Capítulo 16: El poder de los espíritus

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[Yo también iré. Cuando llegué ahí romperé y empujaré a través de la dirección que señalaste. Tengo que seguir hacia adelante para sobrevivir de todos modos.]

La [Emperatriz de la Espada] Elma quien llevaba la [Espada Demoniaca Krisher] en su mano derecha, llamó a Merea quitándose la capucha.

Su cabello húmedo y negro se balanceaba y la luz de una fuerte voluntad se iluminaba en sus pálidos ojos púrpuras.

La espada demoníaca que llevaba en su mano derecha, según Elma, emitía un sonido estridente.

No había nada malo con la espada. Era simplemente su forma y su condición la cual producía ese extraño llanto.

Era una voz que gritaba y daba escalofríos hasta en la columna vertebral.

[¿Estás segura de que quieres hacer eso?]

[Oh, ya lo he decidido. Yo, la [Emperatriz de la Espada] soy quien está siendo perseguida por ellos. Si escapo, los otros Señores Demonio serán perjudicados en mi lugar. Por eso, pensé que debía enfrentar a Mousegg.]

Elma estaba huyendo de Mousegg.

La razón era que pensaba que no podía ganar incluso si peleaba bien.

La diferencia numérica era demasiado grande.

El oponente era una nación.

Sin embargo, ahora Elma estaba preparada para hacerlo.

Debido a que había conocido a otros Señores Demonio.

Ella había rechazado la idea de dejar que la mano maligna de Mousegg se extendiera hacia los otros Señores Demonio escapando por su cuenta.

Quería evitar eso.

Esa era su última voluntad como la [Emperatriz de la Espada]

Si voy a salvarlos de estar en una situación similar a la que yo estuve, usemos esta espada de la misma forma en que mi antepasado la usó.

Debido a esta situación, al menos mi corazón será como el de un “Héroe.”

Tal determinación nació en el pecho de Elma.

[Mousegg es un país poderoso por lo que los otros Señores Demonio deberán escapar por otra dirección. No sé si puedo detenerlos, pero haré tanto como pueda.]

Elma realmente pensaba que lo que hacía era lo correcto, pero aquellos que estaban cerca de ella no lo permitirían.

[Esa manera no es la correcta. Entrará en conflicto con mis creencias.]

Fue Merea.

Merea estaba siendo claro al negar la declaración de auto-sacrificio que había hecho Elma.

Elma estaba honestamente perpleja.

En esta situación, ella no pensaba que habría una negación tan decisiva.

Sería más fácil para ella escapar si solo corría de las tropas de Mousegg.

Aún cuando había escuchado historias de las fuerzas de otros países, era cierto que era un país poderoso que podía competir con cualquier de los otros doce países.

[Si Mousegg es un país poderoso, ¿servirá como “muralla” contra el poder de las demás naciones?]

Ante tales palabras, Elma respondió de manera opositora.

[Pero incluso si pasas a través de las fuerzas de Mousegg, hay un país más allá.]

Tales palabras…

Aunque había una distancia, era cierto que era un camino terrible que se acercaba a la parte continental de Mousegg.

Pero Elma no podía decirlo.

Porque…

-Decidí darle a este tipo el derecho de decidir las acciones… yo delegué.

Elma también se mezcló entre aquellos que vieron a Merea en ese momento, en ese instante.

Elma había esperado a que Merea tomara la decisión. Por lo tanto…

-No puedo decirlo.

Me mentiré a mi misma.

Solamente en esta situación, decidí seguir su guía.

[Los ayudaré a todos con toda mi energía. Lo decidí así que lo haré. No dejaré a nadie solo.]

Quizás este hombre es dulce.

Elma lo notó.

Dulzura como la de un tonto y fuerza para decir las cosas de manera directa.

Y escuchando sus palabras…

Me sentí liberada en mi corazón.

◆◆◆

Las palabras de Merea viajaron a través de la técnica [Conforting Yurun: Eura Vocal Cords] y alcanzaron a los otros demonios firmemente.

Y tomaron una decisión.

Las palabras de Merea.

“No dejaré a nadie solo.”

El “Señor” al que le delegaron la autoridad de tomar decisiones siguió esa guia.

Entonces, ¿qué haces con ellos?

Presionaron por responsabilidad.

Lo esperaban unilateralmente.

Aquellos que estaban aquí cooperaron y pensaron que el resultado era lo mejor para ellos.

Entonces…

-No habrá más remedio que continuar.

Al parecer, ese Señor Demonio era un hombre dulce.

Has mostrado el poder de un diablo y dices cosas realmente dulces como querer salvar a todos.

-No está mal.

Esta es la situación. Sea cual sea la forma que elijas, todos los caminos son realmente difíciles.

No habría subido esta montaña si no tuviera ningún problema en primer lugar.

Sigamos el camino que pensabas que era bueno.

¿Qué pensaste acerca de las palabras del hombre?

-Muy bien.

Son palabras tan buenas como para avergonzarse de ser ayudado.

Por lo tanto.

[Ayúdame.]

Porque nosotros también ayudamos a este Señor Demonio.

[Déjanos ayudar.]

-Cree en esas palabras.

◆◆◆

Merea se dio cuenta que cada uno de los Señores Demonio golpeaban sus mejillas para demostrar su preparación y cada uno de ellos comenzó a equipar sus armas.

Por otro lado, la caballería de Mousegg se acercaba estrechamente para poder ver las reacciones de todos.

Merea, quien contemplaba toda la situación en su rango de visión, les dio una mirada fija a los Señores Demonio.

-Un poco más. Denme un poco más de tiempo.

Eso pensaba.

Merea quería darle a los Señores Demonio tanta gracia como pudiera.

Pensó que era necesario un poco más de tiempo para decidir su resolución.

Merea y Elma estaban preparados para moverse pronto.

Por eso Merea estaba un poco más adelante. Para introducirse en el ejército de Mousegg con la fórmula de una técnica oculta.

Pero…

-Todavía un poco más.

Merea esperó más.

Si sacas las manos ahora, se convertirá en una ola de humo y la batalla se extenderá.

Era la última oportunidad para ganar más tiempo antes de que los Señores Demonio decidieran mirándose los unos a los otros.

Así, mientras aún podía, Merea esperó.

[Eres gentil.]

Mientras Elma esperaba al lado de él, atenta a los conjuradores de Mousegg, soltó esas palabras con una sonrisa.

[No es eso. Solo que pensé en cosas complicadas por mi mismo.]

[Con órdenes para “prepararse para la pelea.”]

[Ese tipo de cosas.]

Elma le prestó una ligera atención a los movimientos de los conjuradores de Mousegg.

Después de eso no hubo más palabras.

Ahora nadie podría soportar esta tensión y actuar de manera evasiva.

Merea no se perdió al par de conjuradores que cayeron al final.

Se dio la vuelta.

Dirigiéndose detrás de Merea, Aizu dejó salir una voz voluminosa.

Merea respondió con una voz suave y la tranquilizó.

Quizás, se trataba de una señal del “principio.”

En conclusión, Merea finalmente le dijo a Elma las siguientes palabras.

[No mueras. Gracias por ayudarme a hacer las tumbas. Aún no lo había dicho.]

[Haha, regresemos juntos. Déjame agradecerte por pasarla bien más tarde.]

Elma dijo esas palabras y se apartó del lado de Merea.

Mientras tanto, Merea hizo una sonrisa con las esquinas de su boca.

Entonces.

-Llegó.

Desde la derecha y la izquierda, una gran cantidad de conjuradores de Mousegg llegó para finalmente tratar de completar la ceremonia de conjuración.

Qué guerra tan abierta.

Aunque también era una guerra clara.

[Déjame la derecha.]

Elma habló brevemente y sus piernas se inclinaron hacia la derecha.

Mientras tanto.

[Bueno, déjame todo lo demás a mi.]

Dijo tales palabras y apretó sus manos.

[¿Eh?]

En respuesta a las palabras de Merea, Elma movió su cuerpo hacia la derecha y dejó salir una voz temblorosa.

◆◆◆

Hasta que podamos decidir apropiadamente.

-Ayudaré en esta guerra.

Ahora es el poder de los espíritus.

Apoya nuestras creencias… su poder.

◆◆◆

[¡Dios del Trueno Celestial: Vulca’s Thunder!]

“Boom” con el sonido de un aplauso, una técnica de operación se extendió desde las palmas de Merea.

Eventualmente se convirtió en un gran evento el cual se manifestó en este mundo.

-Trueno Blanco.

Se escucharon los sonidos del trueno y del rayo.

El cuerpo de Merea estaba “cargado”.

En un momento, el cuerpo de Merea parecía ser el de un fantasma blanco.

La encarnación de un rugido blanco.

Era una forma que derivaba una extraña atmósfera alrededor de él.

Así, Merea con su nueva forma, dio el primer paso.

El resplandor del relámpago en su cuerpo revoloteo rápidamente en el espacio como una cola, y al momento siguiente…

La figura de Merea Mea desapareció del lugar.

Aquellos que se encontraban cerca, apenas notaron esa técnica de super velocidad cuando tres conjuradores de Mousegg fueron arrancados en la izquierda.


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