Prólogo

IlustracionesÍndiceCapítulo 1


Ese sitio estaba un poco más cerca del cielo que de la tierra, posiblemente más cerca de la muerte.

La vegetación que asomaba por las rocas era escasa, la presencia de animales era rara, y las bendiciones de la vida eran difíciles de ver por cualquier medio. Era irrelevante la abundancia de agua, este sitio se caracterizaba por la falta de aire.

“…Offf…! Hah… Y, ¡uno!”

El azadón que blandía el hombre golpeó contra el suelo e hizo una marca en el terreno pedregoso.

No importaba lo inhóspito que el mundo fuera para ellos, si la gente no tiene otro lugar donde ir,  tendrá que vivir donde estén. Ellos explotarán las tierras yermas, la ararán y plantarán, para vivir comiendo su magra cosecha.

Por supuesto, junto a sus Hahashik[1]. Junto con la prueba preciosa del amor de este mundo.

“Muy bien, ¡buen trabajo! Ahora, recojan los granos de sorgo. ¡Esperemos juntar tres sacos!”

“Hey, entendido. ¡Acabando nos vamos!”

Deteniendo la mano que blandía el azadón, el hombre volvió el rostro en dirección de la voz. Su granero personal estaba por ahí. Varios de sus compatriotas habían abierto las puertas para entrar, cargando desde su interior los granos que habían cosechado y convertido en harina el año pasado.

Tres sacos. No era una cantidad abundante, no señor. Apenas era suficiente para que una familia de cuatro sobreviviera por cuatro meses.

“Eso nos dejará con una comida al día hasta la siguiente cosecha. ¿Realmente eso está bien, Meraiz?”

Su compañero, un espíritu de agua, cuyo cuerpo estaba fijo a la espalda del hombre con un cinturón con forma de letra “X”, y que había estado esparciendo fertilizante encima del polvo mientras el hombre preparaba la tierra, le preguntó a su amo.

“Está bien, Eku. Los niños del futuro lo comerán. Voy a pensar de esa forma y así no sentiré hambre.”

“Antes del futuro, los niños del presente sí tendrán hambre; y tú tienes tres de ellos en tu hogar, Meraiz.”

“Entonces, sólo comeré una vez cada dos días; de ese modo, los niños podrán comer dos veces al día.”

Contestó el hombre, con una determinación a toda prueba en su corazón. Confirmando que esa era una conclusión inamovible para su amo, el espíritu la aceptó y asintió otra vez, y ambos continuaron su trabajo en silencio.

“Hey, Meraiz; ¡Dar Nanak viene hoy! Vamos a decirle ‘hola’, ¡no creo que sea pedir mucho!”

Al oír eso, la mano que escarbaba la tierra se detuvo. Un momento después, clavando el azadón a sus pies, el hombre corrió a través del campo. Comenzando a correr detrás de sus compatriotas, que iban delante de él, pronto los rebasó y se puso en la delantera.

Por fin pudo verla. Su figura estaba ahí, en lo más alto del terreno circundante, en un lugar que le permitía tener una vista total de la tierra.

Al verla bien, él contuvo la respiración. Ella estaba acompañada por varios guerreros armados con rifles de aire y ballestas. El hombre miraba fijamente por encima de ellos, guardando distancia, a quien se le había confiado el futuro de sus hijos.

“Tiempo sin verte, pequeña.”

Enfrentando la espalda de un pequeño cuerpo, el hombre la llamó. Después de una breve pausa, llegó la respuesta algo cortante de la chica.

“Esa forma de llamarme, deja de hacerlo, Meraiz… Ayer por la noche, la sucesión del título de Dar fue completada formalmente, ¿no es así? No más bromas a partir de ahora… Tendrás que llamarme como a la cabeza de la familia.”

Era un tono que eliminaba deliberadamente cualquier familiaridad. Percatándose de ello, el hombre reconsideró su actitud.

“Eso fue grosero de mi parte, Dar Nanak.”

“Así está mejor.”

Asintiendo repetidamente, la chica no volteó a verlo otra vez. Por su firme comportamiento, el hombre sintió una sensación de confianza, con un toque de soledad.

“Dar… así que, ¿cómo van los preparativos para la batalla?”

“Los soldados han sido adecuadamente disciplinados. La preparación del sitio preparado en las montañas está completo al 80%.”

“Ya veo…”

“Ustedes, los paisanos, han soportado el peso de todo ello. Para reforzar su despreocupación, no permití que ustedes trabajaran en los valles por un tiempo, y tampoco los dejé que fueran a recuperar los Hahashik raptados… Aquellos que han perdido a sus compañeros, aquellos que han visto a sus hijos con hambre, ellos tienen el derecho de odiarme.”

Ante las palabras de la chica, pronunciadas con una sonrisa amarga, el hombre guardó silencio y sacudió la cabeza de lado a lado. Así era la jefa respecto a todas sus resoluciones.

“¿Cuándo comenzará…la batalla?”

“Muy pronto. Casi seguro, antes del siguiente Carnaval de los Espíritus.”

Más pronto de lo que esperaba, el día predestinado se acercaba. El cuerpo del hombre se estremeció de repente y preguntó.

“¿Podemos ganar, Dar Nanak? Contra ellos…esos escalofriantes hipócritas de las planicies…”

Al oír la pregunta, la chica extendió su mano hacia la infinita escena que se extendía frente a ella, como se sintiera nostalgia por algo.

“Dime, Meraiz… Nuestro mundo actual[2], es sólo la mitad.”

Diciendo eso, ella apretó fuertemente el puño, con la determinación de construir su futuro.

“Es por eso que voy a traerla de vuelta, a la otra mitad del mundo[3] que nos fue arrebatado.”

Los deseos más queridos del clan, el voto de victoria cierta, sus acciones hablaban más elocuentemente de ello que cualquier otra cosa.

“Lo comprendes, ¿verdad? ¡Es por eso que debemos salir victoriosos!”

Sobre los riscos, a través de los árboles, dentro del valle…su voz hizo ecos rebotando en cada rincón de las montañas.


Notas de la traducción:

[1] Escrito con los kanjis de “espíritu”, leído como “Hahashik”.

[2] Escrito con los kanjis de “Distrito de montaña”, leído como “mundo”.

[3] Escrito con los kanjis de “Tierra”, leído como “mundo”.


IlustracionesÍndiceCapítulo 1

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s