Capítulo 135: Los problemas de la santa

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— … ¿Falló?

— [No, me dio. Fue, peligroso. Algo de mi cuerpo, fue eliminado.]

 

Parece que esa luz realmente era muy fuerte. Más que Rin resultase herido, los lugares tocados por la luz fueron eliminados al instante. Sólo sintió dolor temporalmente y aunque parte de su cuerpo fue arrancado por las secuelas resultantes, las heridas no se extendieron a otras áreas.

Después de eso, simplemente se regeneró. Rin no debería ser capaz de hacer eso si fuera un demonio lobo…espera, es un limo, así que, ¿no tiene un núcleo o algo así? Rin, ¿dónde está tu núcleo? Parece que no está en su cabeza… ¿podrá moverlo a voluntad?

 

— [Entonces, Kehma. Hora de comer.]

— ¿Quieres repetir? Es mejor comer mucho cuando estas lastimado. Puedo mandarte algunos golems normales si quieres.

— [Sí, hazlo.]

 

Produje en masa golems hechos de arcilla y los mandé a la habitación en donde Rin estaba. Puedo tener los que necesite tanto como haya escavado incluso sin ser capaz de usar DP, así que estaría bien siempre y cuando fueran de piedra y arcilla.

El ritmo de generación de golems que aparecen de las formaciones mágicas que instalé en la dungeon también se detuvo, así que tengo que seguir haciendo más. Los golems también están trabajando más duro.

 

Respecto a Rin, continuó devorando el torrente de golems como si fueran tallarines sin fin.

Incluso si es un lobo, para estar comiendo tallarines… no es como si fuera a entender la referencia. Síp, no importa.

 

— [Fuu, un poco, mejor.]

— Bien entonces. Un día más, por favor.

— [Nn.]

 

Entonces, Rin finalmente devoró al golem mensajero que estaba operando.

Que compañero tan confiable. Si se las arregla por un día más, será nuestra victoria.

 

Aun así, me dio la sensación de que el corazón de la santa se rompió en el asalto de hoy.

… ¿Tal vez no venga mañana?

 

 

*

 

 

La santa colocó su mano en su frente.

No sabía qué hacer. Incluso abriéndole un agujero en el cuerpo no funcionó, ni tampoco volándole la cabeza…

Se preguntaba si funcionaría o no volarle todo el cuerpo a la vez.

Pero sería imposible que el lobo negro permitiera que eso pasara. La diferencia entre sus fuerzas era simplemente abrumadora. Fue por mera suerte que se las había arreglado para impactarlo esa última vez.

 

… Por ahora, decidió dirigirse a las aguas termales. Apenas le quedaba tiempo para quedarse en la posada. No tenía más opción que usar la oportunidad para disfrutarlo tanto como pudiera. Se sentía apenada de no ser capaz de completar el encargo o de capturar la dungeon, pero… bueno, lo dejo de lado por ahora.

 

Se puso su ropa de baño y entró a las aguas termales. Lo sintió como algo incluso mejor que un baño grande. Realmente era un lujo para su corazón. El día de hoy, estaba una de las empleadas de la posada en las aguas termales. Ichika, la esclava que tenía acento Pavuerense.

 

— Ah, Santa-sama… ¿estáh cansada?

— … Sí, ¿lo sabías?

— Bueno, sí. ¿Quieres que te d’un masaje en lo’hombros?

— No, hay una silla de masajes en la habitación.

 

Ichika caminó a través del agua caliente, aproximándose a la santa. La santa e Ichika comúnmente pasaban tiempo juntas en la sala de juegos en las carreras de ratas, así que se conversaban frecuentemente.

 

— Bibibi va correh el día d’hoy. ¡Voy a hacer una fortuna de una!

— … Hmm, eso también suena como una buena idea.

 

Suerte, ¿eh? Cuando se hablaba de suerte, la santa sintió que agotó toda la suya cuando impacto la cabeza del lobo negro con el [Rayo del Juicio]. Probablemente todo resultaría igual si apostaba al nunca ganador Bibibi.

 

— ¿Nn? ¿Qué te preocupa? Al menoh pueo escucharte, si no te importa.

— Sí, es… algo de lo que no puedo hablar.

— Bueno, bueno… las cosas van mejor si sólo hablah d’ellas, ¿sabeh?

—… Bueno, probablemente esté bien si es Ichika.

 

Entonces, comenzando con “No le vas a decir al Jefe de la Aldea-sama, ¿verdad?”, le habló a Ichika de sus problemas. Dejó partes fuera, pero le hablo de tener que regresar a su país, la existencia del lobo negro y que no podría ganar debido a que era muy fuerte.

También le habló de cómo parecía sentir que su asistente había estado mirándole el trasero con ojos lascivos recientemente.

 

— ¡Incluso Asistente-san e’ hombre…! Más bien, ¿la doctrina de santa-sama predica que los hombres no son buenos?

— Ese no es el problema. Si tuviera que decirlo, prefiero a los hombres celosos como el Jefe de la Aldea-sama. Ese enfoque que tiene, y estos regalos… fufufu, amor, ¡siento amor!

 

Los regalos eran cosas por las que tenía que pagar para obtenerlas, pero parecía que si los regalos se pagaban o no era un asunto trivial para la santa.

 

— ¿Espera? No hay esperanza, ¿sabeh? Sí, ninguna esperanza. El Jefe de la Aldea ya tiene compañera, eso sería bigamia~, ¿no?

— No hay ningún problema para la doctrina. Siempre y cuando tengan los recursos para ello, las personas pueden tener tantos compañeros como deseen. [Nazcan y propáguense por todas las tierras, gobernándolo todo]… esas son las enseñanzas de Dios de la Luz-sama. Tengo los recursos debido a que soy una santa, así que podría simplemente darles cobijo a las compañeras de Jefe de la Aldea-sama.

— ¡El decreto del Dios de la Luz e’ sorprendente! ¿¡Incluso les daríah cobijo!?

— ¿No es natural? Soy una santa después de todo.

 

La santa resopló.

 

(¿Qué rayos le pasa a esta santa…?)

 

Ichika pensó. Sin embargo, la respuesta estaba justo frente a ella.

 

— B-bueno, cambiando de tema, ese lobo negro, ¿eh?… ¿no puedeh simplemente correr si no puedes ganar? Fallar el encargo no significa que tengah que morir.

— Mi reputación podría caer. Por otra parte, para que una santa sea incapaz de derrotar un monstruo anidando una dungeon tan cerca de Jefe de la Aldea-sama…

— ¿Eh? Espera santa-san, ¿en serio? ¿En serio estáh apuntando al Jefe de la Aldea?24

— Dejando de lado que esté apuntando por él, me sentiría mal si no le retorno su buena voluntad.

— Hmmm… Pero, no puedeh ganar, ¿cierto?

 

Nuevamente la santa colocó su mano contra su frente.

 

— Saber cuándo darse por vencido también e’ importante.

— Incluso si dices eso…

— Y entre tú y yo, Héroe-sama viene a esta dungeon alrededor de una vez por mes; así que, incluso si Santa-sama no trabaja duro, estaría bien, ¿cierto?

— … ¿Héroe-sama? ¿El héroe-sama… del imperio?

 

Escuchando eso, la santa asistió para sí misma.

 

— … Ya veo; así que, incluso si yo no puedo ganar… eso hace que me sienta un poco mejor. Bueno, aunque seguiré intentando hasta el final.

— De verdad~.

 

Los problemas de la santa se aliviaron un poco.

Sintió que venir a las aguas termales fue una buena idea.

 

Entonces, si el héroe del imperio trataba de capturar la dungeon… y terminaba haciendolo antes que ella, sintió que sería una buena idea presentarle la dungeon no capturada que quedaba en el Reino sagrado.[1]

Además, aposto una increíble cantidad de dinero en Bibibi en la carrera de ratas de ese día. Fue magníficamente.


[1] Podría haber más de una dungeon. El original japonés no lo especifica.


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