Prólogo 1: Leyendas

ÍndicePrólogo 2


En el principio, una Sola Semilla existió en el mundo.

Junto a la Semilla que lo abarcaba todo, un espacio vacío donde nada existía.

Ese era el mundo en su totalidad.

Pero, un día, la Semilla pidió un deseo.

[Quiero germinar]

Pero para germinar, no existían suficientes cosas en este mundo.

Luz.

Aire.

Tierra para echar raíces.

Por lo tanto, la Semilla separó esas varias cosas de sí misma. Creó la Luz, confeccionó la Tierra, circuló el Aire.

De ella el Agua nació, y junto al Agua, las criaturas vivientes fueron creadas.

Para que los Niños recién nacidos no se perdiesen en la oscuridad de la noche. Colocó al Sol y la Luna.

Y, por consiguiente, en este mundo creado por la Semilla, brotó en el Corazón del mundo, echó raíces, y se convirtió en un enorme y Gran Árbol.

El Gran Árbol actuó como el hogar de los Niños, creó viviendas dentro de él mismo para albergarlos.

Pronto, las criaturas del mundo maduraron. Varios seres comenzaron a emerger.

Su diversidad sobrepasó las imaginaciones más salvajes del Gran Árbol.

Y entonces, un día, Seres con mayor inteligencia comenzaron a emerger de entre las criaturas.

Fueron las que gobernaron sobre las otras criaturas. Lucharon con aquellas de diferente raza. La guerra fue traída al mundo.

Observando esa escena, el Gran Árbol entristeció. Decidió dar a luz a los [Dioses] que pudiesen supervisarlos.

Y así, varios dioses nacieron.

El Dios del Sol: Horus.

El Dios del Agua: Eir.

El Dios del Viento: Hastur.

El Dios Sin Rumbo: Levi.

— (Se omitió esta línea para evitar spoilers con otra serie del mismo autor)

Eran [Dioses], en otras palabras, regulaban a los humanos. Dividieron el mundo en múltiples países, por el momento un fin a todas las peleas finalmente estuvo a la vista.

Pronto el Gran Árbol fue llamado el [Árbol del Mundo], se convirtió en la piedra angular de la Fé.

Los [Dioses] obedecieron al [Árbol del Mundo], el mundo había alcanzado la paz… o eso parecía.

Un día, en la tierra del Norte, un ser llamado el [Rey Demonio] había aparecido.

En aquel entonces, el mundo se había independizado del Árbol del Mundo. El mundo había comenzado a progresar por sí mismo.

El [Rey Demonio] quería una posición entre los Dioses. Para sustituir al Árbol del Mundo, tenía sus ojos puestos en tomar al Gran Árbol.

—Spoiler

Los varios Dioses se lanzaron a las armas en oposición al [Rey Demonio].

Los [Dioses] unieron sus manos juntos, mucha gente luchó.

—Spoiler

—Spoiler

—Spoiler

—Resumen del spoiler: El rey demonio fue derrotado pero el Árbol del Mundo fue dañado.

Con el [Árbol del Mundo] medio destruido, el mundo había perdido el corazón de sus creaciones y fe. Muchos fueron arrojados al desorden.

En el futuro, esta guerra sería llamada la [Gran Guerra de Dioses y Demonios]. Era dicha como una historia de algo que debe evitarse.

El mundo de los humanos aún no había recuperado la paz, el tiempo necesario serían muchos años.

Para las Bestias Demonio también, habían perdido su representante, el [Rey Demonio]. Digamos que su debilitada influencia era una bendición disfrazada.

Y, por lo tanto, los humanos recuperaron la paz en el mundo.

Y así, después de 500 años han pasado desde la Gran Guerra de Dioses y Demonios, llegamos a la edad actual.

De la Leyenda heredada por un Narrador Sin Nombre.


ÍndicePrólogo 2

4 pensamientos en “Prólogo 1: Leyendas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s