regis miró a los alrededores.

— … ¿De qué se trata?

— Se reunieron porque querían dar un vistazo a la princesa Marie Quatre. Por supuesto, algunos también se reunieron para ver al príncipe Latreille, pero hoy es un día especial.

— Así es, dado que la princesa está alejada de la capital.

— Aunque es cierto, el principal motivo es porque la joven princesa conquistó la famosa e impenetrable fortaleza de Volks, lo que obviamente llamó la atención de las personas.

— Ah, ya veo.

En la capital, había muchas familias adineradas, pero el número de personas que vinieron por la admiración a la realeza y nobles también eran muchas.

Con la joven y hermosa princesa convirtiéndose en una heroína, no era extraño que las personas se reúnan.

Viendo la situación, Regis entendió por qué Latreille querría atraer a Altina hacia su lado.

Regis sacó su cabeza por la ventana, viendo a Altina que estaba al frente.

Altina, que estaba avanzando lentamente mientras cabalgaba en el caballo mantuvo un rostro firme mientras era rodeada por simpatizantes de sus enemigos políticos.

A causa de esto, las personas podían sentir un aura majestuosa alrededor de ella.

Sin embargo, por el camino, había algunos niños que seguían gritando “¡Marie Quatre-sama!” mientras agitaban sus manos.

Regis tenía miedo de que Altina muestre abiertamente su disgusto o haga comentarios desagradables, pero ese miedo pareció ser injustificado.

Mientras los civiles se reunían, el ambiente aumentó en tensión.

De pronto, Altina que estaba manteniendo un rostro firme, sonrió y ondeó su mano hacia los civiles.

Viendo esto, la multitud empezó a gritar de alegría.

— ¡Vive Marie Quatre![1]

— ¡Vive l’empereur![2]

Alguien empezó a tocar música y la multitud comenzó a cantar canciones alagando al imperio.

Viendo la sonrisa de Altina, Regis sintió que esta era la primera vez viéndola de esa forma.

Mientras viajaban, una voz femenina llegó a las orejas de Regis.

— ¿¡Regis-san!?

— ¿¡Eh!?

Regis volteó y miró.

Aunque el carruaje estaba avanzando lentamente, él aún podía sentir la velocidad. Regis volteó y miró hacia la multitud.

Entre las personas, él vio a una mujer familiar.

Aunque quería decir su nombre, el carruaje ya había avanzado, causando que Regis la pierda de vista.

No se pudo evitar, Regis volteó y miró hacia atrás.

——— Parece que te encuentras bien, Carol-san.

Regresé a la capital— sintió Regis.

 

Parte 2

La magnífica puerta fue abierta, permitiendo que el carruaje avance dentro del palacio Le Brane.

Los caballeros de los Lobos Blancos que siguieron el carruaje no cruzaron la puerta.

Similarmente, Abidal Evra y el resto que viajaron juntos desde la fortaleza de Volks se detuvieron en la puerta. Eric fue el único guardia que entró acompañando a Altina.

El carruaje avanzó lentamente a la plaza del palacio y se detuvo ahí.

Latreille, Germain y los caballeros sumaban seis; mientras que este lado estaba Regis, Altina, Clarisse y Eric; cuatro personas.

Esta era la primera vez que Regis vio el interior del palacio. Él sintió que era un lugar asombroso y miró a su alrededor.

Los mosaicos color crema de la plaza estaban grabadas con detalles exquisitos.

Los detalles de los mosaicos en realidad eran Guardias Imperiales sosteniendo mosquetes con una mano.

Regis solo había escuchado de ellos en las historias; esta era la primera vez que en realidad los veía.

— … Qué increíble, de verdad.

— Ha~ Finalmente llegamos.

Altina, que nació y creció aquí, estaba más relajada que cuando estaba rodeada por personas.

Dejando de lado la vestimenta de Altina, con solo la forma en que desmontó fue suficiente para que incluso cause que el caballo tiemble.

— Debo agradecerte, Latreille…ya sea por el caballo o la bienvenida.

En efecto, si aún estuviera viajando en la diligencia, podría ser imposible avanzar bajo los ojos del público, incluso podrían ser el hazmerreír y serían infames por tal motivo.

Entonces Latreille desmontó de su caballo.

— Fufu, me alegra que estés satisfecha con esto.

— Sin embargo…

Altina miró con agudeza a Latreille.

— … Yo, ¡no confío en ti!

— Ya veo. No queda de otra, solo hice muy poco. Sé que un caballo no es suficiente como compensación. Entonces, te veré después en la cena.

Latreille estaba ondeando su mano y mostró una sonrisa solitaria mientras caminaba hacia las escaleras.

Mirando furiosamente esa figura:

— Definitivamente hay algo sospechoso.

— … ¿Se encuentra bien, princesa?

— ¡Esa es su cara cuando está pensando en algo malo!

— … Bueno, es porque está en plena pelea política. Obvio que tiene esa cara.

— Cuídate, Regis, definitivamente hará algo.

— … Empezando mañana es el tercer día del aniversario de la fundación del imperio, si nada sucede durante este periodo de tiempo, mi trabajo será más sencillo.

— ¡Era la cara de cuando metió un sapo en mi equipaje!

— … Sería grandioso si solo se resuelve con un sapo.

El personal del palacio apareció y procedió a remover el equipaje del carruaje.

Finalmente, ellos podían tomar un descanso.

 

Aunque Altina era odiada en el palacio, ya que es una princesa, tenía un cuarto propio.

Siguiendo a Altina, que pasó por la entrada, estaba Clarisse que la seguía como si fuera algo natural. Incluso Eric, como se esperaba del hijo de un vizconde, tenía una mirada honesta.

Solo Regis sintió que él no debería estar aquí, siguiendo cuidadosamente desde atrás.

El palacio era como un museo de arte ya que había demasiadas piezas de arte, incluso el mismo palacio parecía una pieza de arte. Además, había muchas escenas que aparecieron solo en historias que podían ser vistas aquí.

——— Oh, ¿no es este el pilar que “El ladrón de amor de la corte imperial” describió? Ese corredor debería ser donde la pelea uno vs uno mencionada en la “Leyenda del héroe Alfred” sucedió.

— … Asombroso… ¿Podrá ser que es el paraíso?

Dentro del palacio, aparte de algunos empleados, la mayoría eran nobles.

Los nobles levantaron sus cejas cuando vieron a Altina.

Altina pensó que los nobles le dirían algo desagradable, pero parece que nadie se atrevió.

Lo que les dejó mudos no fue solo el Grand Tonnerre Quatre que Altina estaba cargando sin ningún problema.

Más bien, no solo se rumoraba que esta princesa había derrotado al héroe Jerome, ella también apaciguó a los bárbaros y la heroína que capturó la impenetrable fortaleza. Ella era la comandante que logró estas hazañas imposibles.

Dejando de lado la realidad…

Los nobles en la capital imperial reconocieron que no eran capaces de despreciar a los soldados.

— Parece que hay otra cosa para agradecer a Latreille.

— ¿Qué sucedió, princesa?

— Después que me uní al ejército, el palacio se hizo más silencioso.

— Ya veo…

Sin embargo, esto causó que los pensamientos maliciosos dirigidos a ella aumenten.

Incluso sin una palabra, Regis podía saber que los nobles los miraban como si fueran demonios. Regis enderezó un poco su espalda y pensó:

——— Así que este era el ambiente en donde Altina creció.

Cuando él escuchó esto por primera vez de Altina, Regis pensó que era increíble. Sin embargo, después de ver esto, él entendió lo que Altina quería decir.

Como una realeza, Altina estaba insatisfecha sobre el sistema actual de Belgaria. Estar preocupada por las personas era algo bueno, pero ¿este sentimiento solo surgió porque su madre era una plebeya? Regis no podía evitar pensar en esto de vez en cuando.

Pero ahora, Regis entendió lo que Altina pensaba.

Este sentimiento que los nobles guardan hacia los civiles— fuerte y descarado, ilógico, ofensivo y odioso, era la mejor reflexión de lo que los nobles eran actualmente.

¿No sienten que algo está mal?, mientras albergaba este sentimiento, Altina empezó a dudar sobre el sistema de nobleza. También mostró un interés en política y empezó a simpatizarse por los civiles que habían sufrido. Esto debe ser como fue formado el objetivo de Altina— pensó Regis.

Notando algo raro en Regis, Altina preguntó:

— ¿Viste algo interesante?

— … Sí… Así que es aquí donde creció la princesa.

— Síp.

— … Si preguntara por el palacio, quizás pueda averiguar cosas relacionadas a la princesa.

Altina se sonrojó repentinamente.

— ¡Q-Qué estás diciendo, Regis! ¿No te parece vergonzoso?

— ¿Eh?

Repentinamente, ella le susurró en la oreja de Regis.

— Ehm… En, En verdad, me pregunto si debería presentarte a mi padre.

— … Cálmate Altina. Aunque no entiendo, pero si yo, un plebeyo, ofendo accidentalmente al emperador, podría ser ejecutado.

La voz de Regis solo fue lo suficientemente alta como para que escuche Altina.

El cuarto de Altina estaba ubicado en el centro del lado norte.

El cuarto de al lado era para que lo usen los sirvientes. Normalmente sería el cuarto que use Clarisse, pero…

— Será inconveniente si la distancia es demasiado larga, Regis y Eric, ustedes se quedarán en el cuarto al lado de este. Clarisse, no te molesta quedarte en mi cuarto, ¿cierto?

— Entendido, princesa.

— Como su guardaespaldas, estoy muy agradecido por esta decisión suya.

Eric también aprobó esta idea.

Durante el viaje, Regis y Eric estaban durmiendo junto con Abidal Evra y los demás. Que los dos compartan un cuarto con una cama para muchas personas era demasiado. No hubo motivos para rehusarse.

 

Parte 3

Llegaron al cuarto en la tarde———

Era la hora en que si fueran al comedor del palacio, podrían decirle a los sirvientes que hagan el almuerzo.

Sin embargo, Altina sugirió ir a las calles.

— ¡Vayamos a ver la locomotora a vapor!

Mientras Regis y Eric estaban fuera, Clarisse usó el tiempo para limpiar el cuarto que no había sido usado por un largo tiempo.

Altina usó un trapo para cubrir su cabello y salió.

Este año, el imperio de Belgaria estaba construyendo sus primeros rieles. La locomotora a vapor era de High Britannia, el riel empezaba desde la capital hasta la ciudad cercana de Sanc Juhel, una distancia corta como prueba preliminar.

High Britannia era una nación gobernada por una reina. En el pasado, era famosa por su té y cultura. En años recientes, ellos han empezado a enfocarse en el avance tecnológico.

Con la gran compra de hojas de té, los dos países cooperaron en desarrollar nuevas tecnologías que venían del este.

High Britannia, una nación mucho más pequeña que Belgaria, sonó las alarmas de advertencia de los sabios residiendo dentro del imperio.

Para aprender más sobre el avance tecnológico, académicos de Belgaria han estado yendo a High Britannia como estudiantes de intercambio. Aun así, ¿era posible siquiera alcanzarlos?

Regis también sintió que uno debería ser cuidadoso de High Britannia, este sentimiento se intensificó después de que vieron la locomotora a vapor.

Altina tenía una mirada inocente como siempre.

— ¡Qué maravilloso, Regis! ¡Es grande y negra! ¡Muy grande! ¡El ruido también es grande!

— …Es cierto.

— ¡Quiero subirme!

— … Tal vez la próxima vez, después que regrese, podrá sentarse por tantos viajes como desee.

Esta locomotora nunca antes vista hizo que el aniversario será uno sin precedentes.

Después de esto, Regis fue a la librería que solía visitar y saludó a la dueña, Carol.

Más tarde esa noche, Regis y el resto fueron a cenar en La Taverne que Regis frecuentaba en el pasado. Sin embargo, este lugar en realidad era donde la política era fuertemente discutida.

Empresarios, profesores y estudiantes se reunían aquí para discutir las noticias recientes.

— Las reservas nacionales han bajado más del balance, ¡y no hablemos del dinero requerido para realizar el matrimonio de la sexta concubina! Antes de eso fue la fiesta de cumpleaños de una concubina y aún queda el aniversario de mañana; qué desperdicio de dinero.

— ¡Los impuestos de los plebeyos son usados para pagar los banquetes de los nobles! ¿¡Cómo podemos permitir esto!?

— ¡Esta debería ser una nación libre y de igualdad para todos!

El joven energético gritó mientras blandía su puño.

Viendo esto, le tomó todo el esfuerzo a Regis y al resto el solo estar parado en la entrada de la tienda. Altina, que estaba usando una tela para cubrir su cabello, reveló una mirada de inquietud.

Sería problemático si la identidad de Altina fuera a ser revelado aquí.

— … Antes era una tienda donde se podía comer tranquilamente, pero…parece que será mejor si volvemos.

Regis les sugirió a Altina y Eric, regresaron al palacio.

 

Parte 4

Mientras el sol se iba lentamente, ellos regresaron al palacio.

En el noreste del palacio, la escena en donde el personal estaba preparando la cena y el banquete de mañana parecía un campo de batalla.

Aunque los guardias en la puerta vieron a Altina camuflada, ellos no los detuvieron ya que Regis y Eric estaban vistiendo su uniforme militar.

Dejando las calles bulliciosas, ellos pasaron por el patio mientras avanzaban hacia el salón.

En el cuarto de la sección norte.

El hermoso armazón de la cama, las esculturas artísticas en la pared y el candelabro con joyas como accesorios colgando de él.

Viendo esto los impresionó.

Aun si este cuarto era el más modesto en el palacio.

Altina se quitó su manta, revelando el vestido debajo y su cabello que estaba cubierto por una tela. Incluso con su vestimenta de antes, los guardias no la hubieran detenido.

Caminando por el corredor lleno de piezas de arte, ellos se dirigieron hacia el centro del palacio.

— Mis disculpas, princesa. Porque le mostré los alrededores, las cosas terminaron de esta forma…

— Está bien, quería ver ese tipo de cosas por eso salimos. Eric también estaba, así que estábamos a salvo.

— Po-Por supuesto. Aun así, estoy un poco nervioso.

Recordando la escena anterior, Eric no pudo evitar temblar.

— ¿Eh? ¿Él es…?

Viendo al frente del corredor, la mano de Altina llegó a su cintura, pero no había nada ahí.

El Grand Tonnerre Quatre era demasiado enorme, por lo que usualmente se equipaba con una espada larga. Sin embargo, sería demasiado llamativo si lo vistiera en las calles, por eso Altina no lo tenía con ella.

Viendo a Altina detener sus acciones, Eric apretó la empuñadura de su espada, dando un paso adelante para cubrir a Regis y Altina con su cuerpo.

— ¿Eh? E-Esa persona es, quizás…

Acercándose desde el otro lado estaban un hombre de cabello plateado.

Su cuerpo era suficientemente delgado para hacer que las personas piensen que era una mujer.

Su altura era alrededor de la de Regis.

Vestía un uniforme militar cosido sin medallas decorativas. Con él estaba una espada larga decente con una joya en su empuñadura.

Altina gritó.

— ¡Auguste!

Escuchando su nombre, el joven de cabello negro al lado del de cabello plateado reaccionó primero.

— Es, Algentina-sama.

— Oh, Eddie también está junto. Qué pasa, está bien si me llamas como antes.

— Gracias, no estoy acostumbrado a las conversaciones formales.

Vistiendo un uniforme militar negro, en su cintura estaba una espada larga roja con el nombre completo de Eddie grabado en la empuñadura. Por eso, Regis sabía quién era.

——— Duque Eddie Fabio de Balzac.

El clan Balzac era conocido por su esgrima, la primera generación era la mano derecha del emperador flameante. Como prueba de su prestigio, una de las siete espadas se le fue otorgado al clan.

No había duda, la espada en su cintura era el «Defendre Sept».[3]

Su abuelo, Baltasar, era el maestro de Altina en la esgrima. Eddie quería relajar el ambiente, pero no pudo cambiar el hecho de que los dos eran enemigos políticos.

Incluso sabiendo que Altina y Auguste eran enemigos políticos, ¿por qué motivo Eddie y Auguste tenían que moverse juntos?

Altina puso su mano en el hombro de Regis y dijo:

— ¡Los presento! Él es Regis, mi estratega.

— Ah… Encantado de conocerlo, soy Regis Alric, oficial administrativo de quinto grado.

— ¡Aaah, he escuchado su nombre! Encantado de conocerlo, Regis-san, puede decirme Eddie.

14

Terminando sus palabras, él estrechó su mano para un apretón de manos.

——— ¿Un duque y un plebeyo dándose la mano?

Había un rumor de que el duque era buena gente. Parece que era verdad.

Por lo tanto, ambos se dieron la mano. Sus manos sujetas temblaron un poco.

— … Sí… Un gusto conocerlo.

— Ah, ¿no me diga que es cauteloso de mí?

El hombre de cabello plateado le dio un ligero golpe con el codo a Eddie.

— Por supuesto, estúpido.

— Ja ja, me disculpo.

— Algentina… Ha pasado un tiempo.

— Erm, eres Auguste, ¿cierto?

— Claro sí.

El primer príncipe, Carlos Liam Auguste de Belgaria, respondió con disgusto.

Altina no mostró ningún remordimiento.

— ¿No te has vuelto más pequeño?

— ¡Co-Como puede ser eso posible! Qué grosera.

— También, tu voz parece un poco aguda.

— !?

Eddie respondió por Auguste.

— Verás, Algentina… Después que Auguste-san se enfermó, muchas cosas sucedieron.

— Ah, ¿de verdad? No importa, hay otras cosas que quiero preguntar. Oye, ¿por qué Eddie está junto a él?

Altina señaló al pecho de Eddie con su dedo y dijo eso.

Eddie desvió incómodamente su mirada.

— Actualmente estoy trabajando como el guardia de Auguste, ¿no lo sabías?

— Nunca escuché sobre eso.

Esta también era la primera vez que Regis lo escuchaba. Había una escasez de información ya que ellos estaban en las fronteras. Sin embargo, las noticias relacionadas al incendio de la villa sí les llegaron.

— … Eso me recuerda, ¿usted fue atacado por bandidos?

Preguntó Regis y cambió el tema.

Auguste respondió sin dudarlo.

— Sí, esos tipos fueron contratados por Latreille. La mente maestra fue el mayor general Baudouin, pero desafortunadamente, no se encontraron evidencias.

Eddie estaba sorprendido cunado Auguste dijo eso con confianza.

Parecía que las noticias eran verdad.

Eddie reveló un rostro intrigado y dijo:

— Latreille-san también, tiene muchas circunstancias, es problemático. No creo que se atiente contra tu vida, Algentina, pero cuídate.

— Pienso que eso no sucedería siempre y cuando estemos en el palacio, así que no me preocupa. En vez de eso, Eddie, ¿eres capaz de matar a alguien? ¿No te daba miedo ver sangre?

— Ah, eso, no, matar a alguien no es mi fuerte… ¿No es lo mismo para ti, Algentina?

— Yo, yo, ¡Puedo matar si es necesario! Creo.

Regis observó los alrededores.

Los nobles que pasaban por ahí tenían una mirada de curiosidad mientras miraban hacia aquí.

Por un lado estaba el confinado Auguste y por el otro estaba Altina que regresó de las fronteras. La conversación entre los dos era una vista extraña para ellos.

Si tales palabras extremas fueran a ser usadas, podría ser problemático. Si se llegaba a escuchar las primeras palabras de Auguste de hace un rato, las cosas se pondrían serias.

— … Princesa… Ya debemos prepararnos para la cena.

— Síp, así es mejor. No se puede calmar aquí.

Altina también estaba consciente de la situación.

— Hermano, nos vemos durante la cena.

— Sí, cuídate.

Auguste asintió su cabeza.

Los dos lados cruzaron caminos.

Eric miró atrás hacia Auguste por un tiempo antes de seguir a Regis y Altina.

— Mis disculpas.

— … ¿Sucedió algo?

— Ah, no, solo que… No es nada, Regis-san.

 

Parte 5

Altina se fue a la cena.

Como el banquete no había empezado aún, los nobles seguían vistiendo su vestimenta usual, que era una vestimenta suelta con una faja sujetada en la cintura.

La cena de Regis, Clarisse y Eric fue traída al cuarto de los sirvientes; ellos planeaban terminar sus comidas antes de que Altina regrese.

Regis estaba pasmado de que incluso los aperitivos que fueron servidos eran comida de lujo.

— Esto… Está bien comer esto, ¿cierto?

— Aparte de Regis, Eric-san es un noble.

Fue lo que respondió Clarisse.

¿Hm? Regis sintió que el ánimo de Clarisse había cambiado.

Cuando hay otros alrededor, Clarisse tiende a quedarse en silencio…

Tal vez a causa de trabajar juntos por un tiempo, Clarisse parecía haber tomado confianza con Eric.

Eric, que había sido regañado, se puso rojo.

— Es porque pertenezco a la posición baja de vizconde. En el palacio, no tengo una posición importante.

— … Puede que te estén tratando como un subordinado de la princesa… Que en el palacio sirvan estos esplendidos platillos hasta a las personas comunes, no quiero pensar eso.

Hablando de eso, estos platos eran obviamente cocina fina.

Dado que las tecnologías marinas avanzaron en los años recientes, la pimienta, que era un bien lujoso, era usada generosamente.

Después de eso, disfrutaron silenciosamente sus comidas.

Repentinamente, hubo un golpe en la puerta.

— ¿Quién será? ¿No me digan que aún hay más comida?

Al mismo tiempo que Regis estaba hablando, Clarisse fue a abrir la puerta, mientras Eric sujetaba la empuñadura de su espada.

Altina entró corriendo después que la puerta fuera abierta.

— ¡Regis!

— ¿¡Eh, princesa!?

— ¡Ahh, dime como siempre!

Regis casi se cae de su silla cuando Altina golpeó ligeramente su hombro.

Entonces Altina procedió a sentarse en la parte vacía del asiento.

Y así, Regis y Altina estaban compartiendo una silla.

— ¿¡Qué!?

— Ah~ Qué, ¡no molestes!

— Erm, disculpe…¿princesa?

— ¡Ya está bien, cierto! Es porque Eric siempre está cerca. Ya no aguanto.

Eric estaba confundido cuando su nombre fue mencionado. Él no hizo nada malo, así que debe de haber algún motivo para esto.

Parece que intentar ocultar su relación con Altina era imposible.

— Ha…Ehm… El hecho es, Eric…tendría problemas si fueras a malinterpretarlo…

— ¡No estoy acostumbrada a las conversaciones formales! Por eso, le digo a Regis que me habla normalmente, y me diga por mi apodo.

— … Afectará la moral del ejército si los rumores de esto se esparcen, por eso hay la necesidad de ser formal. También es mi deber como estratega ser formal cuando hablo con su alteza.

— ¡Aish! ¡Dime como siempre!

— Ah… Este… Al-Altina.

— E je je

La cara de Altina se sonrojó en un instante.

Eric ocultó su rostro. Ahora estaba poniendo una cara como si quisiera morirse.

— E-Eso significa… Regis-san, y la princesa… ¿¡Tienen una relación de status diferentes!?

— No es eso.

Regis respondió sin dudarlo, entonces Altina empujó de la silla a Regis con su trasero.

— … ¿Qué pasa, Altina?

— Siento que la silla es muy cómoda, ¿por qué no vas y te sientas en el balcón y disfrutas el viento fresco de la noche?

— … Si es posible, me gustaría terminar mi comida aquí adentro. El clima aún es frio; no estoy interesado en pasatiempos de los nobles.

¿Por qué se molestó repentinamente? — Regis se rompió la cabeza pensando en el motivo.

Regis no tuvo otra opción más que encontrar otra silla para sentarse.

Clarisse procedió a limpiar los utensilios usados por Regis y preparó un nuevo set de utensilios para Altina.

— Princesa, esto es inevitable dado que estamos hablando de Regis.

— ¡Es cierto! ¡En verdad, todo por culpa de Regis!

— … ¿Qué hice?

Eric estaba riéndose secretamente a un lado. Su expresión era diferente al de antes como si hubiera visto el infierno, ahora su rostro mostraba una sonrisa genuina.

— Esto se parece a una relación entre buenos hermanos, me siento aliviado.

— … La relación entre Altina y yo se supone que es la de un comandante y estratega… En cualquier caso, sería problemático si los rumores se fueran a esparcir, así que espero que puedas mantenerlo como secreto.

— Lo juro por mi honor.

Eric desenvainó su espada mientras decía eso, y lo envainó después. Esto era el juramento de un caballero.

— Gracias. Volviendo al tema, Altina, ¿por qué estás de regreso tan rápido? ¿Y la cena?

Se suponía que era una cena de reunión para la realeza.

— ¡Es cierto! ¡Regis, escúchame!

— Eso hago.

— ¡Mi padre se casó con otra concubina!

— … Parece que la ceremonia de matrimonio fue cuando estábamos sitiando la fortaleza de Volks… La sexta concubina, eh. Escuché que apenas tiene 15 años.

Significaba que la sexta concubina, dejando de lado al primer príncipe y segundo príncipe, era más joven que el tercer príncipe Bastian y era casi de la misma edad que Altina.

Esposas que eran más jóvenes que los hijos era común entre la nobleza y realeza.

— ¡Esa sexta concubina estaba sentada justo al lado de mi padre durante la cena! Como si fuera la esposa principal.

— E-Eso parece que traerá problemas… Ehm, la sexta concubina es una princesa de Estaburg, lo que significa que es la princesa de una nación vecina. Con un status como ese, ella puede que sea más creída que las hijas de los nobles.

— ¡Había una gran tensión que se podía oír! Entre la esposa principal y la nueva. Casi ni se podía respirar.

— Suena intenso…

— Por eso, aunque en vez de un aperitivo, para mí fue un jugo; ¡bebí eso y me fui!

— ¡Te fugaste!

— ¡No, no, no, no soportaría ver eso!

— … No queda de otra… Pero saldrás a la fiesta de mañana.

— ¡No!

— … Altina. Abidal Evra y el resto terminaron sus trabajos como tus guardias. Ahora, tú también deberías hacer tus deberes.

— Ah, hm, entiendo, era broma… Por supuesto que lo haré debidamente. Pero hoy es imposible.

— … El show empieza mañana, así que descansa bien por hoy. Después de todo, el largo viaje le está pasando factura al cuerpo.

— ¡Cierto!

Altina recibió los utensilios.

— A ja ja, no sé por qué, pero me siento hambrienta después de sentirme aliviada. Ahm, oh, esto es delicioso.

— … Nosotros también comamos.

Clarisse y Eric asintieron estando de acuerdo con Regis.

 

Parte 6

Después de la cena, Altina y Clarisse regresaron a sus cuartos.

Aunque era demasiado temprano para dormir, pero se sintieron cansadas después del largo viaje.

Después de un tiempo———

Alguien tocó la puerta.

Es una noche con muchos invitados.

Esta vez fue Eric quien se fue a abrir la puerta.

— ¿Puedo preguntar quién es?

— Soy Clarisse. Traje el té.

— Ah, discúlpeme.

Eric abrió la puerta, permitiendo que Clarisse entre. Entonces, Clarisse puso el té en la mesa.

Regis estaba leyendo en su ropa de dormir. Cuando vio a Clarisse traer el té hacia él, él asintió para agradecerle.

— Gracias, Clarisse-san, justo me sentía sediento.

— De nada, el té sabe mejor cuando se toma con mucha gente.

— Ya veo… ¿Altina vendrá después?

— La princesa está ausente.

— ¿Eh? ¿Qué sucedió?

— Hace un momento, Latreille envió un mensaje para Altina. Después de leerlo, ella salió apurada después de arreglar su ropa.

— … ¿¡Qué!?

— ¿¡A-A donde se fue!?

No solo Regis, incluso Eric estaba horrorizado después de escuchar eso.

— No vistió ropa de salida, así que supongo que está dentro del palacio.

— ¡Por qué no vin….!

El agitado Eric tragó sus palabras que casi salieron.

Clarisse no era una asistente ni una guardia, sino solo una sirvienta. Aun así ella les dijo el secreto de su ama a los otros. Esto debería ser una desgracia como sirvienta, pero ella igual vino aquí.

Regis puso su libro en la mesa y se paró.

— Gracias, Clarisse-san.

— No hay necesidad de agradecerme, la princesa no dijo que no podía decírselo a los otros.

Originalmente, uno debería mantenerse callado sobre eso; Clarisse solo estaba usando una excusa para decirles.

Eric caminó hacia la puerta después de escuchar.

— ¡En cualquier caso, iré a buscarla!

Su fuerte sentido de responsabilidad hizo que muestre un rostro de determinación.

— Cálmate, Eric. Aunque encontrar a Altina es importante, no puedes ser imprudente en el palacio. Si causas problemas aquí, la posición de la princesa será afectada.

— Ah…entiendo.

Él arregló su ropa y salió después de saludar.

Regis también se cambió rápidamente a su uniforme militar.

Aunque había una mujer en el cuarto, él no tenía el lujo de preocuparse por eso durante una situación como esta.

— … ¿Altina se llevó su espada preciada?

— Sí.

— Si ese es el caso, ella debería llamar la atención… A menos que se haya ido a algún lugar antes de que las personas la noten…y ese lugar esté desierto.

— ¿Conoce tal lugar, Regis-san?

— … Bueno, entre tantos registros de eventos en el palacio, uno de ellos se desvió ampliamente del plano real del lugar y fue extensamente criticado. Había muchos detalles del palacio escritos en los libros, escritos por nobles que visitaron el palacio numerosas veces.

— Estoy muy preocupada ahora…

— Nos lo hiciste saber a tiempo… No traicionaste a Altina, así que no te preocupes. Tampoco te dijo que no digas nada.

— En realidad estoy muy preocupada.

— Es cierto, a pesar de que Latreille actúa como un caballero, Altina podría estar en peligro sin ningún guardia.

— No, no hay necesidad de preocuparse por mi princesa.

— ¿Eh?

— Si Regis-san va, estoy muy preocupada si puede ser de ayuda para proteger a la princesa.

— Ah, erm, al menos puedo gritar por ayuda.

— Es cierto. De seguro salvará a la princesa, Regis-san.

— Ja, ja ja… Qué alivio.

A causa de Regis estando en pánico, su mente no estaba funcionando. Sin embargo, gracias a Clarisse, él logró calmarse.

A diferencia de Eric que estaba entrenado, Regis solo sería una molestia si entraba en pánico.

Por eso, era obligatorio que se calme.

Regis buscó en los estantes de su cerebro.

— … Una situación similar fue escrita en “Un beso en la oscuridad”, escrita por el Barón Vigeville.

— Suena desagradable.

— ¡N-No es lo que piensas que es!

Regis simplemente soltó las palabras sin darse cuenta que era un poco penoso.

De hecho, el libro contenía muchas escenas de encuentros amorosos, pero el género era de misterio.

Si no fuera por la última escena del palacio flotando en el cielo, hubiera sido una obra maestra. Eso era lo que Regis pensó cuando lo leyó.

— …Ya me voy.

— Regis-san, la princesa no perderá contra nadie mientras sostenga su espada. Sin embargo, ella es ingenua e inocente, así que es fácil de engallar. A menos que los pensamientos malignos sean obvios, la princesa no lo notará.

— … Así parece.

— Es por eso que es linda cuando se cree una mentira.

— ¿¡Qué!?

— Estoy bromeando…pero alguien por ahí podría hacer eso, así que por favor protéjala.

— … Hm… Quizás lo primero será protegerla de Clarisse-san.

— Fu fu fu, lo espero con ansias.

— Eres fuerte, eh.

Regis salió del cuarto después de despedirse de Clarisse.

El palacio era más grande que las calles, así que las oportunidades de encontrar a Altina eran bajas si buscaba aleatoriamente.

Latreille escogería cuidadosamente un lugar que esté desierto. Si es así, las obras literarias de entretenimiento describiendo la vida en el palacio serían una buena referencia.

 

Regis abrió silenciosamente la pequeña abertura de la puerta del cuarto Prometheus.

El plano del palacio era un número de edificios extendiéndose en las cuatro direcciones, formando la figura de una cruz. El cuarto de Altina estaba localizado en el centro norte, mientras que el anexo de Auguste estaba en el extremo norte. La puerta que usaron en el día para salir estaba era la del lado noreste.

El cuarto estaba ubicado en la parte noreste, pero miraba hacia el patio en el noroeste.

Había un balcón que se extendía hacia el patio, y su fachada se estaba convirtiendo en un bosque. Por eso, estaba desierto durante el invierno a causa de las bajas temperaturas, solo durante el verano lo usaría alguien. Ahora mismo aún era el comienzo frio de la primavera, las personas normalmente no vendrían aquí, por eso era el mejor lugar para una reunión secreta.

La gran ventana de adentro estaba abierta.

Era una gran ventana que miraba hacia el patio al salir al balcón.

Las cortinas de encaje estaban meciéndose con el viento.

Una chica de cabello rojo vistiendo un uniforme verde y cargando una gran espada estaba parada ahí.

——— ¡De verdad sí estaba!

Regis agradeció desde el fondo de su corazón.

“¡Estoy muy agradecido hacia ti, Barón Vigeville! ¡Definitivamente compraré tu siguiente obra, aun si la capital fuera a flotar por el cielo! No, lo compraré sin importar qué flote en el cielo.”

En todo caso, sería problemático si los guardias patrullando me encuentran husmeando mientras estoy parado en el pasillo.

Regis entró a hurtadillas sin atraer ninguna atención.

Soy bastante ágil para ser un simple ratón de biblioteca que lee en la cama todo el día— pensó Regis.

 

Parte 8

Regis se apegó a la pared en el cuarto oscuro, estirando sus orejas para escuchar la conversación.

Sería bueno si solo fuera una simple plática…

Regis escuchó a escondidas la conversación entre Altina y Latreille.

— Fu fu… Recuerdo que también pasó eso.

— Ahh. Algentina, no has cambiado en nada.

— Pienso que Latraille, tú sí cambiaste… Ahora tienes una forma rara de hablar. ¿Eres un abuelito?[4]

— ¿¡Abuelo!?… Es la prueba de las dificultades que pasé para ser reconocido como un apropiado próximo emperador.

— ¡No te queda! Volviendo al tema, ¿de qué quieres hablar usando la excusa de recordar nuestro pasado?

— Hm, supongo que ya tienes casi la edad para entender estos asuntos…

— Por supuesto, tendré quince pronto.

— Mi objetivo no es solo obtener esta nación. Ahora mismo, ¿nuestra nación obtendrá la victoria si empieza una guerra? Los civiles que son oprimidos están a punto de estallar, si eso sucede, el frente de la guerra será afectada.

— Ohh…

Altina soltó una voz de sorpresa.

— ¿Qué?

— Es que no pensé que Latreille entendiera las dificultades de los plebeyos.

— No soy tan tonto, si solo apoyo a los nobles, más y más gente querrá rebelarse. Eventualmente, esta nación colapsará. Aunque tenemos cientos de miles de soldados, las masas son muchísimos más.

— ¡Exacto! La paciencia de las masas es limitada. ¡Por eso debemos detener la opresión de los nobles!

— Las extravagancias deben castigarse.

Bajo la luz de la luna, asintió Latreille.

La cara de Altina se iluminó al ver esta situación.

No había nada mejor si los ideales de Latreille se alineaban a los de ella.

Si no fuera por ese incidente de envenenamiento, Latreille sería el más cercano a convertirse en emperador.

— ¡Yo pienso esto! Los nobles deberían parar sus comportamientos extravagantes y detener la guerra protegiendo lugares que son vulnerables a los ataques.

— Es imposible detener la guerra.

— ¿Eh? ¿Por qué?

— ¿Sabes cuantas personas se quedarían sin trabajo si se detiene la guerra?… No solo serán soldados, también instructores, oficiales de transporte, armeros, al igual que empleados de mantenimiento… Es necesario mantener la escala de la guerra en todo el imperio uniformemente. Es por eso que se harán más frentes de guerra.

— ¡Cómo puede ser!

La agitada Altina gritó.

Latreille observó los alrededores.

Siendo la noche anterior al aniversario, se podía escuchar música y voces festivas. No parecía que fuera a venir alguien solo por un pequeño escándalo.

— Latreille, pienso que eso es extraño.

— La economía de esta nación y la guerra son inseparables. Deteniendo la extravagancia de los nobles y reprender la inactividad de las masas, controlaría las pérdidas de la guerra. Sin embargo, la guerra en sí misma no se podría acabar.

— Pero las personas están muriendo.

— No se puede dejar a 300 mil desempleados.

— Cómo puede ser…

— Escúchame, Algentina, nuestra nación no puede sobrevivir por mucho de esta forma. En este momento crítico, necesitamos trabajar juntos. No soy capaz de contener a los nobles, aunque tengo el control del ejército, perdí el apoyo de los más cercanos al emperador. Muy pronto, podría ser reemplazado.

— ¿Cómo el consejero de mi padre? ¿Y el primer ministro?

— Así es. También el gran chambelán, especialmente esos grandes nobles ancianos amigos de él con ninguna posición más que aparecer frecuentemente en los eventos. Mis seguidores dijeron que si el emperador cambia de parecer, fácilmente perdería mi posición.

— Incluso nuestro padre no haría algo como eso. Además, Latreille, ¿no eres el comandante del ejército? ¿Quién te remplazaría para liderar el ejército?

— Hay muchos que cubren mi posición. Si ellos obtienen la posición de comandante en jefe, pueden obtener los derechos de sucesión vía el matrimonio.

— ¿Eh? ¿De verdad?

— …

Regis también sabía sobre esto.

Si la familia real solo tenía princesas, aunque podría haber una emperatriz…

Normalmente, el hombre más sobresaliente, siendo el mejor soldado, era elegido como yerno, había casos donde ellos también se convertían en el emperador.

En aquellas ocasiones, al no haber la posición de gobernante, el comandante del primer ejército era escogido.

Entonces, cuando el hijo tenía quince años y recibía los derechos de sucesión; teniendo sangre real inyectada en su familia con la adultez del hijo, el yerno gobernaba la nación como regente en vez del emperador.

En cualquier caso, Auguste se enfermaba con facilidad. Si Latreille era reemplazado como comandante en jefe, esa persona tendría una alta probabilidad de heredar el trono.

— Al final, mi autoridad es pequeña que solo sirve para mover a los soldados en el campo de batalla.

¿Cómo es pequeña la autoridad de comandar un ejército de unos cien mil soldados? — pensó Regis… Sin embargo, era cierto que con solo comandar el ejército no era suficiente para contener a los nobles ni era suficiente para cambiar la nación.

El único que podía hacer eso era el emperador.

Altina parecía entender algo y habló:

— En ese caso, la esposa de ese yerno, podría ser…¿¡yo!?

— Por supuesto, eres la hija mayor del emperador, después de todo, Algentina.

— Nooo…

Aun si se convierte en reina, con un soldado fuerte y deseoso de poder que se convertiría en el emperador, sería imposible detener la guerra. Era un futuro que Altina no podría aceptar.

— Además, hay una más… La hermana menor de Auguste. Ella tiene una constitución más débil que su hermano mayor, y parece estar bajo un tratamiento médico en su casa.

— ¿Felicia? Bueno, ya que no jugué con ella, no la recuerdo mucho~.

— … Eso es porque ella tenía la fuerza de una niña normal. Para que ella juegue algo como cargar vacas sería imposible.

— Bastian era el único que jugaba eso. Yo los arreaba debidamente hasta el interior de la cerca.

Repentinamente, Altina se quedó en un profundo pensamiento.

— Felicia… Felicia… Cabello plateado… No creo que sea posible ¿?

Latreille agudizó sus ojos.

— Me pregunto si entendiste el curso que esta nación debe seguir. Para eso necesito convertirme en el emperador.

— Bueno, hermano, puedo entender tu forma de pensar.

— … ¿?

— ¿Qué pasa?

— Ah, no, nada. Es solo que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que me dijiste así.

— ¿Hmm? Ah, es que continuamos hablando de cosas del pasado. No me di cuenta. Llamarte Latreille es suficiente, sí, Latreille es suficiente.

Bleh~ Altina sacó su lengua.

Solo Altina era suficientemente atrevida para tener este tipo de actitud hacia el segundo príncipe de esta nación que también era un general comandante.

— Fu fu… Ahora toca hablar de ti, Algentina… La situación ahora es diferente a la de hace medio año. Ahora mismo hay dos facciones, una apoyando a Auguste mientras que la otra apoyándome a mí, ¿sabes esto?

— Por eso es difícil escoger al siguiente emperador, cierto. Es problemático, eh.

— Entonces, ¿qué hay de los neutrales?

— ¿Los que no apoyan a ningún lado?

Latreille asintió.

Altina parecía no entender completamente las facciones, pero Regis lo entendió. Sin embargo, él no estaba seguro sobre la situación reciente.

— Ya sea en el ejército o entre los nobles, hay algunos que son neutrales. Entre ellos, están comenzando a formar la tercera facción que te apoya, Algentina, es solo que aún no lo han decidido.

— ¿¡Eh!?

— Auguste está enfermo, mientras que hay rumores poco halagadores sobre mí… Aparte de esos, no hay noticias sobre otra facción.

— ¿Qué hay de Bastian, el tercer principe?

— Hace unos tres meses, alrededor de año nuevo, él se fue a High Britannia como un estudiante de intercambio.

— Agh… Huyó, eh.

— Porque la pelea por la sucesión puede ser aterradora. Él tiene miedo de ser envuelto. Ese hermano salvaje e ignorante, ¿estar en una nación vecina que es estricta sobre la etiqueta no le causa ninguna inquietud?

— Pienso que él siente que estará más seguro siempre y cuando no esté envuelto en la lucha por el poder. De esa forma, cree que puede regresar vivo.

— … ¿De verdad?

— Él solía decir que intentará evitar cosas como esta.

En verdad sería bueno si es una broma.

Si continúa esta plática sencilla, estará bien si me voy — comenzó a pensar Regis, pero…

Latreille dice algo que no podía ser ignorado.

— En todo caso, tu tercera facción no puede ser ignorada, Algentina. Si es agregada junto a mis seguidores, debería ser suficiente para decidir quién heredará el trono. Ya que también está el consejero del emperador.

— ¿En conclusión?

 

— Algentina, ¿serías mi reina?

 

— … ¿¡Ah!?

Ella se quedó paralizada con una expresión dudosa.

Regis casi grita sin darse cuenta, pero logró aguantarlo tapando su boca.

La propuesta de Latreille era realmente inesperada.

Anterior a esto, Regis una vez pensó en hacer que Altina se case con el enfermo de Auguste para lograr su objetivo y cambiar la nación. Al no poder pensar en cómo hacer eso, desechó la idea, pero…

Si no hubiera tenido antes esa idea, puede que hubiera gritado.

——— Entonces el motivo para jalar a Altina hacia su lado era para esto.

Eso significaba obtener el poder de la tercera facción vía Altina.

Que Altina sea famosa también era a causa de los actos de la facción de Latreille.

La popularidad de Altina no debería aumentar tan rápido incluso considerando que ella conquistó la fortaleza impenetrable de Volks. Ahora Regis sabía el motivo de la disonancia que sintió.

Además, la fortaleza de Volks no era tan importante para Belgaria, estratégicamente. Si la fortaleza de Volks fuera un punto estratégico para los enemigos que podrían poner en peligro a la nación, Belgaria usaría 100 o 200 mil soldados para capturarla.

Todos estos incidentes son para dejar que las personas neutrales se reúnan bajo el estandarte de Altina para que Latreille pueda usarla; no hay duda en eso.

Fue lo que pensó Regis———

El plan del lado de Latreille es simple. La exclusión de todos sus oponentes políticos.

Bastian se fue al extranjero como estudiante de intercambio. El motivo era para huir.

¿Altina se rendiría en una aplastante derrota al atacar la fortaleza de Volks? ¿O tal vez, el plan era que muriera en la batalla?

Eso resultaría en que los neutrales se queden sin un soporte.

El primer príncipe no tenía ninguna posición en primer lugar… No importa que tan indeciso fuera el emperador, él seguiría pasando el trono a Latreille sin dudarlo.

Sin embargo, él calculó mal ya que Auguste y Altina no dejaron el escenario.

Quizás Latreille estaba muy ansioso ahora mismo.

No había suficiente tiempo para eliminar a sus enemigos políticos. Si el emperador fuera a morir antes de que él sea capaz de obtener los derechos de sucesión, Auguste sería coronado como el siguiente emperador de acuerdo al orden de sucesión.

Sin embargo, el emperador actual aún estaba lo suficientemente saludable como para casarse con otra concubina. Normalmente, no sería extraño si fuera a sucumbir por su avanzada edad.

El lado de Latreille no tomó los resultados inesperados de Altina como un fracaso, en vez de eso, lo convirtió en una oportunidad para ellos.

Si la princesa imperial aceptara la propuesta de matrimonio, todo estaría acabado.

Regis se decidió e iba a alzar la voz, pero…

Hubo una risa.

— ¡A ja ja ja ja ja! ¡Qué estás diciendo, Latreille!

— … ¿Eh?

— ¡A ja ja ja ja! No pensé que dirías una broma como las de Clarisse.

— No sé de quién hablas, pero…no tengo la edad para hacer bromas. Ambos ganamos con esta propuesta.

— Ambos ganamos, eh. ¿Esas son las palabras para una propuesta de matrimonio?

— Aunque no es común tener un matrimonio entre hermanos, no habrá problemas si tenemos el consentimiento de la iglesia.

— O sea, hablas en serio.

— Por supuesto.

— ¡Si es verdad, entonces es peor!

Altina pateó el piso el balcón. Toma unos pasos de distancia.

Y, sostuvo la espada preciada en su cintura, Gran Tonnerre Quatre.

Removiendo su espada del gancho, Altina removió lentamente la espada de la vaina y la sostuvo delante de ella verticalmente.

Después que la espada estuviera completamente desenvainada, ella tiró la vaina y apuntó su espada hacia Latreille.

— ¿Qué estás haciendo?

— ¡No te creo! Decir que la guerra es esencial, eso es contradecir lo que dijo Regis.

— ¿Confías más en tu estratega que en mí?… Como un príncipe, tu hermano y comandante, ¿Es un estratega con tanto valor? ¿Él? No se veía muy sabio…

— Bueno, no se ve muy confiable por su apariencia, pero…

Regis sintió en su interior una sensación de querer disculparse.

El tono de Altina se intensificó gradualmente.

—… ¡Pero él nunca mentirá! ¡Dijo que la nación puede estar sin guerras!

Esto fue algo que Regis le dijo a Altina cuando aún estaban en la carreta a caballo.

Recordarlo todo este tiempo, entonces sí me creíste…

Latreille soltó un pequeño suspiro y adoptó un tono usado para los niños y dijo:

— Él no administra los asuntos financieros. Si supiera la situación actual, cambiaría de opinión.

— ¡No me tomes por una tonta! ¡Si te conviertes en el emperador, no importa lo que yo tenga en mente, no seré capaz de lograrlo! Yo creo en Regis… Si no fuera por él, yo seguiría confinada en el fuerte Sierck. No, ¡incluso podría haber muerto mientras atacaba la fortaleza de Volks!

— Mi orden fue errónea. Por eso me disculpo, lo siento… Sin embargo, por el futuro de la  nación, ¿me apoyarías?

— Si juras que no harás ninguna guerra.

— No es que haga guerras innecesarias por gusto.

— Entonces, ¿retroceder las líneas fronterizas a posiciones más defensivas?

— … Puede ser. Aunque tomaría tiempo.

— Oh, entonces, en el banquete de mañana, júralo eso enfrente del emperador y los nobles. ¡Si haces eso, te creeré!

Altina lo miró con furia.

Latreille parecía estar en un profundo pensamiento.

— … Para hacer una declaración como esa, existe la ocasión adecuada.  Por favor entiéndelo, hermana.

Altina bajó lentamente la punta de su espada preciada.

— … Desde hace tiempo, me has estado viendo como si fuera una niña… ¡Siempre, siempre me tratas como una tonta!

Ella empujó la espada hacia adelante.

¡No esperaba que ataques de verdad! — Regis pensó que su corazón se detendría.

Latreille estaba suficientemente alerta, su expresión no cambió para nada.

Era la misma de cuando estaba hablando.

Entonces——

Desapareció en un instante.

En el punto de vista de Regis, la figura de Latreille parecía ocultarse bajo la luz de la luna. Su velocidad no era algo que los humanos podrían obtener.

Incluso más rápido que el ataque Altina, él tomó distancia.

— En verdad lo hiciste… ¿No estás siendo imprudente, Algentina?

— ¡Terminemos con todo aquí! ¡Así será más rápida la conversación!

— Qué tonta.

— Tal vez. ¡Pero no soy cruel como para decir que no detendré la guerra a pesar que hay personas que mueren! ¡Contigo, la guerra seguirá! ¡Asesino!

— Esto es para proteger el imperio… Entiende eso, Algentina.

— Te derrotaré, ¡y te demostraré que puedo protegerlo!

Altina balanceó su espada después de terminar sus palabras.

La afilada espada no solo destruyó el piso de piedra, sino también la baranda del balcón.

Le tomaba todo el esfuerzo de Altina para sostener su espada debido a su muñeca izquierda estando fracturada.

Los golpes de Altina eran aún más rápidos y más pesados comparados con el duelo con Jerome. La hoja blanca se le acercaba a Latreille.

Su espalda chocó con la baranda del balcón.

Ya que este era el segundo piso, comparado a edificios normales, su altura era de casi tres pisos; era posible escapar saltando hacia abajo.

— No eres obediente, eh…

Dijo Latreille suavemente.

Contra el siguiente ataque, Latreille desenvainó su espada.

Los sonidos de metal chocando podían ser escuchados.

Latreille fue capaz de detener el ataque de Altina con su espada.

Regis lo había leído en un libro, el Arme Victorie Volonté[5] era un sable.

No, él no solo lo detuvo, sino también lo reflejó.

— Te has vuelto más fuerte, Algentina.

— Ugh…

— Parece que heredaste las habilidades de lord Baltasar. Sin embargo…esta era tiene sus propios espadachines hábiles. Ese hombre apenas tiene las habilidades adecuadas para ser el instructor del palacio sureño.

— ¡Lo más importante es el espíritu!

Terminando sus palabras, Altina dio una patada después de presionar con la espada.

Por el otro lado, Latreille usó su rodilla para bloquear la patada.

Entonces Latreille caminó hacia Altina que había perdido su balance.

— No es que intente insultar a la casa Balzac que ha contribuido la mayor parte a esta nación… Sin embargo, la esgrima progresa con el tiempo. Dar una patada tan pronto podría ser un mal movimiento en estos días.

— ¡Es el espíritu!

Incluso cuando Altina perdió su balance, igual dio una patada.

Completamente con la guardia baja, Latreille fue pateado en el abdomen.

Sin embargo, el uniforme militar para oficiales superiores y generales tenía cuero reforzando las áreas que cubrían las partes vitales. La patada que fue hecha mientras perdía el balance no tuvo el efecto que Altina esperó.

Mientras su oponente seguía desprevenido, Altina se reposicionó.

— ¡Aún no termino!

— Qué hermana tan problemática.

Entre los ataques de Altina, Latreille captó la oportunidad y desapareció delante de ella.

— ¡?

— Hmph… ¿Nunca has visto este tipo de movimiento de pies?

Él balanceó su espada mientras decía eso.

La espada fue balanceada tan rápido que lo ojos ni siquiera podían seguirla.

El sonido de metales chocando pudo ser escuchado de nuevo.

Altina agitó su espada hacia arriba para bloquear el golpe, pero sus ojos no pudieron seguirlo. En el momento siguiente, ella sintió un golpe alrededor de la parte inferior de su cuerpo.

Su vestido estaba dañado.

— ¿¡Hyaa!?

— Esto debería terminar cuando recibiste el golpe balanceando tu espada hacia arriba… Cuando un ataque es apuntado a la cabeza, uno reaccionará rápido. Sin embargo, su visión será bloqueada por sus manos y la espada, por eso serán incapaces de determinar el siguiente movimiento del oponente.

— ¡Eres un!

Altina continuó balanceando su espada.

Una vez más, Latreille logró esquivarlo.

— La esgrima de la casa Balzac originalmente fue hecha para ser usada con una armadura pesada para recibir los golpes. Sin embargo, por eso, las piernas no son tan agiles.

Latreille saltó encima de la baranda del balcón.

La loza rechinó.

Siguiendo eso, él empezó una serie de ataques intensos. Altina apenas logró bloquearlos.

Esta vez, el mismo ataque vino desde atrás. Para cuando Altina lo notó, era demasiado tarde para balancear su espada.

— ¡Ha!

Altina usó la empuñadura de la espada para bloquear el ataque.

— Hmmp… Eso fue hábil. ¿También aprendiste esto de la esgrima de Balzac?

— ¡Aaaaaaaaahhh!

Altina usó toda su fuerza para balancear su espada. Sin embargo, Latreille empujó su espada, dejando sin efecto el ataque.

— Si quieres golpear a alguien, no hay necesidad de movimientos tan grandes… Observa los movimientos de tus enemigos, golpea al lugar donde tu oponente intenta atacar. De esa forma, serás capaz de herirlos y causar que sangren, una vez que sangran lo suficiente, morirán por la pérdida de sangre.

— ¡Uuuh…!

Altina crujió.

Regis tragó saliva, con su espalda llena de sudor frio.

——— ¿Así que esta es la fuerza del comandante a cargo de cientos de miles de soldados?

Regis estaba sintiendo una tensión ahogante.

Sin embargo, ahora no era el momento para ser ocioso.

Regis caminó hacia ellos con pasos ruidosos.

— … Pri-Princesa.

— ¿Eh?

Altina abrió sus ojos y su boca anonadada.

Por otro lado, Latreille no parecía estar sorprendido.

No debería haberse dado cuenta de Regis, pero…su expresión difícil de leer.

— He estado buscándola, princesa… El viento es helado esta noche. ¿Estaba con-ver-san-do con el príncipe Latreille?

— ¿Eh?, bueno, yo…

— Mis disculpas, príncipe Latreille, perdóneme por decirlo, pero la princesa está cansada a causa del largo viaje. Mañana es el importante aniversario… Terminemos las cosas aquí, dado que no es bueno si la princesa no descansa bien.

Latreille retorció su boca por un momento y envainó su espada.

— Hmm, que así sea, nuestra conversación se alargó un poco.

Entonces Regis saludó en silencio.

Altina también levantó la vaina que estaba en el balcón.

Mordió sus labios.

Sus ojos estaban húmedos.

— Uuuh…

Entonces Latreille regresó al interior del cuarto.

— Aunque es imposible ahora, pero consideraré tu pedido y te daré una respuesta apropiada, Algentina.

— Hmph… No creas que has ganado, Latreille.

Altina soltó esas palabras mientras apretaba sus dientes.

 

Parte 8

Cuando escoltaba a Altina de regreso, Altina dijo unas treinta veces: Qué rabia.

Como esperaba, Latreille no sabía que Altina estaba herida, pero…

Regis golpeó la mesa cuando Altina se sentó.

— ¿Entiendes? Coraje e imprudencia no son lo mismo. El tú de ahora fue obstinada e impaciente.

— Pe-Pero él reaccionó…

— … No es malo cruzar espadas, pero tú reaccionaste a su provocación primera. Si Latreille querría continuar con esto, podrías estar en prisión ahora.

— ¿¡Eh!?

— Él subió la popularidad de la cuarta princesa, y piensa usar eso políticamente. Gracias a eso, nos salvamos… Pero ahora no tengo ninguna contramedida. Altina, en el palacio, hay muchas cosas que las espada no puede resolver, por favor recuerda esto… Por favor sé más consciente de tu posición.

— ¿Porque yo fui débil?

— No, pero digamos que matas exitosamente a Latreille, seríamos cazados por los guardias.

— ¿D-De verdad?

— … Escúchame, balancear tu espada sin una buena causa es lo mismo que ser un ladrón. ¿La buena causa que persigues es matar a tu hermano mayor? ¿O es ser alguien que salve a las masas?

Altina apretó sus manos que estaban su sus rodillas.

— Yo…quiero ser el escudo de las masas.

— … Creo en tus palabras, si estás consciente de ello, no importa qué tan equivocado pienses que esté un oponente, mientras no sea por los intereses nacionales, no saques tu espada. Un gobernante que ignora la opinión pública es el comienzo de un gobernante tirano.

— Entiendo.

¿La lucha política en el palacio es una carga demasiado pesada para la chica de catorce años que se jacta de su fuerza física?

¿Ella actúa después de pensar? Esa personalidad honesta de ella estaba empezando a mostrar algunas fallas.

— También es mi culpa por esta situación, lo siento.

— ¿¡Eh!? ¡Nunca hiciste nada malo!

— … La situación se pasó de mis manos, pero… Me esforzaré. Altina, como la princesa, dedícate a no comportarte de forma que te avergüence.

— Sí.

— Te lo encargo.

— Ehm.. Regis.

— ¿Sí?

— … Disculpa por hacer que te preocupes.

— A,ahh… Deberías decírselo a Eric en vez de a mí.

Después de un tiempo, el pálido Eric regresó bañado de sudor. Entonces Altina se disculpó.

Viendo a Altina ilesa, Eric se sintió aliviado.

El té rojo que fue preparado por Clarisse fue servido.

Regis, el de la baja autoestima, se decidió después de ver a las dos personas que querían proteger a Altina.

Gradualmente, la luna podía ser vista alzándose por la ventana.

Esta vez fue una derrota, pero…

— … Ya es hora de contraatacar.


Notas de la traducción:

[1] Ese “vive” está en francés, significa “viva”.

[2] Viva el emperador.

[3] Escrito como: Sétimo Guardia de la Defensa Nacional (護帝護国ノ七)

[4] Se refiere a la forma en cómo termina sus oraciones; Latreille termina con “oru” y parecidos, es decir, habla como un adulto mayor para expresar madurez.

[5] Escrito como: Segunda Voluntad del Emperador para Destruir Ejércitos (帝意破軍ノ弐)


Capítulo 1ÍndiceCapítulo 3

6 pensamientos en “Capítulo 2: Duelo bajo la luna

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