Capítulo 16: «Espíritu Maligno»

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La luz plateada brilló rápidamente mientras partía el aire.

Él sujetó una daga que brillaba en luz plateada, mientras sacaba lentamente la mano de su bolsillo.

La daga brilló con el reflejo de la luz solar.

Al mismo tiempo, la daga cortó hacia Calcedonia a quemarropa, lo que ella esquivó con facilidad.

Con un juego de pasos ligeros, Calcedonia se distanció de él, mientras una de las creyentes femeninas reunidas ahí soltó un grito agudo.

Alguien cortando repentinamente con una daga en plena luz del día en el terreno del patio del templo no parecería extraño, si las personas que lo vieron no hubieran gritado en pánico.

— ¡Todos! ¡Por favor, apúrense y salgan de este lugar!

Sin quitar sus ojos de él, cuyos ojos brillaban con una luz roja siniestra y estaba preparando su daga, Calcedonia le dijo a todos que evacuen.

Debido al acontecimiento repentino, mientras miraban fija y estupefactamente a Calcedonia y a la otra persona, ellos repentinamente se dieron cuenta que estaba a punto de haber un acto violento, y empezaron a huir gritando.

Si los creyentes hacían este alboroto, entonces los sacerdotes y caballeros clérigos deberían ser capaces de llegar pronto.

Por eso, Calcedonia estaba intentando limpiar el desorden antes que lleguen los caballeros clérigos.

Si ella pudiera de alguna forma exorcizar al «Espíritu Maligno» que poseyó a la persona delante de ella, entonces debería ser capaz de regresar a esa persona al hombre amable y cariñoso que ella conocía desde la niñez.

A causa que la persona estaba siendo poseída por un «Espíritu Maligno», sus cortes eran más poderosos. Mientras los esquivaba ligeramente, recitó el aria para el hechizo con sus hermosos labios.

 

Después de echar todo el agua que Tatsumi transportó en la bañera, una vez más se dirigió a recoger más agua.

Mientras estaba en su camino de regreso al patio trasero donde estaba el pozo, él notó a un joven parado delante de él.

— ¿Hmm, Morga-san?

Era Morganeich, el «Caballero Libre». Él estaba parado ahí mirando fijamente a Tatsumi mientras si estuviera pensando en algo.

— Tatsumi-dono. Disculpa mi rudeza para esta pregunta. Por lo que te pido que me respondas honestamente. Tú… ¿quién rayos eres?

— ¿Eh? ¿…Quién…soy…?

Tatsumi tenía una expresión vacía mientras se señalaba a sí mismo. Bueno, cualquiera reaccionaría de la misma forma si alguien repentinamente te preguntaba quién rayos eras tan seriamente.

— Al principio pensé que eras un personaje importante viniendo de otro país después de escuchar que su santidad Chrysoprase se tomó la molestia de enviar a Calsey para darte la bienvenida. Pero…como que te he observado por un par de días, pero…si fueras tal personaje, entonces por qué estás haciendo algunos trabajos raros alrededor, lo que alguien con alto status nunca haría sin hacer una sola queja. Ciertamente, se dice que siempre y cuando te unas al templo, no importan tus orígenes, pero el templo tiene su propia barrera silenciosa.

Aunque los templos eran organizaciones que estaban oficialmente libres del gobierno de una nación, como lo dijo Morganeich, era simplemente una posición oficial.

Si alguien de una casa noble o real se unía al templo, la mayoría del tiempo recibiría una posición alta como un Sacerdote o Acólito. Es por eso que, si un noble se convierte en sacerdote, entonces no realizarían un trabajo hecho para los sacerdotes de bajo rango.

Aunque al principio, Morganeich miró a Tatsumi como un noble de una tierra lejana. Después que vio a Tatsumi hacer algunos trabajos raros sin hacer ninguna queja, se dio cuenta que no entendía para nada a Tatsumi.

— Aun si fueras de una casa plebeya…por favor perdona por decirlo de esta forma, pero…no entiendo el motivo de que su santidad Chrysoprase haya puesto sus ojos en ti. Aparentemente tampoco sobresales en la magia.

Morganeich también era un mago. Ahora mismo, él solo podía sentir un delgado hilo de mana saliendo de Tatsumi y nada más. Con solo esa cantidad de mana, a lo mucho Tatsumi solo podría usar magia elemental.

— Personalmente soy pésimo para expresarme. Así que te preguntaré francamente, Tatsumi-dono, ¿quién rayos eres? Y… ¿y cuál es tu relación con Calsey?

Sus honestos ojos castaños rojizos miraron fijamente a Tatsumi.

Y dentro de su mirada seria también contenía los sentimientos apasionados que el «Caballero Libre» sentía por la «Sagrada Doncella». Y Tatsumi pudo sentirlo claramente.

Y por eso.

Y por eso Tatsumi decidió responderle honestamente. El hecho que ahora mismo ella era la persona más importante para él.

Pero al final no fue capaz de decirle eso a Morganeich.

Justo cuando Tatsumi estaba a punto de hablar, un sacerdote en armadura, en otras palabras, un Caballero Clérigo se apresuró desde el pasillo del templo y corrió hacia Morganeich.

— ¡M-Morganeich-sama! ¡Hay problemas!

— ¿Qué sucede?

Morganeich envió una mirada seria con un significado diferente hacia el Caballero Clérigo que vino con prisa.

— Actualmente, fuimos informados que alguien poseído por un «Espíritu Maligno» está actualmente enfurecido en el patio.

— ¿¡Qué!?

Instantáneamente, los ojos del «Caballero Libre» brillaron con una luz diferente a la de antes. Si uno tuviera que comparar los dos, antes en un modo «Vida cotidiana» y ahora cambió a uno de «Campo de batalla». E incluso Tatsumi, que no tenía nada que ver con las batallas, pudo notarlo claramente.

— ¿Quién es? ¿Exactamente quién fue poseído por un «Espíritu Maligno»? ¿Fue un creyente que vino para rezar?

— E-Es…quien fue poseído e-es…el asistente del supremo pontífice Chrysoprase… ¡Baldeo-sama!

 

Calcedonia siguió esquivando la daga.

Y mientras hacía eso, continuó recitando el aria. Si era un mago normal, entonces probablemente fallaría en recitarlo debido a la interrupción más pequeña en su concentración, pero cuando uno llega al nivel de Calcedonia, se podía mantener calmadamente el hechizo mientras desarrollaba varias maniobras de evasión, justo como ella.

Calcedonia era alguien que tenía bastante experiencia como Exorcista. Era muy fácil para ella esquivar una daga agitada por un principiante.

Para defenderse de cualquier ofensiva posible, también había practicado artes marciales. Al igual que Morganeich, Calcedonia era uno de los mejores exorcistas del templo de Savaiv.

Mientras retrocedía ligeramente, Calcedonia miró fijamente a sus ojos—ojos rojos siniestros de Baldeo

Calcedonia había conocido a Baldeo por un largo tiempo.

La primera vez que lo vio fue cuando Giuseppe la adoptó. Baldeo, que en ese tiempo, era un asistente aprendiz de Giuseppe, a menudo cuidaba de Calcedonia.

Baldeo, que fue elegido como asistente aprendiz del supremo pontífice cuando era un adolescente, era alguien en quien los demás tenían muchas expectativas.

También era una persona diligente, que siendo de una casa plebeya, fue capaz de tomar la posición de asistente del supremo pontífice, y la de un Alto Sacerdote después de un constante trabajo duro.

“¡Y para que ese Baldeo sea poseído por un «Demonio»!”, incluso ahora mientras Calcedonia estaba mirando sus ojos rojos, aún no lo podía creer.

— … Por favor, espera solo un poco, Baldeo-san. Exorcizaré inmediatamente al «Espíritu Maligno» que te posee.

Una luz de determinación se iluminó en sus ojos rubíes mientras Calcedonia recitaba el último verso del hechizo que estaba preparando.

Y en el momento que completó el aria, el ambiente alrededor de ellos empezó a vibrar.

No, no era el ambiente.

Aunque no había viento, lo que empezó a vibrar fueron los árboles y arbustos plantados en varios lugares del patio.

Las hojas y enredaderas crecieron rápidamente y dispararon sus tentáculos verdes hacia Baldeo.

Los árboles estaban lanzando sus ramas y, con un extraño sonido crujiente, se extendieron hacia Baldeo.

Las ramas y enredaderas de los árboles, hierbas y  arbustos estaban intentando enredar a Baldeo. Ahora mismo el hechizo que Calcedonia invocó fue uno del atributo «Árbol» llamado «Cadena Botánica». Justo como el nombre, era un hechizo que usaba las ramas y enredaderas de los árboles y hierbas para sellar los movimientos del oponente.

Baldeo balanceó su daga hacia las varias ramas y enredaderas que fueron lanzadas hacia él.

Pero no importa cuántas cortaba, simplemente volvían crecer.

Aunque sus habilidades físicas fueron aumentadas por el «Espíritu Maligno», ya que tenía poca experiencia de batalla, no pudo resistirse.

Las ramas y enredaderas agotaron su fuerza poco a poco, y finalmente lograron contenerlo completamente.

Después de confirmar que los movimientos de Baldeo han sido sellados completamente, Calcedonia, una vez más, empezó a conjurar un aria.

El hechizo que ahora estaba recitando era un hechizo del atributo «Luz» y «Sagrado». Es un hechizo para destruir la conexión entre el «Espíritu Maligno» y el poseído.

Era difícil apuntar a un objetivo usando «Exorcismo» cuando el objetivo estaba moviéndose. Es por eso que antes de usar el hechizo «Exorcismo», uno tenía que restringir los movimientos del objetivo por un cierto periodo de tiempo.

Usualmente, cuando hacia un dúo con Morganeich como exorcistas, era él, el «Caballero Libre», quien mantenía fijo los movimientos del objetivo.

Pero ahora mismo él no estaba aquí, así que era necesario usar primero otro hechizo para sellar los movimientos de Baldeo.

Baldeo, que fue enredado por las ramas, intentó liberarse una y otra vez, pero ya que las plantas enrollándose en él eran muy resistentes, fue imposible liberarse aunque esté usando toda su fuerza.

Calcedonia continuó conjurando el hechizo mientras miraba a ese Baldeo.

Dentro de su cuerpo, mana de atributo «Sagrado» empezó a brotar. Y tal vez él lo sintió. Baldeo— no, el «Espíritu Maligno» que actualmente estaba poseyéndolo— intentó frenéticamente liberarse del sello mientras sentía a su enemigo natural, la magia de atributo «Sagrado».

Pero fue demasiado tarde.

Justo cuando Calcedonia terminó su conjuro, una gentil luz plateada brotó por debajo de los pies de Baldeo.

 

— ¿Calsey está…?

Después de escuchar el reporte de sus subordinados, la seria expresión de Morganeich se suavizó un poco.

Pero al contrario del «Caballero Libre», la expresión de Tatsumi se puso pálida,

— ¿¡C-Chiiko está enfrentándose a un loco con cuchillo!?

Por un segundo, una imagen de un charco de sangre y una apuñalada Calcedonia echada en el suelo sin vida pasó por su mente.

*Splash* Tatsumi soltó en el pasillo las cubetas de agua y la vara para cargar.

Y después de abandonarlos ahí, estaba a punto de correr frenéticamente. Por supuesto, su destino era el patio donde estaba Calcedonia.

Pero Morganeich le urgió a que se detenga con un tono calmado.

— No hay necesidad de apresurarse, Tatsumi-dono. No hay forma de que Calcedonia pierda contra Baldeo-sama que solo había tomado prácticas básicas de combate, aun si estaba poseído por un «Espíritu Maligno».

— ¡P-Pero igual…! ¡Siempre existe el “qué tal si”!

Tatsumi levantó su voz intencionalmente, lo que no era algo común para él, pero Morganeich continuó calmadamente.

— Por supuesto no te estoy diciendo que no vayas, pero ¿exactamente qué planeas hacer sin un arma?

Siendo dicho eso, Tatsumi fue tomado por sorpresa.

Como un Caballero Clérigo, Morganeich estaba usando una armadura de metal y tenía una espada larga en su cintura.

Comparado a eso, Tatsumi estaba en un uniforme normal de sacerdote. Y obviamente, no tenía experiencia en artes marciales.

— Al menos, deberías tomar un arma que sea suficiente para protegerte a ti mismo.

Morganeich tomó prestado una lanza corta del Caballero que vino a reportar y la lanzó hacia Tatsumi.

— No vas a escucharme aun si te digo que no vengas conmigo, ¿cierto? Entonces al meno deberías ser capaz de proteger tu propia vida con tus propias manos.

Tatsumi asintió firmemente a las palabras de Morganeich mientras estaba sutilmente sorprendido por la brillante punta afilada de la lanza.

 

La luz plateada, que parecía que podía vencer a toda la maldad, desapareció lentamente.

Y después de que desaparezca, lo que quedó ahí fue a Baldeo que estaba parado paralizado con una expresión estupefacta en su rostro.

Calcedonia observó la situación de Baldeo con cautela.

Su hechizo «Exorcismo» obviamente era muy poderoso, pero no era como si siempre fuera un éxito. En casos donde el «Espíritu Maligno» era más poderoso de lo normal, entonces podía resistir el hechizo.

Y dado que la duración de la «Cadena Botánica» también había terminado, actualmente Baldeo no estaba contenido. Calcedonia examinó cuidadosamente a Baldeo y sus alrededores mientras se concentraba para poder empezar a recitar el aria instantáneamente si era necesario.

Después de unos cinco minutos, de acuerdo al tiempo de medida de Tatsumi, Calcedonia confirmó que ya no había ninguna luz roja en los ojos de Baldeo, así que finalmente se relajó.

— ¿Baldeo-sama? ¿Ya estás bien?

— Ca…Calsey…

Los ojos de Baldeo que estaban mirando sin rumbo en el cielo, finalmente se concentraron en Calcedonia.

Parecía que estaba bien, pero justo cuando Calcedonia suspiró en alivio.

Baldeo gritó repentinamente con una voz afilada.

— ¡C-Corre! ¡Calcedonia! ¡El…el «Espíritu Maligno» aún…está dentro de mí…!

 


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