Capítulo 14: Un sencillo trabajo, donde lo único que tienes que hacer es ponerte de pie

Capítulo 13ÍndiceCapítulo 15


Lo que entregamos a la recepción del Gremio fue una solicitud para los aventureros.

Tuvimos que pagar los honorarios y el depósito de la recompensa, pero de ese modo, fuimos capaces de recolectar fuerza de trabajo.

Sin embargo, habiendo aceptado la forma, Hawkins-san movió su mirada entre la página y mi rostro múltiples veces.

“L-Lyle-kun… no hay ninguna equivocación con esta suma de dinero, ¿Cierto? El tiempo en que se aceptan solicitudes es del rango de cuatro días. Solo por participar, la recompensa es de dos monedas de plata. El contenido de la solicitud dice que solo tienen que, ¿pararse en un punto designado?”

Era natural para él que dudase.

El pago y el trabajo que tenían que hacer estaban totalmente fuera de lugar.

“No hay ningún problema. Y lo mismo con el número de personas que aceptaremos.”

“¿Eh? Sí…”

Hawkins-san parecía preocupado mientras confirmaba el número escrito en la plantilla.

“¡¿Cien?!”

“Tenemos los fondos para pagar hasta a doscientas personas de cualquier forma. En esencia, nuestro objetivo…es simplemente que ellos se paren por la entrada de una mina abandonada. Además, yo voy a pagar la recompensa separadamente, y también voy a buscar a otras personas por mi cuenta.”

Oyendo eso, Hawkins-san comprobó los detalles de los documentos una y otra vez.

[Si tu inteligencia no estaba equivocada, entonces son veinte o más. Aún si lo llamas una exageración, el único que va a entrar en acción es Lyle. Bueno, si piensas en esto como participar en una guerra, no es una mala ganancia.]

Al mismo tiempo que el tercero decía eso, yo experimente algunos vagos sentimientos.

(Trabajar un día me daba como recompensa entre 6 y 10 monedas de cobre. Aun así, nosotros estamos repartiendo 2 monedas de plata por un trabajo de dos días. De todos modos, si no hacemos por lo menos eso, no vamos a obtener una gran cantidad de aplicaciones)

[Aquellos cegados por el dinero van a venir en manada. Hay que hacerlo de manera      dramática, ¿Porque no habríamos de hacerlo?]

Justo como lo haría un hijo idiota.

Subyugar unas pocas decenas de bandidos con cientos de personas debe parecer como una broma para los residentes de Dalien.

Eso definitivamente va a enviar mi ubicación a la Casa Walt… mi familia definitivamente lo averiguará. Por supuesto la posibilidad de que ya lo sepan es bastante alta.

Pero si llevo a cabo ingenuos actos de este nivel, ¿Qué pensaran de ello?

Yo realmente voy a ser asesinado uno de esos días.

(Si fuese por el capricho de Celes, no sería extraño que algo como eso ocurriera)

Entonces luego de esta broma…este idiota mocoso se estrujo el cerebro, ¿Qué es lo que va a pasar luego?

(Al final, todo esto es un juego, cierto….)

Mientras Hawkins-san se estaba asegurando que no hubiese ninguna deficiencia con el papeleo, yo agregué otra cosa.

“Ah, cierto. Quería preguntarte una cosa, Hawkins-san, si eso estaría bien.”

“Sí. Todo y cuanto sea algo que pueda responder.”

Oyendo eso, confirmé aquello con él.

Naturalmente, Zelphy-san no tuvo ninguna queja.

No hay ninguna forma en que el Gremio denegase la solicitud.

(Porque siempre es mejor tener más cartas con las que jugar)

 

Al frente de la primera planta del Gremio.

En el espacio donde hordas de gente iban y venían, yo hice un llamamiento en voz alta.

“¡Yo soy de la Casa Walt…el ex-heredero de una Casa de Condes! ¡En esta ocasión, estoy aquí en pie con el fin de eliminar a unos bandidos que hicieron su nido cerca de Dalien! ¡Todo aquel que crea que mi causa es justa, por favor sea voluntario!”

[Hey, tu voz es demasiado suave. Puedes reír si deseas, entonces solo has que esto sea dramático.]

La Cuarta Generación se dirigió a mí, mientras yo divulgaba la operación en voz alta.

Ridículo.

Yo hasta invité cierta burla.

“¿Un noble derribando bandidos?”

“Y espera, acaso no fue él expulsado…”

“¿No sería porque no es para nada bueno?”

“Solo deja los problemas de bandidos para el Lord.”

“Después de que el laberinto sea terminado, ellos vendrán pronto. Nosotros solo tenemos que esperar hasta ese momento.”

Riéndose sarcásticamente, los aventureros pasaron por mi lado.

También hubo aquellos que abiertamente se rieron a carcajadas.

“Ahora es tiempo de ponerse en pie, como caballeros, tenemos la misión de… (¡E-Es tiempo de ponerse desesperados!)”

Yo aguanté la vergüenza y continué con el llamamiento.

Después de haber terminado con mi petición, me encontré con Novem y retornamos a nuestra casa rentada.

Al frente del camino de la entrada, había una mujer pelirroja… Aria Lockwarde, estaba parada amenazadoramente con los brazos cruzados.

Sus brazos doblados estaban apoyando su pecho.

No era muy diferente a lo usual,  pero hoy, yo estaba mentalmente quemado, así que di una fugaz mirada a su pecho antes de formular la inevitable pregunta.

“Um… ¿tienes algún asunto con nuestra casa?”

“¡No me vengas con ese sinsentido! ¡¿Que era esa cosa de hoy más temprano!?”

‘Cosa’ probablemente referida a mi gran publicidad.

“Ahora bien, la recompensa por subyugar a los bandidos…”

“Lyle-sama fue sorprendente.”

Mientras me ponía avergonzado por el halago de Novem, Lockwarde-san se me acercó.

Sus largas zancadas no eran algo que esperase que vendría de una noble dama.

“Yo simplemente te estaba pidiendo que me prestases a Zelphy-san! Siempre y cuando hicieras eso, yo habría hecho uso de algunas conexiones para juntar una pequeña elite para reclamar la Gema… si tú lo soltaste tan abiertamente, entonces hasta la brigada de bandidos escuchará sobre eso, ¿o no?”

Novem respondió.

“¿Estás segura que no estas malentendiendo algo?”

“¿Q-qué? Quiero decir, en verdad, todos se estaban burlando de esa actuación.”

Yo actué exactamente con ese propósito.

Sin embargado, aunque no fuese un error…por alguna razón, me siento triste.

“La razón por la que tomamos acción fue precisamente porque teníamos nuestras propias razones. O puede ser que… ¿Estabas bajo la impresión que estábamos actuado por tu beneficio?”

Ante las duras palabras de Novem, Lockwarde-san hizo una mueca de dolor.

Yo escuché la voz de la Primera Generación.

[U-um Novem-chan… Si fuese posible, me gustaría que la perdonases, eso es lo que yo pienso. Todos hay que ser amigos, ¿Okey?]

El Segundo habló.

[Sencillamente, ¿De qué lado está este tipo? No hay ninguna razón en particular para mantenerla de buen humor, ¿Cierto? Nosotros estaríamos haciendo lo mismo de cualquier forma.]

No había ninguna duda que mi objetivo era devolver la Gema a la Casa Lockwarde.

Esas eran las condiciones que yo necesitaba completar para ganarme la cooperación del Primero.

Sin embargo, mis sentimientos personales de querer ayudarla tampoco eran particularmente escasos.

“¡P-pero no hay ningún significado si la tropa de bandidos escapa!”

“Entonces, ¿Qué tal si tú tomas acción?”

“¿Eh?”

Novem continuó hablándole fríamente. Al mismo tiempo, su argumento tenía cierto sentido.

“Zelphy-san aceptó una solicitud del Gremio para actuar como nuestra guía. Por supuesto, nosotros ya pagamos la compensación apropiada para eso. Actualmente, le hemos confiado otro trabajo a ella, y hemos propiamente pagado los honorarios de la solicitud.”

“Y-Yo me siento muy apenada por eso. Pero no tengo esa cantidad de dinero para pagar…”

La Casa Lockwarde estaba en decadencia. No, está colapsada.

Si ellos pudiesen haber congregado una suma lo suficientemente grande, ellos no estarían dependiendo en su vieja amiga Zelphy-san.

“Sin haber hecho cualquier cosa que pudieses hacer, ¿Porque deberías continuar hallando desperfectos en el trabajo de Lyle-sama? O podría ser que si Lyle-sama tuviese éxito, ¿planeas demandarle la gema? Simplemente, ¿Cuán egoísta puedes ser?”

“Aun así yo estoy…”

Mirando el mortificado rostro de Lockwarde-san, yo traté de interponerme entre las dos, pero el Tercero puso un alto a eso.

[Lyle, ¿Qué tal si le dejas esta a Novem-chan? Eso también sería lo mejor para esa chica, Aria.]

Él detuvo mi interrupción. Novem confirmó mi falta de acción, antes de continuar reprendiendo a Lockwarde-san.

“Aun si son objeto de burla, aun si están cargando vergüenza, yo no me burlaría de alguien que está dando todo de sí. Yo pienso que aquellos que meramente miran desde el costado, no están cualificados para tener alguna palabra sobre eso.”

Lockwarde-san también intentó contratacar.

“Y es por eso que fui en busca de ayuda… ¡¿Qué esperas que haga yo sola?! ¡¿Pero qué estás diciendo que una pequeña chica como yo puede hacer!?”

Miré a ambas.

La Tercera Generación me ofreció un poco de consejo.

[Novem-chan tomó para sí misma el rol de ser el villano en tu lugar. Originalmente, eso era algo que le tendrías que haber dicho tú a ella, Lyle.]

El Primero también me habló.

[¡Eso es cierto! ¡Cálmate, bastardo!]

El Segundo le ofreció al Primero un amigable recordatorio.

[¿Acaso no comprendes que todos estamos haciendo toda esa problemática cosa por tu culpa? Y espera, trata de repetir cualquier cosa que hayas dicho en frente de un espejo.]

Enfrente de mí, Lockwarde-san estalló en llanto y las lágrimas cayeron a través de su rostro. El férreo comportamiento que llevaba hasta justo un poco antes, estaba ahora en ningún lugar que pueda encontrarse.

Ella quería tener devuelta sus preciadas posesiones.

Pero hacerlo por si sola era imposible.

Ella probablemente agonizaba sobre ello, y yo entiendo su impaciencia.

Empujé a Novem hacia la casa. Y al momento de pasar junto a Lockwarde-san, le hablé.

“Estamos partiendo mañana por la mañana. Si por casualidad divisas un grupo parado fuera de la entrada, esa es la fuerza de subyugación de bandidos. Has lo que sea que quieras.”

“¿Eh?”

Habiendo dicho eso, entré en la casa tomando a Novem de la mano.

La mañana del siguiente día.

Yo miré a las carretillas, varas de madera, tablas reunidas y di un asentimiento.

“Si es esto, no va a haber ningún malentendido cuando sea visto desde lejos.”

[Fumu, estoy sorprendido de que hayas reunido este montón en tan poco tiempo. Los mercaderes también parecían un poco recelosos de eso.]

El Séptimo miró a esos amontonados en las carretillas y confirmó la terminación de nuestras preparaciones.

Esos amontonados eran los aventureros reunidos… Con todos los ciento treinta esparcidos, parecía un ejército al ser visto desde lejos.

(Hay algún extra aquí también)

[… Esa chica, Aria, también está aquí.]

Moví mis ojos y encontré a la pelirroja, Lockwarde-san.

Habiéndola visto, Novem no dijo ni una palabra. Ella no dijo nada, pero parecía un poco aliviada.

“¿Estás segura que no hubiese sido más beneficioso para ella el no haber venido?”

Al  decir eso, Novem sacudió su cabeza.

“Ella tenía ese tipo de personalidad desde el principio. Yo pienso que empezó a sentir remordimiento. De ese remordimiento, puede que ella se perdiera en el camino equivocado… aunque son mis arbitrarias predicciones.”

No teníamos un trabajo para la mayoría del personal. Nosotros seriamente los contratamos solo para dirigirse al punto designado. Aquellos con un trabajo de verdad eran menor al diez por ciento de los presentes.

Era un trabajo en el cual simplemente tenían que estar de pie. Fue así como lo publicité, y ese es el por qué vinieron en masa.

Naturalmente no teníamos tiempo, así que los números que juntamos eran menores de lo que esperaba.

[Lo entiendes, cierto, ¿Lyle? La guerra ya ha empezado.]

Frente a las palabras del Séptimo, yo asentí silenciosamente.

“Ahora, partamos.”

Ante mis palabras, Novem también asintió.

Una mina abandonada cerca de Dalien…

Allí, con el tesoro recolectado a su espalda, un único hombre se sentó encima de una caja de madera.

En su mano estaba una Gema roja.

Contemplando el tesoro en su mano derecha, el hombre sonrió.

“He puesto mis manos en algo lindo. Debido a esto, he podido barrer con todos los monstruos que se aferraron a sí mismos a esta área.”

Él se hizo crecer una desaliñada barba, y era en gran parte un hombre macizo, cuya altura había sobrepasado los dos metros.

Sus veintitrés subordinados miraron a su líder y rieron para sí mismos.

“Como esperábamos de nuestro líder.  Aun así, yo nunca hubiese pensado que un mimado y maleducado noble vendría directo a nosotros.”

Mientras uno de sus hombres decía eso, el hombre de gran envergadura dejó escapar alguna abundante risa.

En frente de los veintitrés, él les informó sobre la fuerza de subyugación.

“Después de que el haya hecho tal show en el Gremio, era obvio que vendrían. Lo que es más, sin siquiera saber que algunos de nuestros hombres se habían infiltrado en sus filas. Dejen que ellos luchen todo lo que quieran con sus tropas de pacotilla.”

La información del grupo de Lyle se había infiltrado a ellos.

En total, el hombre tenía veintiséis hombres. De los cuales, tres estaban en medio de los aventureros en Dalien.

Ellos habían comprado los suplementos necesarios en la ciudad, y cuando estaban haciendo las preparaciones para retornar a la fuerza principal, ellos pusieron sus manos en información del grupo de Lyle.

De esa información,  ellos sabían que la mayoría de los que venían eran aventureros llevando palos de ciprés y escudos de madera… Lo que es más, ellos fueron vistos a través como gente sin siquiera mucho talento.

“Ellos pueden que estén planeando sorprendernos con números y demandar nuestra rendición… Pero no podemos aceptar eso, ¿no? Nosotros no vamos a tener nuestro final en un lugar como este.”

El hombre de gran envergadura tenía ambición.

Él quería dejar su estatus como bandido y liderar una tropa de mercenarios.

En la cola de legendarios mercenarios que llegaron a convertirse en señores Feudales, él quería estar de pie junto a ellos.

Él se había dejado ir llevando hacia Dalien, hasta habiendo hecho conexiones con los residentes de la ciudad. Lentamente había introducido a su propio subordinado y vendido el tesoro que había recolectado para amasar fondos para su nuevo plan.

La razón por la cual no saquearon Dalien fue para poder vivir sus vidas como mercenarios allí de ahora en adelante.

Y la carta que tenían que jugar para garantizar ese deseo había descendido en medio de ellos.

“Siempre y cuando tengamos esta Gema, no hay nada que temer. Si ese inmaduro y maleducado noble viene, entonces simplemente tomaremos su cabeza.”

“¡Líder! ¡La mujer que el chico tiene con él es bastante guapa!”

Mientras uno de sus subordinados decía eso, el hombre de gran envergadura sonrió.

“¡Ya veo! Después de que la haya probado, les dejaré una mordida a ustedes chicos.”

“He he, bueno gracias por ello. Ella captó mi atención desde el momento en que la vi en el Gemio.”

La porción del grupo que se había infiltrado en el gremio se mantuvo informado de la actividad de Lyle.

Ellos planeaban usar eso para hacer que sus propios nombres resaltasen.

“Ellos prácticamente están viniendo hacia nosotros para darnos una oportunidad de hacer crecer nuestro nombre. Hombres, ¡Pongan sus espíritus en ello!”

“¡Yeah!”

La brigada de los bandidos alzo altamente su moral.

La razón era la gema roja que el hombre de gran envergadura apretaba.

En ella, varios hechizos de combate de corto alcance estaban grabados.

Era el precioso tesoro entregado de mano en mano a través de la Casa Lockwarde por generaciones.

…La brigada de bandidos se prepararon, y se apostaron en la espera de la llegada de Lyle.


Capítulo 13ÍndiceCapítulo 15

3 pensamientos en “Capítulo 14: Un sencillo trabajo, donde lo único que tienes que hacer es ponerte de pie

  1. Pingback: Sevens c14 y c15!! – Gustang Translations

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s